AVISO IMPORTANTE

AVISO: Las informaciones contenidas en este blog pueden desentrañar importantes aspectos del argumento, incluso del final de la película en cuestión.
Mostrando entradas con la etiqueta asperger. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta asperger. Mostrar todas las entradas

miércoles, 3 de febrero de 2010

Ben X

Ben X me llamó la atención porque pensé que podía servir para ilustrar el tema de la adicción a Internet, más concretamente a la realidad virtual de los juegos online. De hecho la comentamos en una reunión que realizamos en nuestra sede de Second Life los miembros del grupo Psicología Virtual, ya que muestra claramente la transformación que sufrimos cuando nos conectamos a Internet y cambiamos nuestra personalidad real por la virtual.

La película es una producción de Bélgica y Holanda, siendo el primer largometraje del director Nic Baltazhar, que también es el autor de la historia, una novela para adolescentes basada en hechos reales, los que llevaron al suicidio a un joven autista atormentado por el acoso de sus “compañeros”. La novela fue adaptada para el teatro por el propio Baltazhar, que después la dirigiría en el cine. Y también se habla de la posibilidad de que se haga un “remake” en Estados Unidos.


La verdad es que todo esto lo desconocía la primera vez que vi la película. Está claro que la historia del protagonista es muy apropiada para estudiar los aspectos de la adicción a los videojuegos, pero evidentemente sus aspectos psicológicos pueden dar mucho más de sí.

Ya sabéis que me interesa mucho el tema de la conducta virtual y la proyección que en ocasiones se hace de la personalidad real en la personalidad virtual que hemos adoptado y viceversa.

Sin tener ningún tipo de trastorno psicológico, hay mucha gente que se siente muy identificada con su personalidad virtual, considerándola incluso más real que la suya propia, la física. Personas que se sienten más desinhibidas en los entornos virtuales, en los que se atreven a mostrarse como de verdad son sin vergüenza al "qué dirán" o en los que se atreven a mostrarse no como son, sino como les gustaría ser, que en el fondo es lo mismo. Esta situación puede ser muy satisfactoria para el individuo, que por unos momentos se siente liberado de las ataduras y corsés del mundo real. Argumento este que ya de por sí justifica en muchas ocasiones la aparición de la adicción.

De todo eso ya hemos hablado en muchas ocasiones y es evidentemente lo que le pasa a Ben (Greg Timmermans), el protagonista de la historia. Un chico con muchas dificultades para relacionarse y que no entiende por qué los demás son tan complicados.

Es incapaz de conectar con la gente, incluyendo a sus propios familiares que no le entienden, aunque lo verdaderamente problemático son sus compañeros, que le tienen como objeto de burlas y crueles bromas, que filman y luego cuelgan en Internet.

La atormentada existencia de Ben nos sobrecoge, fundamentalmente porque sabemos que estos casos de acoso escolar (bullying) son muy frecuentes y reales, hasta en el hecho de colgar después los vídeos en la red, para mayor escarnio y humillación de la víctima.

Pero el chico tiene un entorno en el que es feliz, en el que puede demostrar sus habilidades y en el que es admirado por todos, incluso por alguno de los que le hostigan en el colegio sin saber que se trata de la misma persona.

Ese entorno es ArchLord, un juego online al que se conecta todos los días a la misma hora, durante el mismo tiempo y en el que ha sido capaz de alcanzar un nivel 80, muy alto, siendo en ese entorno un héroe al que respetan por su pericia. Entre sus admiradores se encuentra Scarlite (Laura Verlinden), sanadora en el juego, amiga suya en realidad, aunque no se conocen en persona.



Las líneas que ahora siguen son un esbozo de los trastornos psicológicos de Ben. Para ello no tengo más remedio que comentar algunas escenas y desvelar parte del argumento, incluida la sorpresa final. Si no has visto la película, no sigas, es mejor que cada uno saque sus propias conclusiones. De lo contrario sigue leyendo y ya me dirás si estás de acuerdo conmigo.

Ben no es tonto, sabemos que tiene muchas habilidades que demuestra diariamente en el juego, pero tiene muchos problemas con las personas. El contacto con los demás le pone nervioso, lo que sí carece es de habilidades sociales, fundamentalmente porque no entiende las emociones (evidentemente no tiene inteligencia emocional), le cuesta expresar sus sentimientos y no sabe mentir. Eso le hace retraído, rehuyendo el contacto con la gente.

