AVISO IMPORTANTE

AVISO: Las informaciones contenidas en este blog pueden desentrañar importantes aspectos del argumento, incluso del final de la película en cuestión.
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lunes, 7 de febrero de 2011

El discurso del rey

Una historia "real" de tartamudez


Dicen que a la reina Isabel II le gustó mucho esta película. No me extraña, deja muy bien a su padre, el rey Jorge VI, alguien que demostró valor, perseverancia y coraje.

Si miramos su biografía nos dirá que era el segundo hijo varón de Jorge V y que accedió al trono cuando renunció a él su hermano mayor, Eduardo VIII, el “rey que abdicó por amor” para casarse con Wallis Simpson, una norteamericana de clase alta dos veces divorciada. Demasiado para la encorsetada monarquía británica.



Es cierto que en tiempos de crisis se necesita que las figuras clave den ejemplo y él lo hizo, sin ir más lejos cuando durante la Segunda Guerra Mundial él y su familia permanecieron en su residencia de Londres durante la época de la Batalla de Inglaterra, negándose a desplazarse a Canadá como le aconsejaba el gobierno. Este hecho es muy famoso y si bien en las monarquías parlamentarias, “el rey reina pero no gobierna”, por lo menos debe ser un referente y ahí Jorge VI estuvo en su lugar.



Lo que habitualmente no se menciona cuando se habla de él es que era tartamudo. La tartamudez es un defecto del habla que a veces adquiere un matiz peyorativo y la persona que lo padece, el “tartaja”, es frecuentemente etiquetado de tonto o simple. Sólo tienes que repasar el acervo de chistes populares para saber que lo que digo es así, aunque bien es cierto que el humor a veces es cruel y se ceba, entre otras cosas, en todo lo que es minoritario o no es propio de nuestra cultura. Haz lo que te digo, piensa en los chistes que conoces y verás a lo que me refiero.

Actualmente, quizás para evitar ese matiz peyorativo que mencionaba, a la tartamudez se le prefiere llamar “disfemia” y se sabe que es un trastorno del ritmo del habla que no tiene que ver con trastornos de los órganos fonatorios, ni implica incapacidad lingüística, ni por supuesto problemas con la inteligencia.



En la cuarta edición del Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM IV) se nos apuntan las siguientes características:

Criterios para el diagnóstico del F98.5 Tartamudeo (307.01)
A. Alteración de la fluidez y la organización temporal normales del habla (adecuadas para la edad del sujeto), caracterizada por ocurrencias frecuentes de uno o más de los siguientes fenómenos:

1. repeticiones de sonidos y sílabas
2. prolongaciones de sonidos
3. interjecciones
4. palabras fragmentadas (p. ej., pausas dentro de una palabra)
5. bloqueos audibles o silenciosos (pausas en el habla)
6. circunloquios (sustituciones de palabras para evitar palabras problemáticas)
7. palabras producidas con un exceso de tensión física
8. repeticiones de palabras monosilábicas (p. ej., "Yo-yo-yo le veo")

B. La alteración de la fluidez interfiere el rendimiento académico o laboral, o la comunicación social.

C. Si hay un déficit sensorial o motor del habla, las deficiencias del habla son superiores a las habitualmente asociadas a estos problemas.

Pero claro, implique alteraciones intelectuales o no, no está bien visto que un monarca tartamudee, da sensación de falta de confianza en sí mismo y le quita credibilidad a lo que dice. Algo totalmente inadecuado y menos para la época que le toco vivir a Jorge VI.



Parece ser que padecía una disfemia mixta, caracterizada por un bloqueo a la hora de iniciar el discurso y por espasmos que ocasionan la repetición de sílabas al inicio o en el medio de la frase.

Aunque en la película se apunta un trauma infantil, en parte ocasionado por las estrictas costumbres de la familia real, como causa del trastorno, en realidad los orígenes de la disfemia son poco claros. Se habla de la importancia del factor hereditario, que quizás interaccione con el temprano proceso de aprendizaje.

También puede extrañar la mayoritaria prevalencia masculina en este trastorno. Tres de cada cuatro afectados son varones, aspecto este que es bastante común en los trastornos del lenguaje. Quizás se deba a que las mujeres tienen distribuidas las funciones del lenguaje en los dos hemisferios cerebrales, pero lo cierto es que padecen muchos menos problemas de lenguaje.

Se habla también de problemas de índole psicológico, aunque nuevamente no existe unanimidad en ello, ni tampoco sobre la posible base subyacente de trastornos neurológicos.

Lo que sí parece demostrado es la relación con los trastornos de lateralidad. Los zurdos, sobre todo los contrariados como el caso de Jorge VI, presentan una mayor proporción de tartamudez.

Al mismo tiempo, en las situaciones estresantes y en las que se incrementa la ansiedad del sujeto se aumenta la intensidad de la disfemia.

Como medidas de prevención y tratamiento se habla de afianzar la confianza del niño siendo paciente con su ritmo verbal, no intentando corregirle ni adivinar lo que quiere decir, sino dejarle que lo haga tomándose su tiempo.

Por otra parte, técnicas como las que aparecen en la película, por ejemplo el ensombrecimiento de la propia voz, la relajación, el control de la respiración, el habla rítmica, el refuerzo positivo o la desensibilización sistemática, son absolutamente adecuadas para el tratamiento de la disfemia. Aunque quizás el principal mérito de su logopeda fue su sentido común, que le llevó a desaconsejar los métodos que le recomendaron los especialistas anteriores, como el "fumar para relajar la laringe". No es cierto que tal efecto se produzca y además probablemente contribuyó a agravar el cáncer de pulmón que en 1952 produjo el fallecimiento del monarca.



Resumiendo, la película dirigida por Tom Hooper tiene muchos méritos y a mi juicio es altamente recomendable. Primero cuenta con un magnífico elenco de actores. Encabezados por Colin Firth y su genial interpretación de Jorge VI, pero sin desmerecer a los demás no quiero dejar de mencionar a Geoffrey Rush (el inolvidable Barbossa) dando vida al terapeuta Lionel Logue. A Michael Gambon (el entrañable Maigret) interpretando a Jorge V. Y a Derek Jacobi (Claudio “el tartamudo”) interpretando a Cosmo Lang, el arzobispo de Canterbury.

También la ambientación y puesta en escena de la película me pareció excelente. Dibuja perfectamente el encorsetado día a día de la monarquía británica de principios del siglo pasado, imagino que similar al resto de las monarquías europeas.



Pero a mi juicio lo principal es el retrato que se hace de la tartamudez, explicando su origen y los perjuicios a los que se ven sometidos los que la padecen, el tratamiento necesariamente dispensado y recibido con perseverancia y paciencia, requisitos indispensables para superar la frustración del disfémico y, no lo olvidemos, de su terapeuta.

Y si de verdad quieres disfrutar "oyendo" la película, te recomiendo verla en inglés aunque tengas que esforzarte un poco más leyendo los subtítulos.

Para más información sobre la disfemia te sugiero que leas el siguiente artículo.

Saludos,



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lunes, 17 de enero de 2011

Gracias por fumar - Reflexiones sobre la Ley Antitabaco

Ya tenía ganas de que entrase en vigor en España la dichosa Ley Antitabaco. Aunque no soy fumador, normalmente no me molesta en exceso que fumen a mi lado y no soy de los que señalan a los fumadores con el dedo. Ahora bien, sí me molesta el humo cuando estoy comiendo y no me deja saborear los platos por los que a veces pagas un dineral. También me molesta cuando entras en un taxi o en un local en el que han fumado intensamente y huele a humo rancio. Ya digo que soy respetuoso con los derechos de los fumadores, si quieren hacerlo allá ellos. Procuraba no entrar en los locales que anunciaban que se permitía fumar, pero me molestaba que en los bares que tenían ambientes separados, estos no estuviesen tan separados y el humo te llegaba de todas maneras.

