jueves, 5 de febrero de 2009
XXY (¿niño o niña?)
La muchacha tiene apariencia femenina, pero para poder desarrollarse como mujer tiene que seguir un tratamiento. Su aparato genital correspondería al de un pseudo-hermafrodita o intersexual, con presencia de pene y vagina, lo que no implica que sea hermafrodita auténtica, ya que esta característica no se da en humanos.
Siendo una chica muy inteligente, es totalmente consciente de su particularidad y si a todos los adolescentes les cuesta encontrar su sitio, a ella mucho más. Eso la ha hecho retraída y bastante arisca. No se lleva bien con la gente, sobre todo teniendo en cuenta que si los demás supiesen cómo es, la mirarían como a un monstruo.
No quiere ser objeto de curiosidad ni fuente de lástima, pero al mismo tiempo necesita relacionarse con los demás, pues hay experiencias que quiere vivir y el sexo es una de ellas.
Con esta tesitura se nos plantea la trama, su resolución la dejo pendiente para que podáis ver la película con el interés que se merece. Lo que sí quiero es aprovechar lo que ya sabemos para comentar algunas cosas de la historia.
Lo primero es sobre el polimorfismo sexual que está implícito en la protagonista.
Por una parte el título de la película nos hace suponer que Alex padece una alteración genética, el llamado síndrome de Klinefelter que se produce cuando el sujeto posee una secuencia cromosómica del tipo XXY en lugar de las normales XX, que caracterizan a las mujeres o XY que es propia de los hombres.
Pero al contrario de lo que vemos en pantalla, los sujetos XXY son hombres, por lo general de gran tamaño, coeficiente intelectual bajo, testículos pequeños y con presencia de algunos caracteres femeninos, como el pecho desarrollado. El aspecto en su nacimiento es masculino normal y todos estos problemas se empiezan a presentar en la pubertad.
Esto no parece concordar con lo que se nos cuenta de la protagonista, una chica inteligente con un aparato genito-urinario que presenta características masculinas y femeninas.
Más parecería deberse a una alteración hormonal, concretamente el llamado síndrome adrenogenital o hiperplasia suprarrenal congénita. Imaginemos el feto de una futura niña. En la cadena de procesos que llevan a la diferenciación sexual, se produciría un fallo en la glándula adrenal que ocasionaría la excesiva liberación de andrógenos, lo que originaría la masculinización del aparato genital con el aumento exagerado del clítoris para formar un pene falso. El sujeto sería genéticamente femenino, XX, con un aparato genital con cierta apariencia masculina, con un pene preponderante sobre la vagina, pero con ovarios y hormonas femeninas. Lo que se llama comúnmente un pseudo-hermafrodita. Un hermafrodita auténtico sería capaz de producir óvulos y espermatozoides indistintamente, cosa que como hemos dicho no ocurre en humanos.
Normalmente pensamos que el sexo tiene dos categorías, hombre y mujer, pero si tenemos en cuenta que en la diferenciación sexual intervienen procesos a nivel genético, hormonal y neurológico y que en estos procesos puede haber infinidad de combinaciones, la variedad sexual con la que nos podemos encontrar es también prácticamente infinita.
Es cierto que en la mayoría de los casos, estos procesos ocurren de la manera esperada y nuestros hijos al final son niños o niñas sin la menor duda. Pero de vez en cuando ocurre alguna de estas infinitas posibilidades, de probabilidad baja pero no nula, y nos vemos sorprendidos con casos que con mayor o menor intensidad se asemejarían a al de Alex.
El qué hacer en estos casos es complicado. En ocasiones nos podremos encontrar con niños ligeramente feminizados o niñas ligeramente masculinizadas y en estos casos la decisión es fácil pues el sexo es claro. Tratamiento farmacológico o cirugía correctora según la situación pueden ser las opciones más adecuadas.
Pero hay casos en los que la decisión es mucho más complicada. No se sabe cuál será el sexo preponderante ni las preferencias que tendrá el sujeto en el futuro. Podemos ver cómo evoluciona y aplazar la decisión, pero el tiempo juega en contra y cuando llega la pubertad deberíamos tener las cosas claras.
La cirugía es una opción drástica, pero la educación también. Podemos cortar lo que sobra y educar al sujeto para que viva de una determinada manera. Pero las probabilidades de equivocarnos son lo suficientemente altas como para que la decisión nunca sea fácil.