Su propia descripción en las escenas iniciales nos indica que es autista, más concretamente asperger, punto que más adelante se nos confirma. Sorprendentemente han tardado mucho en diagnosticarlo. De haberlo hecho con anterioridad quizás podría haber recibido la atención requerida y sus padres el apoyo necesario, pero los pobres están bastante despistados y no saben qué es lo que le pasa a su hijo.

También parecen ignorarlo en el colegio. Sus profesores no saben cómo tratarle y sus compañeros le han tomado por el objetivo fácil de sus burlas. Nadie parece consciente de su autismo.

Lo que tardamos más en descubrir es que Ben también sufre un trastorno de tipo esquizofrénico. La verdad es que faltan datos para confirmar tal aseveración, pero a mí me parece la explicación más probable. Y de hecho, en este caso, dicho trastorno ejerce una influencia beneficiosa en el estado general del muchacho.

Después de un encuentro fallido con Sacarlite, lo que realmente ocurrió, la chica acude en su ayuda, lo que ya es una alucinación, y desde entonces no se separa de él, quitándole las ideas suicidas que le rondaban la cabeza y animándole a tomar las riendas de su propia existencia, para dar así una inolvidable lección a los que le atormentaban.



La revelación de que su relación con Scarlite es alucinatoria constituye la sorpresa final a la que antes aludía, aunque la verdad es que nos dan bastantes pistas para que lo intuyamos con antelación. La chica va siempre vestida igual. Cuando están en un bar ella no tiene bebida. Nadie más que él le habla. Nadie se sorprende de que el solitario Ben tenga ahora una amiga inseparable…

Respecto a la evolución psicológica del muchacho, tenemos un aparente final feliz. Parece que por fin esta recibiendo la atención adecuada y que sus padres tienen el apoyo necesario. Le vemos en una sesión de equinoterapia con la que Ben está aprendiendo a canalizar y expresar sus sentimientos (puede acariciar a los caballos sin sentir la presión de tener que hablarles, aspecto este que suele ir muy bien en la terapia con autistas), incluso él mismo dice: “Nunca he sido lo que ellos llaman feliz, pero nunca he sido tan feliz como ahora”.

Ya sabemos que parte de esa felicidad y de su mejoría se debe a su amistad con Scarlite, pero… ¿qué pasará cuando le traten su esquizofrenia?.

Interesante dilema ¿verdad?. Tomar aquí una decisión acertada no es sencillo. En todo caso es un aragumento para debatir. Si te apetece ver más cosas sobre el autismo puedes ir a "Crazy in love" y si también te interesa la esquizofrenia no dejes de ver "Spider".

Saludos,



Compartir

lunes, 5 de enero de 2009

Crazy in Love y otras películas sobre el autismo

Estaba pensando en comentar algo sobre “Mercury Rising” (Al rojo vivo), más que nada por acercarme al tema del autismo sin recurrir a la conocida “Rain man”, pero repasando mi videoteca me encontré con la romántica “Crazy in love”, más moderna, menos popular y que trata sobre el síndrome de Asperger, una variedad de autismo también menos conocida. De hecho este es el único largometraje, que yo sepa, que trata específicamente sobre este tema, aunque el trastorno es bastante popular entre los espectadores de televisión pues lo padece, levemente, la doctora Temperance Brennan (Emily Deschanel), la protagonista de la serie Bones, bueno en realidad quien más lo padece es el agente Seeley Booth (David Boreanaz) que es el más cercano a ella.

Los “asperger” tienen una especie de autismo leve, interpretan literalmente las cosas, por lo que carecen de sentido del humor y tienen dificultad para reconocer las emociones, lo que hace que también carezcan en gran medida de habilidades sociales y se tiendan a aislar en su propio mundo.

Estas características hacen que se concentren de manera obsesiva en diferentes actividades, dedicando a ellas toda su energía y recursos, haciendo que destaquen en ellas de manera notable, casi prodigiosa.

Pero permitidme que recupere el hilo inicial de mi idea y empiece hablando de Mercury Rising, una película de 1998 en la que el agente del FBI Art Jeffries (Bruce Willis) investiga el asesinato de los padres de Simon, un niño autista. Jeffries descubre que el niño, que no puede valerse por sí mismo ha sido capaz de descifrar la clave de un sistema de seguridad que una organización gubernamental, la NSA, había puesto a prueba publicándola en varias revistas de pasatiempos, teniendo la seguridad de que nadie hallaría la solución.