Siento el desembolso que tuvieron que hacer los propietarios de establecimientos de hostelería y restauración para adecuarse a las anteriores normas, pero en muchísimos casos esa “adecuación” fallaba por todas partes. Mi simpatía está con los que de verdad consiguieron ambientes auténticamente separados y ahora toda la inversión no sirve para nada. Creo que a ellos se les debería de indemnizar.

Pero sinceramente pienso que dentro de unos meses nos acostumbraremos a no fumar en locales públicos y dejaremos de hablar de esto, igual que tampoco hablamos ya de los controladores. Temas más acuciantes, como la crisis, ocuparán nuestra atención curiosamente distraída por la actualidad de… ¡caramba! por lo de los controladores y lo del tabaco ¿será coincidencia?.

El caso es que con todo este lío, me han venido a la mente muchísimas cosas, entre ellas la película “Gracias por fumar”, quizás también porque la última que comenté (Up in the air) era del mismo director, Jason Reitman. Pero a mí me gusta me gusta más ésta, la encuentro una comedia muy divertida e inteligente.



Al igual que en Up in the air, Reitman nos presenta un hombre apegado a su trabajo, un trabajo duro y desagradecido, pero que el protagonista lleva con tremenda dignidad. De hecho, estoy seguro de que muchos aquí darían cualquier cosa porque apareciese un Nick Naylor (Aaron Eckhart) desempeñando tan fabulosamente bien como en la película el papel de Defensor de los Derechos de los Fumadores, porque sí, a eso se dedica el avispado señor Naylor, un ejecutivo perspicaz y rápido de reflejos intelectuales, capaz de dar la vuelta a una audiencia en contra en un programa de debate, de volver contra sí los argumentos de cualquier político o de conseguir que un enfermo terminal de cáncer acepte un chantaje que en principio le habría tirado a la cara.

A pesar de representar un peligro para la salud pública, es inevitable que este ejecutivo tabacalero nos caiga bien. Su personaje rebosa de habilidades sociales y destaca por su inteligencia emocional. Sabe calar a su interlocutor, adivinar lo que piensa y lo que siente y conseguir que parezca que en el fondo están de acuerdo. Además es un personaje creíble y todo gracias a la interpretación de Aaron Eckhart. El guión parece hecho a su medida y con su aspecto desenfadado y de cara dura al límite de la legalidad, nos hace pasar un rato muy agradable en medio de una historia que podría ser bastante dramática.

Además la película está plagada de momentos cumbre, con frases dignas de ser enmarcadas, algunas de las cuales las puedes encontrar en las secuencias que he seleccionado.



Y es que lo del fumar es una cosa muy seria. Cuando hablamos de drogas, a veces no me resisto a introducir una pregunta, aparentemente inocente, en la conversación: “¿Y tú cuál crees que es la droga más peligrosa?”. Independientemente de cuál sea la respuesta, el dato al quiero llegar es que en España la sustancia que más muertes directas causa es el tabaco y la que más problemas sociales genera es el alcohol. Las dos drogas legales que curiosamente forman parte de nuestra cultura.

Al igual que se dice en la película, todos asumimos que el tabaco es algo malo y que mata lentamente. Por eso mismo le hemos perdido el miedo, confiamos en que las consecuencias negativas tarden en llegar y mientras tanto nos vamos arriesgando con la esperanza de que el peligro pase de largo. Sabemos que el tabaco mata, pero nos resignamos pensando que “de algo hay que morir”.

Sorprendentemente no siempre tenemos una actitud tan sumisa ante los peligros del consumo. Haz un ejercicio de memoria, sitúate hace unos quince años en el tiempo. ¿Te acuerdas de la Encefalopatía Espongiforme Bovina?. Bueno, igual eras muy joven, pero si te hablo de la “Enfermedad de las Vacas Locas” igual te suena más. ¿A qué viene esto?. Pues es un ejemplo para que veas lo complicadas que somos las personas. En aquella época tuvo mucho eco en la prensa esta enfermedad de origen animal y cuyo contagio se asociaba probablemente al consumo de carne de animales infectados. Este posible origen no confirmado (hubo personas a las que se les diagnosticó la enfermedad y que eran vegetarianos estrictos) originó un acusado descenso en el consumo de carne de vaca. En cambio la asociación, no probable sino segura, entre el consumo de tabaco y el cáncer de pulmón no provoca una disminución del consumo. ¿Por qué ocurre esto?, pues porque el fumar conlleva un riesgo inherente que tenemos asumido y admitido, en cambio comerse un entrecot no suponía demasiado peligro… hasta entonces.

Date cuenta que según esto, el que el tabaco nos prepare una muerte dolorosa no nos asusta demasiado, lo aceptamos y de poco o de nada sirve que en las cajetillas nos avisen de que es peligroso o nos pongan fotos de pulmones deshechos. El fumar es un gesto automático y ni miramos la cajetilla.

Pero si todo eso ya lo saben y siguen consumiendo ¿de qué se quejan entonces los fumadores que demandan a las tabacaleras?. Pues de que la industria manipula directamente la composición de los cigarrillos para que sean más adictivos, efecto que se consigue tratando, por ejemplo, las labores del tabaco con amoniaco sin que se avise al consumidor de sus “efectos secundarios”. Ésta y otras sustancias, cuya composición no figura en las cajetillas, consiguen que la nicotina llegue mejor al torrente sanguíneo, que el humo irrite menos y cosas así. Consecuencia: el individuo se engancha mucho más fácilmente aunque el cigarrillo sea bajo en nicotina.



Y tenemos que tener en cuenta que la adicción al tabaco es una de las más difíciles de abandonar. Como ocurre en la mayoría de los casos, por una parte tiene un componente físico, que se debe a que nuestro organismo se ha acostumbrado a la nicotina y la necesita para funcionar. Por otra tiene un componente psicológico, debido a que hemos asociado el fumar a muchos momentos de nuestra vida cotidiana. El primer cigarrillo de la mañana suele ser el más apetecible precisamente porque nuestro cuerpo está prácticamente en síndrome de abstinencia, pero no se disfrutan menos el de la cervecita con los amigos o el del cafetito de después de comer, por ejemplo. Éstas y otras muchas situaciones no serían lo mismo si les quitásemos el cigarrito y eso se debe a que, a fuerza de repetirlo, hemos realizado un aprendizaje que nos indica que ambos sucesos ocurren juntos y no disfrutamos de lo uno si falta el otro. A diferencia de otras drogas cuyo consumo es menos frecuente, el tabaco está asociado a multitud de momentos de nuestra vida y en cada uno de ellos nuestro cerebro nos indicará que es hora de fumar, esa es la verdadera dificultad de abandonar esta adicción.

A veces puede sorprender que la dependencia física, la que se produce por falta de nicotina, desaparece después de poco más de una semana de haber dejado de fumar. Pero la dependencia psicológica, la debida al aprendizaje, es muchísimo más duradera. No es por nada, pero si estás intentando dejar de fumar, más que gastarte el dinero en parches de nicotina deberías ir al psicólogo. A veces piensas que si deseas fumar es porque tu cuerpo necesita nicotina y lo que ocurre es que simplemente tu cerebro te está recordando lo que habías aprendido, que en la situación en la que estás lo que toca es un cigarrito.

Para terminar una cosa curiosa, la historia del Hombre Marlboro que nos cuentan en la película está basada en la realidad. La compañía Philip Morris lanzó en los años veinte unos cigarrillos con filtro destinados al público femenino y el reclamo era precisamente la suavidad que les proporcionaba semejante complemento.