Hay quien dice que la identidad sexual es puramente social, que uno es cómo se educa. Si fuese cierto sería muy fácil, con rodear al sujeto del ambiente socioeducativo adecuado habríamos solucionado el problema. Pero no es así. La identidad sexual ha de tener una consonancia fisiológica y psicológica. Con la educación lo que podemos hacer es ayudar a que las dos concuerden, pero no deberíamos poner una en contra de la otra. Mira lo que dicen en el siguiente documental de Redes.
Sería algo similar a lo que ocurre cuando hablamos de sexo y género, que no son conceptos sinónimos, pues es sexo se refiere a unas características fisiológicas, mientras que el género se refiere a unas características sociológicas, al papel o rol, masculino o femenino, que una persona desempeña. Lo normal es que sexo y género sean concordantes, pero podría ocurrir que no, sobre todo si la asignación de uno u otro se hace de manera “artificial” como en los casos que estamos estudiando.
La otra cosa que quería comentar es la adolescencia que le espera a Alex, y a sus padres. Si este periodo es complicado de por sí para cualquier chico o chica, en este caso las complicaciones se multiplican considerablemente. Cuando llega la pubertad se producen una serie de cambios hormonales que hace que el cuerpo de los niños evolucione al de adultos, con las consecuentes trasformaciones de los caracteres sexuales primarios y secundarios. En esta época se produce la primera eyaculación en los niños y la primera menstruación en las niñas. Se inicia el descubrimiento y la exploración de la propia sexualidad, junto con los primeros escarceos amorosos.
Creo que todos recordamos esa época con cierta nostalgia, cuando nuestro cuerpo y nuestra mente se abría a un universo de sensaciones y emociones nuevas.
Pero Alex y sobre todo sus padres, están aterrados ante la perspectiva que les espera. Más teniendo en cuenta que a estos cambios fisiológicos se asocian una serie de cambios psicológicos que son los que constituyen la adolescencia. Si durante la pubertad se forma el cuerpo de adulto, ahora se forma la personalidad del adulto. Al igual que cuando hablábamos de sexo y género, estos dos conceptos están asociados aunque no duran lo mismo ni concluyen al mismo tiempo.
La adolescencia es una fase que puede llegar a ser conflictiva. Hay quien dice que es ese periodo en el que nuestro querido hijo se transforma en una especie de “alien” que pasa de ser alguien que te idolatra a alguien que te lleva la contraria por sistema. En el fondo es simple, como decía antes tienen que definir su espacio a costa del tuyo, así que el conflicto está asegurado.
Si estos cambios son normalmente problemáticos, imaginémoslos en un caso en el que la identidad sexual no está definida. Probablemente todo sería más sencillo si no tuviésemos vergüenza del “qué dirán” los demás, es decir si el suceso fuese aceptado con normalidad por todo el mundo y no tuviésemos miedo de que nuestro hijo fuese foco de la morbosa curiosidad de los que le rodean, que con su trato diferenciado contribuirían a que se socializase de manera distinta.
Encuentro que este aspecto está muy bien reflejado en la película, por una parte los padres aceptan a Alex como es y ella misma también lo hace, pero al mismo tiempo saben que eso es imposible pues el resto de la sociedad no lo hará y tarde o temprano tendrán que tomar una decisión.
¿Cuál?.
Si quieres saber si emitirán XXY por televisión pulsa este enlace, pero si no quieres esperar igual la puedes encontrar en MEGAVIDEO.
Saludos,
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lunes, 5 de enero de 2009
Crazy in Love y otras películas sobre el autismo
Los “asperger” tienen una especie de autismo leve, interpretan literalmente las cosas, por lo que carecen de sentido del humor y tienen dificultad para reconocer las emociones, lo que hace que también carezcan en gran medida de habilidades sociales y se tiendan a aislar en su propio mundo.
Estas características hacen que se concentren de manera obsesiva en diferentes actividades, dedicando a ellas toda su energía y recursos, haciendo que destaquen en ellas de manera notable, casi prodigiosa.
Pero permitidme que recupere el hilo inicial de mi idea y empiece hablando de Mercury Rising, una película de 1998 en la que el agente del FBI Art Jeffries (Bruce Willis) investiga el asesinato de los padres de Simon, un niño autista. Jeffries descubre que el niño, que no puede valerse por sí mismo ha sido capaz de descifrar la clave de un sistema de seguridad que una organización gubernamental, la NSA, había puesto a prueba publicándola en varias revistas de pasatiempos, teniendo la seguridad de que nadie hallaría la solución.