Cuando el jefe de la NSA, Nicholas Kudrow (Alec Baldwin), descubre que quien ha roto su código de seguridad indescifrable es un niño autista de nueve años y que la posibilidad de que otras personas hagan lo mismo es prácticamente nula, decide de que más fácil y menos costoso matar al niño que cambiar todo el sistema ya prácticamente montado. Lo que no tiene en cuenta es la perseverancia de agente Jeffries que protegerá a Simon, lo que proporciona la base para una interesante y entretenida película de acción que probablemente hayas visto pero de la que no voy a contar más, por si acaso.



Pero lo comentado nos sirve ya para introducir dos conceptos. Primero el de “autismo”, un trastorno neurológico de intensidad muy variable, que puede incapacitar grandemente a los que lo padecen en sus modalidades más severas o que puede hacer que cataloguemos de “raros” a los que lo padecen de manera muy leve.

Según el manual DSM IV se padece autismo si…

Criterios para el diagnóstico del F84.0 Trastorno autista

A. Existe un total de 6 (o más) ítems de 1, 2 y 3, con por lo menos dos de 1, y uno de 2 y de 3:

1. alteración cualitativa de la interacción social, manifestada al menos por dos de las siguientes características:
(a) importante alteración del uso de múltiples comportamientos no verbales, como son contacto ocular, expresión facial, posturas corporales y gestos reguladores de la interacción social. (b) incapacidad para desarrollar relaciones con compañeros adecuadas al nivel de desarrollo. (c) ausencia de la tendencia espontánea para compartir con otras personas disfrutes, intereses y objetivos (p. ej., no mostrar, traer o señalar objetos de interés). (d) falta de reciprocidad social o emocional.

2. alteración cualitativa de la comunicación manifestada al menos por dos de las siguientes características:
(a) retraso o ausencia total del desarrollo del lenguaje oral (no acompañado de intentos para compensarlo mediante modos alternativos de comunicación, tales como gestos o mímica).(b) en sujetos con un habla adecuada, alteración importante de la capacidad para iniciar o mantener una conversación con otros. (c) utilización estereotipada y repetitiva del lenguaje o lenguaje idiosincrásico. (d) ausencia de juego realista espontáneo, variado, o de juego imitativo social propio del nivel de desarrollo.

3. patrones de comportamiento, intereses y actividades restringidos, repetitivos y estereotipados, manifestados por lo menos mediante una de las siguientes características:
(a) preocupación absorbente por uno o más patrones estereotipados y restrictivos de interés que resulta anormal, sea en su intensidad, sea en su objetivo (b) adhesión aparentemente inflexible a rutinas o rituales específicos, no funcionales (c) manierismos motores estereotipados y repetitivos (p. ej., sacudir o girar las manos o dedos, o movimientos complejos de todo el cuerpo) (d) preocupación persistente por partes de objetos

B. Retraso o funcionamiento anormal en por lo menos una de las siguientes áreas, que aparece antes de los 3 años de edad: 1 interacción social, 2 lenguaje utilizado en la comunicación social o 3 juego simbólico o imaginativo.

C. El trastorno no se explica mejor por la presencia de un trastorno de Rett o de un trastorno desintegrativo infantil.



Y el segundo concepto que introducimos es el de “savant”. Persona de habilidades mentales propias de superdotados. Por ejemplo memoria aparentemente sin límites, capacidad de hacer cálculos matemáticos mejor y mas deprisa que un ordenador, increíble talento musical o capacidad de dibujar o pintar de manera fotográfica y sólo de memoria.

Uno de cada diez autistas presenta algún tipo de estas habilidades extraordinarias, proporción mucho más alta que en la población “normal”, de hecho más de la mitad de los savants son autistas.

Para ellos se ha acuñado la denominación de “idiot savant”, persona que destaca en una de estas facetas, pero que respecto a las demás puede considerarse un retrasado mental.


Esta figura se popularizó notablemente en 1988 con el estreno de Rain Man, la película de Barry Levinson en la que Dustin Hoffman interpreta a Raymond Babbitt un autista sorprendente inspirado en la persona de Kim Peek, a quien por sus habilidades mentales le han asignado el apodo de “Kimputer”, que tiene memorizados más de doce mil libros, siendo capaz de leer dos páginas en ocho segundos y lo digo así, el lugar de decir que lee una página en cuatro segundos, por el hecho de que emplea cada ojo para leer una página distinta. Aunque todo esto no obsta para que sin embargo sea incapaz de vestirse solo.


Esta aparente contradicción hace que frecuentemente sean noticia estas personas que nos impactan tanto por lo que pueden hacer como por lo que no pueden.