Pero vender cigarrillos sólo para mujeres no era suficiente negocio, así que años más tarde los anuncios del vaquero de Marlboro intentaban recuperar el aire viril de los cigarrillos con filtro. La campaña fue un éxito y se ha mantenido con distintas variaciones hasta hace poco, siendo varios actores los que la protagonizaron. El primero fue William Thourlby, pero entre los que se siguieron estaban Wayne McLaren y David McLean. Los dos murieron de cáncer de pulmón después de fumar habitualmente “Marlboro Reds”. McLaren en los últimos años de su vida apoyó activamente la Ley Antitabaco en Estados Unidos y, al igual que en la película, la compañía intentó negar que participase en sus anuncios. En el último que protagonizó se superponían las imágenes del anuncio original, a caballo, con las de la cama del hospital entubado.



Cuando la publicidad te quiere vender algo, te lo vende y emplea métodos igual de contundentes tanto para convencerte de una idea como de la contraria. Así que como les explicaba Naylor a los niños, lo mejor es no dejar que nos convenzan de lo que tenemos que pensar y tener nuestras propias ideas, pero... ¿podremos?



Saludos,



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martes, 24 de febrero de 2009

Gymkhana virtual contra las drogas

Bueno, esta vez tampoco os voy a hablar de cine, aunque prometo que la próxima vez sí lo haré.

Ya sabéis que el tema de las drogas y en general la prevención de las adicciones, es algo que me interesa bastante, así que aprovecho para comentaros una actividad que organiza la FAD (Fundación de Ayuda contra la Drogadicción) en colaboración con la Obra Social Caixa de Catalunya.

Se trata de una gymkhana virtual dirigida a estudiantes de 1º y 2º de ESO. Se llama SALTA PLANETAS y va dirigida a concienciar a los jóvenes sobre los problemas que puede conllevar el consumo de alcohol. Parece ser divertida, lo que siempre es necesario para motivar a los participantes, sobre todo a estas edades.

Si os interesa más información podéis consultar este folleto y para inscribiros hay que ir a este enlace.

Saludos.

lunes, 23 de febrero de 2009

Drogas desde dentro

En esta ocasión no os hablaré de cine, pero ya que hemos tratado en diversas ocasiones el tema de las drogas en este blog, os adjunto esta noticia por si estáis en Palma y os interesa asistir.

Mañana día 24 de febrero se realizarán dos conferencias en el centro Caixa Forum Palma (Plaza Weyler 3, 07001 Palma de Mallorca) dentro del título general de "Drogas, desde dentro" tratarán en concreto de:

"Drogas y cerebro", a cargo de Rafael Maldonado, catedrático de Farmacología en la Universidad Pompeu Fabra.

Y "Engánchate al deporte", a cargo de Julio Alberto Moreno, ex jugador del Barça, experto en adicción y rehabilitación.

La primera comenzará a las 19:00 y a continuación será la segunda. Ambas son gratuitas y van dirigidas a un público general.

Saludos.

lunes, 13 de octubre de 2008

Réquiem por un sueño (lo que no querrías saber sobre las drogas)

Cuando haces campañas de prevención a veces tienes la tentación de emplear recursos impactantes, fundamentalmente imágenes. Accidentes aparatosos en las de tráfico, cánceres en las del tabaco o personajes degradados en las de las drogas. Esto es un arma de doble filo, pues las imágenes desagradables no nos gustan, tendemos a apartar la mirada y el mensaje no llega.

De todas maneras, de vez en cuando conviene remover un poco las conciencias, así que hoy os traigo una película un tanto dura para hablar sobre el tema de las drogas, pero ya veréis que se le puede sacar mucho partido. Se trata de “Réquiem por un sueño”, una película de la que quizás lo que más os suene, no es un chiste, es su excelente banda sonora.

Con ella aprovecharé para hacer un cine forum, igual que con “Crash”, pero en esta ocasión os daré algunas respuestas, las mías, a los puntos de reflexión. Si vosotros tenéis algo más que añadir ya sabéis que éste es un espacio abierto.

Recordad también que si queréis algo más “blandito” sobre este tema le podéis echar un vistazo a “28 días”.


FICHA TÉCNICA

Título original: Requiem for a dream

País y año: USA, 2000.

Director: Darren Aronofsky (la película suya que más me ha impactado es Pi, fe en el caos)

Guión: Hubert Selby Jr. Adaptado de su propia novela del mismo título.

Protagonistas:

- Ellen Burstyn (en “W.”, la última película de Oliver Stone, interpreta el papel de Bárbara Bush. También hemos podido verla en The wicker man, La fuente de la vida, La telaraña de Carlota, en diversas producciones de televisión y en series como Ley y Orden).

- Jared Leto (El señor de la guerra, Alejandro Magno, La habitación del pánico, American Psycho, Inocencia interrumpida, El club de la lucha, La delgada línea roja)

- Jennifer Connelly (La veremos junto a Keanu Reeves en el remake de Ultimatum a la Tierra, que se estrenará en diciembre. La podemos recordar en Un cruce en el destino, Diamante de sangre, Juegos secretos o La huella, entre otras).

- Marlon Wayans (Pequeño pero matón, Ladykillers, Scary movie 1 y 2, Experimento chiflado…).

Música: Clint Mansell (también ha compuesto la música de otras películas de Aronofsky, como Pi o La fuente de la vida). Seguro que conoces su excelente tema “Lux aeterna”, leitmotiv de esta película.

Fotografía: Matthew Libatique (igualmente, también trabajó con Aronofsky en Pi y La fuente de la vida)

Duración: 102 minutos.

Premios: Lo más notable quizás sea la nominación de Ellen Burstyn como mejor actriz en la edición de los Oscar de 2001.


Argumento:

Harry (Jared Leto) es un joven como tantos otros. Vive en los suburbios de Nueva York. Está muy unido a su novia Marion (Jennifer Connelly) y a un amigo, Tyrone (Marlon Wayans). Los tres consumen drogas, aunque su relación con esas sustáncias no es demasiado problemática, sólo las emplean para colocarse de vez en cuando.

La situación no sería demasiado complicada si no fuese porque ninguno tiene trabajo y Harry tiene que empeñar habitualmente las pertenencias de su madre, Sara (Ellen Burstyn), para conseguir droga.

Sara es viuda y su existencia, triste, está mediada por su gran afición a los concursos de televisión y por la relación con su hijo que se le está yendo de las manos.


Planteada esta situación, asistimos a dos historias paralelas que se entrecruzan. Por un lado la de Harry, su amigo y su novia. A ellos se les ocurre dar un golpe de timón a su vida y triunfar de una manera fácil. Pretenden comprar una cantidad de heroína, cortarla y revenderla ganando el doble de lo que invirtieron. Procedimiento que seguirán hasta que consigan una buena partida que les retire de las calles y Marion, que es diseñadora de modas, podrá montar su propio negocio.


Su plan parece funcionar y durante un tiempo el dinero no para de ingresar, lo que les proporciona un acceso fácil a droga de buena calidad. Pero la desafortunada coincidencia de una lucha entre bandas y el aumento de la presión policial, les hace perderlo prácticamente todo cuando ya se habían acostumbrado a ello.

Su anteriormente idílica existencia se reduce ahora a intentar encontrar la cantidad suficiente de droga para pasar el día. Se ven obligados a plantearse cualquier recurso que les ayude a conseguir la sustancia, al precio que sea.



Por el otro lado, la historia de Sara es aún más impactante. Un día recibe una llamada que le avisa que ha sido seleccionada para salir en uno de los programas de televisión que ella sigue. La ilusión de su vida puede verse cumplida y quiere estar bien para cuando ocurra. Tiene que perder unos cuantos kilos para salir guapa en pantalla.

Le cuesta seguir un régimen para perder peso, así que recurre a un médico del que la han hablado, que emplea unas pastillas que te hacen no pensar en la comida.


Los comprimidos son a base de anfetaminas. Sara está feliz, animada y pierde peso. A medida que progresa el tratamiento va encontrando que las pastillas no le hacen tanto efecto como antes, así que aumenta la dosis por su cuenta, cayendo en una sobredosificación que la lleva a la psicosis.