Cuando el jefe de la NSA, Nicholas Kudrow (Alec Baldwin), descubre que quien ha roto su código de seguridad indescifrable es un niño autista de nueve años y que la posibilidad de que otras personas hagan lo mismo es prácticamente nula, decide de que más fácil y menos costoso matar al niño que cambiar todo el sistema ya prácticamente montado. Lo que no tiene en cuenta es la perseverancia de agente Jeffries que protegerá a Simon, lo que proporciona la base para una interesante y entretenida película de acción que probablemente hayas visto pero de la que no voy a contar más, por si acaso.
Pero lo comentado nos sirve ya para introducir dos conceptos. Primero el de “autismo”, un trastorno neurológico de intensidad muy variable, que puede incapacitar grandemente a los que lo padecen en sus modalidades más severas o que puede hacer que cataloguemos de “raros” a los que lo padecen de manera muy leve.
Según el manual DSM IV se padece autismo si…
Criterios para el diagnóstico del F84.0 Trastorno autista
A. Existe un total de 6 (o más) ítems de 1, 2 y 3, con por lo menos dos de 1, y uno de 2 y de 3:
1. alteración cualitativa de la interacción social, manifestada al menos por dos de las siguientes características:
(a) importante alteración del uso de múltiples comportamientos no verbales, como son contacto ocular, expresión facial, posturas corporales y gestos reguladores de la interacción social. (b) incapacidad para desarrollar relaciones con compañeros adecuadas al nivel de desarrollo. (c) ausencia de la tendencia espontánea para compartir con otras personas disfrutes, intereses y objetivos (p. ej., no mostrar, traer o señalar objetos de interés). (d) falta de reciprocidad social o emocional.
2. alteración cualitativa de la comunicación manifestada al menos por dos de las siguientes características:
(a) retraso o ausencia total del desarrollo del lenguaje oral (no acompañado de intentos para compensarlo mediante modos alternativos de comunicación, tales como gestos o mímica).(b) en sujetos con un habla adecuada, alteración importante de la capacidad para iniciar o mantener una conversación con otros. (c) utilización estereotipada y repetitiva del lenguaje o lenguaje idiosincrásico. (d) ausencia de juego realista espontáneo, variado, o de juego imitativo social propio del nivel de desarrollo.
3. patrones de comportamiento, intereses y actividades restringidos, repetitivos y estereotipados, manifestados por lo menos mediante una de las siguientes características:
(a) preocupación absorbente por uno o más patrones estereotipados y restrictivos de interés que resulta anormal, sea en su intensidad, sea en su objetivo (b) adhesión aparentemente inflexible a rutinas o rituales específicos, no funcionales (c) manierismos motores estereotipados y repetitivos (p. ej., sacudir o girar las manos o dedos, o movimientos complejos de todo el cuerpo) (d) preocupación persistente por partes de objetos
B. Retraso o funcionamiento anormal en por lo menos una de las siguientes áreas, que aparece antes de los 3 años de edad: 1 interacción social, 2 lenguaje utilizado en la comunicación social o 3 juego simbólico o imaginativo.
C. El trastorno no se explica mejor por la presencia de un trastorno de Rett o de un trastorno desintegrativo infantil.
Y el segundo concepto que introducimos es el de “savant”. Persona de habilidades mentales propias de superdotados. Por ejemplo memoria aparentemente sin límites, capacidad de hacer cálculos matemáticos mejor y mas deprisa que un ordenador, increíble talento musical o capacidad de dibujar o pintar de manera fotográfica y sólo de memoria.
Uno de cada diez autistas presenta algún tipo de estas habilidades extraordinarias, proporción mucho más alta que en la población “normal”, de hecho más de la mitad de los savants son autistas.
Para ellos se ha acuñado la denominación de “idiot savant”, persona que destaca en una de estas facetas, pero que respecto a las demás puede considerarse un retrasado mental.
Esta figura se popularizó notablemente en 1988 con el estreno de Rain Man, la película de Barry Levinson en la que Dustin Hoffman interpreta a Raymond Babbitt un autista sorprendente inspirado en la persona de Kim Peek, a quien por sus habilidades mentales le han asignado el apodo de “Kimputer”, que tiene memorizados más de doce mil libros, siendo capaz de leer dos páginas en ocho segundos y lo digo así, el lugar de decir que lee una página en cuatro segundos, por el hecho de que emplea cada ojo para leer una página distinta. Aunque todo esto no obsta para que sin embargo sea incapaz de vestirse solo.
Esta aparente contradicción hace que frecuentemente sean noticia estas personas que nos impactan tanto por lo que pueden hacer como por lo que no pueden.