Quizá uno de los más populares sea Stephen Wiltshire, un joven autista británico del que Oliver Sacks habló en su best seller “Un antropólogo en Marte” cuando Stephen aún era un niño. Actualmente se ha hecho famoso con el apodo de “la cámara viviente” por su capacidad de dibujar ciudades enteras de memoria, después de haberlas sobrevolado brevemente en helicóptero.



En cambio los “asperger” son menos espectaculares, como he dicho antes padecen una forma de autismo más leve, pueden desenvolverse por sí mismos y llevar una vida normal. Quienes les conocen, como mucho les califican de “raros” y esta rareza hace que a veces sea difícil convivir con ellos.


Según el DSM IV se padece el Síndrome de Asperger si…

Criterios para el diagnóstico del F84.5 Trastorno de Asperger

A. Alteración cualitativa de la interacción social, manifestada al menos por dos de las siguientes características:

1. importante alteración del uso de múltiples comportamientos no verbales como contacto ocular, expresión facial, posturas corporales y gestos reguladores de la interacción social 2. incapacidad para desarrollar relaciones con compañeros apropiadas al nivel de desarrollo del sujeto 3. ausencia de la tendencia espontánea a compartir disfrutes, intereses y objetivos con otras personas (p. ej., no mostrar, traer o enseñar a otras personas objetos de interés) 4. ausencia de reciprocidad social o emocional

B. Patrones de comportamiento, intereses y actividades restrictivos, repetitivos y estereotipados, manifestados al menos por una de las siguientes características:

1. preocupación absorbente por uno o más patrones de interés estereotipados y restrictivos que son anormales, sea por su intensidad, sea por su objetivo 2. adhesión aparentemente inflexible a rutinas o rituales específicos, no funcionales 3. manierismos motores estereotipados y repetitivos (p. ej., sacudir o girar manos o dedos, o movimientos complejos de todo el cuerpo) 4. preocupación persistente por partes de objetos

C. El trastorno causa un deterioro clínicamente significativo de la actividad social, laboral y otras áreas importantes de la actividad del individuo.

D. No hay retraso general del lenguaje clínicamente significativo (p. ej., a los 2 años de edad utiliza palabras sencillas, a los 3 años de edad utiliza frases comunicativas).

E. No hay retraso clínicamente significativo del desarrollo cognoscitivo ni del desarrollo de habilidades de autoayuda propias de la edad, comportamiento adaptativo (distinto de la interacción social) y curiosidad acerca del ambiente durante la infancia.

F. No cumple los criterios de otro trastorno generalizado del desarrollo ni de esquizofrenia.


En “Crazy in love” nos encontramos con una pareja de enamorados que padecen este síndrome. Sin ser savants los dos son muy inteligentes, pero ambos tienen una vida profesional muy por debajo de sus capacidades intelectuales, simplemente porque no encajan en los empleos que podrían desempeñar.

Donald (Josh Hartnett) ha formado un grupo de autoayuda para autistas y se desvive por ellos. Isabelle (Radha Mitchell) es una nueva integrante del grupo, ha acudido por recomendación de su psiquiatra, que está convencida que le irá bien relacionarse con otras personas que comparten su problema.

En esta película, dirigida por el noruego Petter Næss en el año 2005, destacan las modestas, aunque muy bien conseguidas, interpretaciones de Sheila Kelley, John Carroll Lynch y sobre todo Rusty Schwimmer, que representan los papeles de miembros destacados del grupo de Donald.


El argumento y fundamentalmente los personajes de Donald e Isabelle están basados en la historia real de Jerry Newport y Mary Meinel, que en verdad lucharon por superar todas las vicisitudes que imponía el “asperger” a su relación personal. No os digo cómo termina la historia por no adelantar acontecimientos. Es mejor que la veáis vosotros.

Si os interesa el tema, además de mirar todos los enlaces que os he puesto, también os recomiendo una novela: “El curioso incidente del perro a medianoche”, de Mark Haddon. La historia de un chico con este trastorno que, obsesionado con Sherlock Holmes, pone en juego todas sus habilidades para averiguar quién ha matado a un perro en el vecindario.

Su investigación destapa más problemas de los que resuelve y, en todo caso, nos hace ver las dificultades que puede entrañar la convivencia con un familiar con este síndrome.

Esto es todo por hoy, para ser la primera entrada de 2009 creo que ya le vale.

No he encontrado referencias sobre posibles pases por TV de "Crazy in love" pero pulsa en los respectivos nombres si quieres que te avisen cuando pongan "Mercury Rising" o "Rain man".

¡Feliz Año!.



Compartir

LinkWithin

Related Posts with Thumbnails