Bien, no os voy a contar nada más de la película. Si la habéis visto ya sabréis cómo termina la historia y si no, tampoco es muy difícil de imaginar. Convendréis conmigo en que el argumento parece un poco forzado y exagerado. Me refiero a que a un grupo de personas es difícil que tantas cosas les vayan tan mal al mismo tiempo, pero es que si no nos lo contasen así la historia no sería tan impactante. Además, también he de deciros que conozco casos peores, así que no nos rasguemos las vestiduras y vamos a ver algunos puntos interesantes.


Puntos de reflexión para el debate:

- ¿Qué sabes de las drogas?.
- Si se sabe que las drogas tienen efectos negativos ¿por qué se siguen consumiendo?.
- Si las drogas son tan perjudiciales ¿por qué hay tanta gente de prestigio que las utiliza?.
- ¿Cuál es la droga más peligrosa?.
- ¿Qué diferencia hay entre tolerancia, dependencia y síndrome de abstinencia?.
- ¿Cuáles son las fases de la adicción?.
- ¿Por qué ha bajado el consumo de heroína?.
- Si el problema es la situación asociada a la ilegalidad ¿por qué no se legalizan?.
- ¿Por qué se habla de drogas ilegales si el consumo no está penalizado?.
- Si el tabaco es legal ¿por qué no lo es la marihuana?.
- Si los nativos del altiplano andino necesitan consumir “coca” ¿por qué se dice que es tan mala la cocaína?.
- ¿Es verdad que el éxtasis líquido es un medicamento y que tiene muchos menos problemas que el éxtasis en pastillas?.
- ¿Los medicamentos son drogas?.
- ¿Son malos los tratamientos de adelgazamiento?.
- ¿Qué postura debemos tomar frente a alguien que decide consumir drogas?.
- ¿Qué es la “reducción de daños”?, ¿es efectiva?.
- ¿Cuál es la mejor manera entonces de hacer una prevención efectiva?.

Bien, medita un poco sobre estos puntos y seguidamente mira si estás de acuerdo conmigo:

- ¿Qué sabes de las drogas?. En general creemos que tenemos un conocimiento suficiente. Es mucha la información que sobre el tema hay a nuestro alrededor y tendemos a dar por sentado que con eso basta. En realidad no sabemos tanto como creemos, fundamentalmente porque bastantes de esas informaciones que manejamos no son absolutamente ciertas. Muchas veces son datos sesgados e interesados.
Según la Organización Mundial de la Salud, “Droga es cualquier sustancia que provoca en el individuo que la consume cambios de conducta, de carácter y, sobre todo, pérdida de libertad para dejar de consumirla”. Son muchas las sustancias que entran en esta definición y muchos los efectos que pueden producir en el organismo.


- Si se sabe que las drogas tienen efectos negativos ¿por qué se siguen consumiendo?. Lo primero que tenemos que reconocer es que las drogas tienen un efecto agradable y placentero que es sumamente atractivo. Este efecto además es inmediato, con lo que se refuerza positivamente la conducta del consumo.
Por el contrario, los efectos negativos que todos sabemos que tienen, se presentan mucho después que los positivos. Esta dilatación temporal hace que se le pierda el miedo a la sustancia y que aunque asumamos que el efecto negativo llegará, confiemos en que pase mucho tiempo hasta que eso ocurra. “Ya sé que el tabaco mata lentamente, pero como yo no tengo prisa…”.
Además, una vez que se ha establecido la adicción el consumo se realiza prácticamente sin pensar, por lo menos sin meditar sobre ello.


- Si las drogas son tan perjudiciales ¿por qué hay tanta gente de prestigio que las utiliza?. Es cierto que muchos intelectuales y artistas consumen este tipo de sustancias, incluso alardean de ello o les atribuyen parte de su proceso creativo. Bien, cada uno es libre de hacer con su cuerpo lo que quiera, y si se tiene el dinero suficiente y la posibilidad de acceder a sustancia de calidad, puede que la relación con las drogas no se complique. El problema es que no todos tenemos tanto dinero y facilidades de recursos, e incluso contando con ellos se pueden llegar a casos de finales no demasiado felices. Intervienen muchos factores no sólo económicos, sino también psicológicos y personales.


- ¿Cuál es la droga más peligrosa? Piénsalo, te doy un poco de tiempo, tic tac, tic tac, tic tac.
No sé qué has contestado, pero te diré un par de datos. En España la sustancia que más muertes directas causa es el tabaco y la que más problemas sociales genera es el alcohol. Entre las dos consumen más recursos sanitarios que todas las demás sustancias.
Dirás que es cuestión de estadística, que hay muchísimos más consumidores de tabaco y de alcohol que de las otras sustancias, así que es normal que los afectados sean más, pero que eso no quiere decir que sean las sustancias más peligrosas. Bien, es cierto, tienes razón. Pero también es conveniente que pienses en lo que te digo.
Ahora, por no eludir mi propia pregunta, te diré que para mí la droga más peligrosa es la heroína, por sus propias características psicoactivas y por la vía de administración que normalmente se emplea. Aunque te advierto que a esa pregunta mucha gente contestaría de otra manera distinta.



- ¿Qué diferencia hay entre tolerancia, dependencia y síndrome de abstinencia? Son esas características que hacen que las drogas tengan esa “pérdida de libertad para dejar de consumirla” de la que hablaba antes. De una manera sencilla:
Se llama tolerancia al hecho de que cada vez tengamos que ingerir más cantidad de sustancia para conseguir el mismo efecto. Se debe a que el organismo cada vez adquiere más eficacia en los procesos de metabolización del producto.
La dependencia se produce cuando ya el organismo se ha acostumbrado a la sustancia y se necesita ingerirla para encontrarse bien. Puede ser física, cuando el organismo ha alterado su metabolismo para “funcionar” con la sustancia y ya “no sabe” hacerlo sin ella. O psicológica, cuando lo que ocurre es que el individuo ha asociado el consumo de una sustancia a una determinada conducta y cada vez que se encuentra en la misma circunstancia consume esa sustancia, pues ya se ha acostumbrado a que las dos ocurran juntas. Es lo que le pasa al fumador que se ha acostumbrado al cigarrito de después de comer y si le falta ese cigarrito parece que no ha comido bien.
El síndrome de abstinencia es el malestar que se produce en el organismo cuando, después de haberle acostumbrado a que funcione con una determinada sustancia, luego se la suprimimos. Es lo que vulgarmente se llama “mono” y el más típico es el de la heroína, aunque aseguran que el más duro es el del tabaco.

- ¿Cuáles son las fases de la adicción? Difiere según los autores. Para mí fundamentalmente son tres:
Inicio, en la que se prueba la sustancia, por diversos motivos, curiosidad, deseo de experimentar sensaciones nuevas, presión del grupo…
Mantenimiento. Experimentamos los efectos agradables de la droga y todavía no se han presentado los desagradables. Se tiene sensación de dominar el problema, de que se puede usar la sustancia y dejar cuando se quiera. Es que lo a veces se denomina como “noviazgo”.
Adicción propiamente dicha. El organismo se acostumbra a la sustancia y luego le resulta difícil prescindir de ella. En muchas ocasiones el motivo de seguir consumiendo no es obtener el placer de la droga sino evitar el “mono”.

Evidentemente no todos los que prueban “drogas” pasan por estas tres fases, algunos las dejan nada más probarlas, otros lo hacen en la fase de mantenimiento, todo depende de las características personales y de las motivaciones del individuo.
Lo complicado viene cuando se alcanza la tercera fase, la de adicción.

- ¿Por qué ha bajado el consumo de heroína?. Afortunadamente, en España la tendencia es a la baja en la mayoría de las drogas de abuso. Respecto a la heroína quizás sea por lo que os decía antes, la percepción de riesgo asociada a esa sustancia se ha visto enormemente aumentada. Primero porque hemos visto muchos ejemplos de gente degradada y destruida por esa droga, que llegan a hacer lo que sea por conseguirla. Y segundo, por las enfermedades asociadas a su vía de administración, hepatitis y fundamentalmente SIDA, aunque también son frecuentes otras infecciones bacterianas que pueden causar lesiones gangrenosas como la fascitis necrotizante que se le forma a Harry en el brazo.



Pensemos que la administración intravenosa de sustancias que se han producido de manera clandestina y sin control en cuanto a pureza, composición e higiene, es muy problemática y que tenemos que contar no sólo con la propia peligrosidad de las sustancias, sino también con la de las impurezas fruto del deficiente proceso de elaboración y las sustancias de corte que se le añaden para aumentar las ganancias.

Un ejemplo, todos hemos leído en ocasiones una noticia que hace unos años era tristemente frecuenta y que nos contaba la aparición del cadáver de un heroinómano muerto por sobredosis, que aún tenía incluso la jeringuilla clavada. Pues bien, en la inmensa mayoría de los casos esa muerte no era por sobredosis, sencillamente porque la cantidad de heroína necesaria para producir la muerte no es soluble en el volumen de una jeringuilla de insulina, que es la que normalmente se emplea. La muerte era producida por una intensa reacción alérgica a las impurezas contaminantes que se inyectó y a las que ya estaba previamente sensibilizado por consumos anteriores.

- Si el problema es la situación asociada a la ilegalidad ¿por qué no se legalizan? Cuando me hacen esta pregunta siempre contesto que afortunadamente no soy yo el que tiene que decidir sobre eso. Reconozco que esto es una manera sutil de eludir la contestación directa: NO LO SÉ.


Por una parte tendría sus ventajas. La pureza e higiene de la sustancia y su elaboración estarían garantizados. La venta controlada, igual que en el tabaco y el alcohol, hay quien incluso afirma que así el estado podría sacar más dinero en impuestos. Las mafias de traficantes dejarían de presionar para el consumo, pues el precio bajaría muchísimo y se podría adquirir las sustancias de calidad garantizada en sitios autorizados.
Por otra parte tendríamos bastantes inconvenientes difíciles de solucionar. Recordemos que hemos dicho que las sustancias que más recursos sanitarios consumen son el tabaco y el alcohol, las ya legales. Tendríamos que evitar que se llegase a lo mismo si se legalizasen las otras. Además tendría que ser una postura tomada coordinadamente por todos los países, por lo menos de un entorno determinado. De lo contrario se produciría un notable “efecto llamada” que generaría importantes problemas, por lo menos sociales. Pensemos por ejemplo en las quejas de los vecinos de los “cofee shop” de Holanda, algo de lo que pocas veces se habla.


- ¿Por qué se habla de drogas ilegales si el consumo no está penalizado?. En España el consumo privado no está penalizado, el consumo en lugares públicos puede conllevar multas de hasta 6.000 euros.
Además se consideran delito el tráfico, el cultivo, la elaboración y cualquier actividad que favorezca el consumo ilegal, pudiendo ocasionar penas de hasta veinte años de cárcel.


- Si el tabaco es legal ¿por qué no lo es la marihuana? Normalmente se añade “que es una sustancia natural, ecológica y terapéutica”. Bueno, la respuesta es la misma de antes: NO LO SÉ, aunque me atrevería a aventurar que es una cuestión cultural.

Me refiero a que el tabaco es conocido y usado en nuestra cultura desde que fue traído de América, hace más de quinientos años. Hemos crecido con él y está insertado en nuestras costumbres y tradiciones. Lo mismo pasa con nuestra otra droga legal, el alcohol. Todas las culturas han fermentado sustancias para obtener bebidas alcohólicas y lo han hecho desde la prehistoria. Difícilmente encontramos actos sociales que se precien en los que no se sirva alcohol.



La marihuana no es culturalmente nuestra, nos ha llegado hace relativamente poco tiempo y, de momento, no está insertada en nuestra cultura, al igual que las otras drogas ilegales que tampoco lo están.
De todas maneras, lo curioso es que se nos añada lo de que es una sustancia “natural y terapéutica” como argumento para justificar su consumo libre.
En primer lugar, que algo sea natural no quiere decir que no sea peligroso. Hay muchísimas sustancias naturales que son mortales, por ejemplo el curare, plantas como la cicuta o setas como la Amanita phalloides.
En segundo lugar, es cierto que se están probando los efectos terapéuticos del Tetra Hidro Cannabinol (THC), la principal sustancia del cannabis. Parece que los resultados son esperanzadores y que quizás en un futuro no muy lejano se puedan incorporar al arsenal terapéutico medicamentos con este principio activo. Los que ahora se están ensayando tienen la forma de aerosol sublingual o de cápsulas de gelatina. En ningún caso se fuma la planta o compuestos de ella.
También tenemos que tener en cuenta que en farmacia hay multitud de sustancias terapéuticas que serían muy peligrosas si su consumo fuese incontrolado.


Por último, no me voy a meter ahora en los efectos psicoactivos del cannabis, pero sí quiero apuntar dos consideraciones finales sobre este tema.
Una, fumar un porro tiene muchos más efectos nocivos que fumar un cigarrillo de tabaco.
Dos, el THC es una sustancia que se acumula en el tejido graso de nuestro organismo y se va eliminando muy lentamente. Un consumidor habitual que deje de fumar marihuana hoy, estará dando positivo en las analíticas de orina para detección del consumo durante un mes.
Resumiendo, una cosa es que el tabaco sea nocivo y sea legal, pero si legalizamos la marihuana estaremos legalizando una sustancia igualmente nociva.

- Si los nativos del altiplano andino necesitan consumir “coca” ¿por qué se dice que es tan mala la cocaína? La coca que consumen son las hojas de la planta “Erythroxylum coca”. Se hace masticando la hoja o en infusión y se ha usado para mitigar las sensaciones de hambre y cansancio. Recordemos que se está a mucha altitud y el cuerpo no responde bien ante la falta de oxígeno. El uso de una sustancia estimulante puede ser de ayuda, aunque no es estrictamente cierto que se necesite, de hecho el consumo fue promovido por los conquistadores españoles para lograr un mayor rendimiento de los nativos.
La cocaína es una sustancia que se obtiene de las hojas de coca, en las que está en una riqueza que no llega al uno por ciento. Es un potente estimulante del sistema nervioso central, actuando sobre la liberación de un neurotransmisor, la dopamina. Su consumo en un principio se restringía a personas de nivel social alto, que también la empleaban para mantener su nivel de rendimiento. Se consideraba que no tenía prácticamente efectos nocivos y que no producía dependencia. Actualmente su consumo se ha generalizado, se ha visto que produce una gran dependencia psicológica y la demanda de atención médica de los consumidores de cocaína ha superado a los de heroína.


- ¿Es verdad que el éxtasis líquido es un medicamento y que tiene muchos menos problemas que el éxtasis en pastillas? El éxtasis es una cosa y la mayoría de las cosas que venden en las discotecas es otra, sea en pastillas o el polvitos para diluir en agua. Son los problemas que tiene el mercado clandestino.


El éxtasis es un derivado anfetamínico ( Metilen Dioxi Meta Anfetamina, MDMA) que tiene propiedades estimulantes y alucinógenas. Se suele vender en comprimidos (vulgarmente “pastillas”) con logotipos troquelados que nos sirven para identificarlas. El hecho de que se venda en comprimidos de apariencia profesional da la falsa seguridad de que es un producto de elaboración controlada, pero en comprimidos de igual forma y aspecto se pueden encontrar muchas variaciones en cuanto a composición y riqueza, lo que puede originar serios problemas de sobredosis.


El llamado “éxtasis líquido” es una sustancia que se utilizó en medicina como anestésico y su uso ha decaído porque es muy difícil de separar las dosis terapéuticas de las tóxicas. Es un depresor del sistema nervioso central (todo lo contrario que el anterior) que tiene por nombre Gamma Hidroxi Butirato, GHB. Se comercializa en polvitos que se disuelven en agua y se beben a sorbos. La dificultad de dosificar una sustancia de estas características es alta y los problemas intoxicación son muy frecuentes.

- ¿Los medicamentos son drogas? Algunos sí otros no. Muchos de ellos pueden englobarse dentro de la definición de droga de la OMS que citaba antes. Pero hay unas características fundamentales de los medicamentos que no hemos de olvidar.
Se prescriben por un especialista, el médico, y se dispensan bajo la supervisión de otro especialista, el farmacéutico, con un fin determinado y con unas pautas de dosificación y tiempo de utilización establecidas.
Si este proceso se respeta, normalmente no hay problemas respecto a la utilización. Si se salta y se consume el medicamento en dosis no adecuadas o cuando no está prescrito, se pueden presentar los mismos efectos y problemas que cualquier droga.

Como ejemplo pensemos en el inteligente y mordaz doctor House, con todo lo listo que es resulta que es adicto a un analgésico con efectos estupefacientes.


Además, hay sustacias que hasta hace relativamente poco tiempo estaban registradas y se utilizaban como medicamento y ahora se han retirado del uso clínico por la gran cantidad de efectos "no deseados" que originan. Es el caso de las ya mencionadas anfetaminas.

- ¿Son malos los tratamientos de adelgazamiento? Hay personas para las que adelgazar es difícil y se recurre a cualquier cosa que ayude a hacerlo, normalmente con mayor rapidez que la adecuada. Si se quiere adelgazar lo mejor es ponerse en manos de un especialista (endocrinólogo) que supervise el proceso.
Lo que ocurre es que ha habido medicamentos que han sido bastante problemáticos, por ejemplo los que llevaban anfetaminas, que podían ocasionar problemas tanto a las personas que las empleaban como tratamiento prescrito, como a aquellas otras que las consumían sin necesitarlo, simplemente porque llevaban dichas anfetaminas.

- ¿Qué postura debemos tomar frente a alguien que decide consumir drogas? A mi juicio lo mejor que podemos hacer es promover el acceso a la información. Los consumidores de drogas manejan mucha información sesgada por los propios interesados en fomentar el consumo y el “boca a boca” de un consumidor a otro tampoco ayuda demasiado. El prohibir conlleva el problema de que normalmente lo prohibido es más apetecible, así que tampoco se arregla demasiado.
Lo mejor entonces es informar de manera clara, imparcial y sencilla sobre las características, efectos y consecuencias de las drogas. No hay que ocultar que estas sustancias pueden producir un placer sumamente intenso e inmediato en el consumidor, pero tampoco que las consecuencias negativas, normalmente más tardías, acaban llegando.

- ¿Qué es la “reducción de daños”?, ¿es efectiva?. Cualquier información que ayude a evitar el consumo “sin ton ni son” es efectiva. Pero cuando hablamos de sustancias ilegales, tenemos que tener en cuenta que su elaboración es clandestina y el control de calidad nulo. Por mucho que se nos informe de las características de una sustancia, difícilmente podremos prevenir problemas si no conocemos la dosis en la que está ni las otras sustancias “de corte” que contiene.

- ¿Cuál es la mejor manera entonces de hacer una prevención efectiva? Pues como he dicho antes, la mejor estrategia es el uso de la información, pero más que facilitar simplemente la información necesaria, hacer que el sujeto genere y encuentre sus propios datos. Uno se convence más fácilmente de la información que ayuda a generar y además no se olvida. De una manera constructivista, mejor que facilitar a alguien respuestas, es ayudarle a que las encuentre por sí mismo. Evidentemente este proceso ha de ser tutelado y las informaciones encontradas han de ser sometidas a discusión y crítica. No todo lo que se encuentre en Internet o se vea por televisión es cierto.
Quizás un ejemplo práctico de lo anteriormente expuesto sea la siguiente actividad creada con Webquest: ¿Qué sabes del cannabis?.



Y para terminar tan musicalmente como empezamos os dejo con un excelente tema del grupo Mecano. Se titula "Esto no es una canción" y la letra merece la pena:


La primera vez apenas me gustó
Fue por la nariz
Por no decir que no
Que el no es de cobardes
Y a los dieciseis
Se prueba como es de hondo
El rio con los dos pies

La segunda vez, me fue gustando mas
Senti su poder
Su sensación de paz
Y a los pocos meses
Me empecé a picar
Yo siempre pensé que lo podria controlar

Lo de dejarlo ya lo intentado mas de una vez
Y mas de cinco y mas diez
Pero no hay forma no hay manera
Con la mierda del caballo no hay quién pueda

Olerla es
Meter los pies

Cuando no quedó ya nada que robarles
Me empecé a chutar
Delante de mis padres
Pero me agobiadan
Venga a preguntar
Dinos hijo mio: Qué es lo que hemos hecho mal

Lo de dejarlo ya lo intentado mas de una vez
Y mas de cinco y mas diez
Pero no hay forma no hay manera
Con la mierda del caballo no hay quién pueda

Si estas enganchao
Te quedan dos de dos
Robar pa comprar
O venderla y sisar
Y las dos terminan antes o después
Con el culo roto y el sida en Carabanchel

Lo de dejarlo
Lo de dejarlo...

Y esto ya sí que estodo por hoy. Espero que todo te haya resultado interesante. Mañana más.

Si te gustó la película y quieres que te avisen si la emiten por televisión, pulsa este enlace.

Saludos,




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lunes, 29 de septiembre de 2008

Kinsey, hablemos de sexo (y practiquémoslo)

Que aburrido sería el mundo sin el sexo. Es que está detrás de todo. La publicidad, la moda y el humor, por citar sólo una pequeña muestra, no serían lo que son sin el sexo. Y nosotros tampoco, claro está.

Pensar que algo tan fundamental ha sido y es tabú en tantas culturas… Sin ir más lejos, en la cristiano occidental que, por suerte o por desgracia me ha tocado vivir, es que todo lo que a uno le gusta resulta que es inmoral, ilegal o engorda, como bien afirma el dicho popular.

Evidente error este de intentar preservar las buenas costumbres prohibiendo. Todos sabemos que las cosas no permitidas son las más apetecibles. De todos modos, la naturaleza es muy sabia y no se anda con tonterías, por eso ha asociado el mecanismo de la reproducción al sexo, la actividad natural más placentera y así se ha asegurado la supervivencia de la especie, incluso en la épocas más “difíciles”, superando todo tipo de contingencias. Pues el motivo sexual es uno de los que más frecuentemente está detrás de la conducta de las personas.

Para hablar de estos temas os he traído la película “Kinsey, el hombre que desnudó América” (aunque yo prefiero la traducción del título en inglés: Kinsey, hablemos de sexo). Se trata de una cinta del año 2004, dirigida por Bill Condon, en la que se nos narra con bastante exactitud la biografía de Alfred Kinsey y las vicisitudes de su investigación.

También os presento algunas imágenes del documental “Alfred Kinsey, el científico del sexo”, que emitió hace un par de años la cadena Documanía (acualmente Odisea) y que os recomiendo ver, porque es un buen complemento a la película. Entre otras cosas, te permite poner imágenes reales a las personas que intervinieron en la historia y a los lugares en los que se desarrolló.

Kinsey está interpretado en la película por Liam Neeson, que le da un aire serio y de permanente preocupación, como a todos sus personajes. Era zoólogo, especializado en entomología, para gran disgusto de su padre, un rígido y conservador predicador metodista, profesor de mecánica, que quería que Alfred siguiese sus pasos.

La escena en la que el padre hace que Alfred, siendo menor de edad, vaya a una tienda a comprar tabaco y, si se lo vendían, denunciar al tendero es rigurosamente cierta. Y la de sus sermones imagino que también.




Educado en semejante ambiente, no es extraño que Kinsey tuviese algunos problemas con el sexo, pero al contrario que a su padre, los estudios de biología y su interés por los insectos, le llevaron a abrir su mente y a aceptar la diversidad como forma viable de expresar la sexualidad.

En 1938, siendo ya profesor de entomología en la Universidad de Indiana, se percató de la falta de información que tenían los estudiantes sobre el sexo y le propuso al rector, Herman Wells, dar un curso sobre matrimonio, idea que Wells no se atrevió a aceptar, dejando el tema de la educación sexual a Thurman Rice, un médico detractor de Kinsey que ya daba un curso de higiene en la universidad.



Tal parece que las clases de Rice no eran excesivamente convincentes y que el procedimiento de inducir miedo no era demasiado pedagógico. Los propios estudiantes reclamaron informaciones más claras y útiles, de tal manera que al final Wells no tuvo más remedio que dar un voto de confianza a Kinsey y dejarle hacer su curso sobre matrimonio. Fue un bombazo, una auténtica revolución en la tranquila comunidad universitaria de Indiana. Recordemos que nos encontramos en 1938, años de preguerra en la américa puritana.



Esta escena, dramatizada para la película, resulta evidente e intencionadamente atractiva, incluyendo el chiste final. Pero no se debió diferenciar demasiado de lo que sintieron los estudiantes asistentes, a juzgar por las imágenes que vemos en el documental.



Estas imágenes tienen un cierto sabor añejo, pero quizás estés de acuerdo conmigo si opinas que respecto al conocimiento hemos avanzado bastante poco. Muchos de nuestros jóvenes y adolescentes le han perdido el miedo al sexo, pero no es que estén mucho mejor informados. Y entendámonos, información hay muchísima más que entonces, pero el que esa información llegue y sea asimilada es otra cosa.

Volviendo a Kinsey, el éxito de sus cursos y sus antecedentes como entomólogo, le hicieron plantearse el objetivo de su vida, estudiar la conducta sexual de los estadounidenses. Y tal como hiciese con las avispas, se puso a recopilar casos, cuantos más mejor pues estaba convencido de que cada uno era diferente de los demás. Material tenía con todos los alumnos de sus cursos y cuando se acabaron estos siguió con los demás estudiantes y luego con el personal de la universidad. Imagino que el bueno de “Prok”, como le llamaban, se convirtió en una pesadilla para todos los que pasaban por allí.

Formó a tres investigadores en su particular metodología de trabajo y entre los cuatro iniciaron entusiasticamente la investigación.



El rector Wells, ante las quejas recibidas, le dio un ultimátum. Si quería seguir con su curso tenía que dejar las investigaciones, o si seguía con las investigaciones dejar el curso. Kinsey decidió seguir de lleno con las investigaciones y contando con la financiación adecuada, se lanzó a hacer entrevistas por todo el país.



Con ese equipo totalmente entregado, ellos y sus mujeres participaban activamente en las investigaciones, incluso haciendo de “conejillos de indias”, recopiló más de cinco mil historiales de hombres, con los que en 1948 publicó el Informe Kinsey sobre la sexualidad masculina, todo un éxito de ventas del que se editaron más de doscientas mil copias.

Kinsey y sus investigadores se hicieron tremendamente populares y animados por el éxito emprendieron la elaboración del informe sobre la sexualidad femenina, que se publicó en 1953 después de haber entrevistado a seis mil mujeres.


El resultado fue aún más impactante que el del primero y resumiendo ambos, tenemos que:

- Más del 90% de los hombres y del 60% de las mujeres se ha masturbado alguna vez.

- Aproximadamente la mitad de los hombres y mujeres casados han practicado el sexo oral.

- El 37% de los hombres entrevistados experimentaron alguna vez un orgasmo homosexual después de la adolescencia. Por el contrario, sólo un 13% de mujeres habían experimentado algún orgasmo homosexual en la misma época.

- Casi la mitad de la población masculina ha mantenido relaciones sexuales con hombres y mujeres en su vida adulta.

- La mitad de los hombres casados y la cuarta parte de las mujeres han tenido alguna experiencia sexual fuera del matrimonio.

- Hasta un 98% de los hombres y la mitad de las mujeres han tenido relaciones sexuales antes del matrimonio.

- El 10% de las mujeres nunca había llegado al orgasmo en sus relaciones sexuales.

- El 69% de los hombres ha tenido alguna vez experiencias con prostitutas.


Sirva esto como muestra para imaginar la controversia que se formó. Si bien Kinsey se hizo mucho más popular, también aumentaron mucho sus enemigos. Le surgieron detractores por todas partes. Se cuestionaron sus métodos de investigación, argumentando que ante la falta de un proceso realmente estadístico, sus resultados estaban sesgados.

Más aún, en plena caza de brujas de McCarthy, se le acusó de no facilitar los datos que tenía sobre homosexuales y comunistas, como si fuesen lo mismo.

En fin, después de tantísimo éxito se le retiraron los fondos para sus investigaciones y tuvo que pasar los últimos años de su vida intentando conseguir financiación. Murió en 1956 a los 62 años.

Es cierto que los métodos de Kinsey adolecieron de una falta de rigor estadístico, pero es que no creía en el muestreo de probabilidades. Él se basó en conseguir cuantos más historiales mejor e hizo un trabajo ímprobo, aun así sus entrevistados eran en su mayoría de población acomodada y raza blanca, haciendo mucho énfasis en la población homosexual.

Se echan de menos entonces datos de minorías raciales, incluida la negra y de poblaciones económicamente desfavorecidas, incluso de segmentos religiosos que, por sus convicciones, jamás contestarían a las preguntas propuestas. Además no tuvo en cuenta aspectos como las diferencias culturales o el amor, cosas difícilmente medibles.

Quizás lo más curioso, es que los expertos estadísticos afirmaron que con un muestreo aleatorio de cuatrocientas personas se habrían obtenido unos resultados más fiables y sin sesgo alguno.

Lo que no podemos negar es que Kinsey despertó un interés por la investigación de la sexualidad, acercándola a los laboratorios, donde ya la tomaron otros investigadores como William H. Masters y Virginia E. Johnson, que siguieron aportándonos más datos y sorpresas.

Bueno, más adelante podremos seguir hablando de sexo, material no falta. Si de momento quieres ver la película y que te avisen cuando la emitan por televisión, pulsa este enlace. El documental es más difícil, pero si me entero de cómo consguirlo también os avisaré.

Saludos,



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jueves, 11 de septiembre de 2008

28 Días (drogas en un entorno descafeinado)

Después de llevar un rato viendo esta película me empecé a preguntar "¿qué hago yo viendo esto?".

Tranquilos, a veces me pasa. Me agencio alguna película que trata de temas psicológicos o sociales y luego no me acuerdo por qué lo hice. Con ésta, al final recordé que preparando las líneas que escribí sobre Crash, leí en la biografía de Sandra Bullock (ya son ganas) que había estado una temporada en una clínica de desintoxicación para prepararse para el papel de adicta que hacía en "28 días".

Como diría Agustín "El Casta" "y ya me iba bien".



No me cuadraba mucho la Bullock en un papel dramático haciendo de drogadicta, pero si se había preparado...

Pues bien, la película está dirigida por Betty Thomas, con guión de Susannah Grant y protagonizada por la mencionda Sandra Bullock y Viggo Mortensen entre otros.

Ha tenido muy malas críticas, pero no es para tanto, no es que se mala, para mí lo peor que tiene es que es totalmente previsible. Según empiezas a verla ya sabes que pasará y no te equivocas. Es como si ya la hubieses visto.

Resumiendo mucho, es la historia de Gwen, una chica alocada que va de fiesta en fiesta y de borrachera en borrachera, que es condenada a pasar 28 días en una clínica de rehabilitación, después de haber tenido un accidente conduciendo bajo los efectos del alcohol.


En la clínica, que parece un centro de vacaciones, entra de listilla, menospreciando al personal y a los otros internos, que también la rechazan a ella.

La terapia empleada se fundamenta en la abstinencia y en el trabajo destinado a reforzar la autoestima, la confianza en el resto de las personas y la seguridad en uno mismo. Mucha terapia de grupo, hipoterapia y otras cosas así. A mí me recordaba a unos ejercicios espirituales, pero más "light".

Después de diversas vicisitudes, se da cuenta de lo equivocada que está y lo mal que va su vida. Da un giro radical, consiguiendo que ella y los otros internos tengan una adoración mutua. Y cuando ya todo el mundo es feliz, nos proporcionan el elemento emotivo típico de las películas americanas. La muerte por sobredosis de la más jovencita de las internas. Una chica que además estaba a punto de salir rehabilitada. Lo justo para que nos aflore una lagrimita.

Pero lo más increíble de todo es que después de los 28 días de "condena", Gwen vuelve a su domicilio habitual y se encuentra con su novio y sus amigos, todos unos fiesteros, que la esperan para volver a las andadas, sin embargo ella no recae, les despide y se dispone a comenzar una nueva vida. Con lo difícil que eso es en realidad y el altísimo porcentaje de recaídas que se produce al volver al entorno original.


En resumen, una película que trata el tema de las drogas con una mezcla de humor y drama que resulta bastante descafeinada. A mi juicio constituye un acercamiento erróneo al tema que sin embargo tiene alguna ventaja: se puede ver en familia y tiene un final esperanzador. Esto la puede hacer interesante si queremos emplearla, de manera ilustrativa, en actividades de prevención de drogodependencias en colegios o con adolescentes que se inician en la marcha recreativa.

No obstante, hay una cosa que no me resisto a matizar. Cuando se nos presenta la muerte por sobredosis, vemos en la imagen a la victima que se acaba de inyectar heroína con la habitual jeringuilla de insulina.



Pues bien, la inmensa mayoría de las muertes así no son por sobredosis, sencillamente porque la dosis de heroína necesaria para producir la muerte no es soluble en el volumen de una jeringuilla de insulina. La muerte súbita que se produce, se debe en realidad a una reacción alérgica a las sustancias de corte o impurezas que acompañan a las drogas que circulan de manera ilegal.



Si queremos ser veraces a la hora de tratar estos temas, conviene que llamemos a las cosas por su nombre. A mi juicio, si queremos prevenir el consumo de drogas tenemos que partir de una información exacta y amena. Las incorrecciones ya las encontramos constantemente a nuestro alrededor.

Si te he picado la curiosidad y quieres que te avisen cuando pongan esta película en la tele, pulsa el siguiente enlace.

Saludos,



miércoles, 27 de agosto de 2008

LA NARANJA MECÁNICA

En la última película que comenté me puse muy académico, pero es que el tema se prestaba. Veré si con la de hoy lo remedio.

La naranja mecánica, es quizás la obra más polémica de Stanley Kubrick. Basada en una novela del mismo título de Anthony Burgess, se estrenó en Estados Unidos en 1972 y a España no llegó hasta 1975, año en la que yo la vi por primera vez.

Me impactó todo, la historia, la violencia, las imágenes y su estética, la música (principalmente la de Walter Carlos, ahora Wendy Carlos), el lenguaje… En definitiva, la manera que tiene Kubrick de jugar con la cámara y la historia.

La novela de Burgess es ya de por sí complicada. Parece que está inspirada en un hecho que sufrió muy de cerca, la violación de su propia esposa por unos soldados durante la Segunda Guerra Mundial.



El título también parece que es simbólico, puesto que “ourang” en Malasia, donde vivió el autor por un tiempo, significa “persona”, así que la traducción del título “A colckwork orange” podría querer decir “La persona mecánica”, es decir la que actúa movido por resortes (ambientales) y no por su propia voluntad. Muy skinneriano ¿verdad?.




ARGUMENTO

La película la protagoniza el actor inglés Malcolm McDowell, que en uno de sus mejores papeles da vida a Alex, el líder de una pandilla de gamberros, extremadamente violento y obsesionado con la música de Beethoven.


Después de una de sus fechorías es traicionado por sus compañeros y detenido por la policía. En la cárcel se somete voluntariamente a un tratamiento de rehabilitación que concluye con aparente éxito, saliendo en libertad, pero a partir de ahí dejará de ser dueño de sus actos y será llevado de un sitio a otro por los acontecimientos que le harán enfrentarse con su vida anterior y saldar unas cuantas cuentas pendientes.


La película nos lleva a meditar sobre el hecho de la maldad.

Alex ¿es malo de por sí, o son las circunstancias que le llevan a serlo?.

¿Es más malo él o los que intentan modificar su conducta antisocial mediante un tratamiento polémico?. Tratamiento del que hablaré seguidamente.

Es peor él o los políticos que primero se ponen medallas por su curación y luego por su vuelta a la “normalidad”, es decir por el proceso contrario.

Así podríamos seguir constantemente, hasta llegar a la conclusión de que algo falla en la sociedad.


En fin, que hay mucho para “comerse el coco” y no quiero ser exhaustivo, pero para mí lo más importante desde el punto de vista psicológico son los cambios que se dan en la personalidad de Alex, que primero es dueño de sus actos, aunque sean antisociales, y luego se convierte en una marioneta a la que los acontecimientos llevan de un sitio a otro.

Quizás el primero de esos acontecimientos y en el que nos fijamos todos los psicólogos, sea “El Tratamiento Ludovico” al que se somete al protagonista, un Condicionamiento Clásico al más puro estilo pavloviano.

A Alex le suministran una sustancia emética que le produce nauseas. Le hacen ver al mismo tiempo imágenes agradables para él, palizas, violaciones, escenas de guerra… Y todo con una banda sonora también agradable para él, obras de “Ludwig van”.


Al cabo de poco tiempo se produce la asociación entre las escenas y la música que antes le gustaban con las terribles nauseas. Es decir, convierten un estímulo apetitivo en uno aversivo.

Lo dicho, un condicionamiento “de libro”.


Otra cosa curiosa es la jerga que emplean los pandilleros, el “Nadsat” una mezcla muy particular de palabras de origen ruso con otras que inventó el propio Burgess y que hablan Alex y sus colegas (“drugos”). Más ejemplos se pueden encontrar en el Glosario Nadsat-Español.

Existen otros antecedentes de lenguajes inventados, se me ocurren ahora las lenguas élficas (las más populares son el Sindarin y el Quenya) creadas por Tolkien y empleadas en El Señor de los Anillos o el Idioma Klingon que Marc Okrand creó para la película Star Trek (¿se nota que me gusta la ciencia ficción?).



Y hablando de ciencia ficción, en esta película Kubrick nos permite ver la cara del actor David Prowse. "¿Y quién es ese señor?" preguntaréis algunos, porque otros, los más aficionados a las curiosidades cinematográficas, ya sabéis que es el actor que daba vida a Darth Vader en la trilogía de Star Wars. Súper famoso, pero nadie sabía quién estaba debajo del disfraz.

Aquí Prowse actúa en el papel de Julian, el guardaespaldas forzudo del escritor que acoge a Alex, hasta que al oirle cantar se da cuenta de que es el que violó a su mujer. Videa la siny, drugo:


Hace tiempo, cuando ocurrió la violación, dicho escritor y su mujer se encontraban en su casa en el campo y él escribía una novela que se llamaría "A clockwork orange".

Si quieres que te avisen cuando emitan La naranja mecánica por televisión, pulsa este enlace.

Saludos,




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