Quizá uno de los más populares sea Stephen Wiltshire, un joven autista británico del que Oliver Sacks habló en su best seller “Un antropólogo en Marte” cuando Stephen aún era un niño. Actualmente se ha hecho famoso con el apodo de “la cámara viviente” por su capacidad de dibujar ciudades enteras de memoria, después de haberlas sobrevolado brevemente en helicóptero.
En cambio los “asperger” son menos espectaculares, como he dicho antes padecen una forma de autismo más leve, pueden desenvolverse por sí mismos y llevar una vida normal. Quienes les conocen, como mucho les califican de “raros” y esta rareza hace que a veces sea difícil convivir con ellos.
Según el DSM IV se padece el Síndrome de Asperger si…
Criterios para el diagnóstico del F84.5 Trastorno de Asperger
A. Alteración cualitativa de la interacción social, manifestada al menos por dos de las siguientes características:
1. importante alteración del uso de múltiples comportamientos no verbales como contacto ocular, expresión facial, posturas corporales y gestos reguladores de la interacción social 2. incapacidad para desarrollar relaciones con compañeros apropiadas al nivel de desarrollo del sujeto 3. ausencia de la tendencia espontánea a compartir disfrutes, intereses y objetivos con otras personas (p. ej., no mostrar, traer o enseñar a otras personas objetos de interés) 4. ausencia de reciprocidad social o emocional
B. Patrones de comportamiento, intereses y actividades restrictivos, repetitivos y estereotipados, manifestados al menos por una de las siguientes características:
1. preocupación absorbente por uno o más patrones de interés estereotipados y restrictivos que son anormales, sea por su intensidad, sea por su objetivo 2. adhesión aparentemente inflexible a rutinas o rituales específicos, no funcionales 3. manierismos motores estereotipados y repetitivos (p. ej., sacudir o girar manos o dedos, o movimientos complejos de todo el cuerpo) 4. preocupación persistente por partes de objetos
C. El trastorno causa un deterioro clínicamente significativo de la actividad social, laboral y otras áreas importantes de la actividad del individuo.
D. No hay retraso general del lenguaje clínicamente significativo (p. ej., a los 2 años de edad utiliza palabras sencillas, a los 3 años de edad utiliza frases comunicativas).
E. No hay retraso clínicamente significativo del desarrollo cognoscitivo ni del desarrollo de habilidades de autoayuda propias de la edad, comportamiento adaptativo (distinto de la interacción social) y curiosidad acerca del ambiente durante la infancia.
F. No cumple los criterios de otro trastorno generalizado del desarrollo ni de esquizofrenia.
En “Crazy in love” nos encontramos con una pareja de enamorados que padecen este síndrome. Sin ser savants los dos son muy inteligentes, pero ambos tienen una vida profesional muy por debajo de sus capacidades intelectuales, simplemente porque no encajan en los empleos que podrían desempeñar.
Donald (Josh Hartnett) ha formado un grupo de autoayuda para autistas y se desvive por ellos. Isabelle (Radha Mitchell) es una nueva integrante del grupo, ha acudido por recomendación de su psiquiatra, que está convencida que le irá bien relacionarse con otras personas que comparten su problema.
En esta película, dirigida por el noruego Petter Næss en el año 2005, destacan las modestas, aunque muy bien conseguidas, interpretaciones de Sheila Kelley, John Carroll Lynch y sobre todo Rusty Schwimmer, que representan los papeles de miembros destacados del grupo de Donald.
El argumento y fundamentalmente los personajes de Donald e Isabelle están basados en la historia real de Jerry Newport y Mary Meinel, que en verdad lucharon por superar todas las vicisitudes que imponía el “asperger” a su relación personal. No os digo cómo termina la historia por no adelantar acontecimientos. Es mejor que la veáis vosotros.
Si os interesa el tema, además de mirar todos los enlaces que os he puesto, también os recomiendo una novela: “El curioso incidente del perro a medianoche”, de Mark Haddon. La historia de un chico con este trastorno que, obsesionado con Sherlock Holmes, pone en juego todas sus habilidades para averiguar quién ha matado a un perro en el vecindario.
Su investigación destapa más problemas de los que resuelve y, en todo caso, nos hace ver las dificultades que puede entrañar la convivencia con un familiar con este síndrome.
Esto es todo por hoy, para ser la primera entrada de 2009 creo que ya le vale.
No he encontrado referencias sobre posibles pases por TV de "Crazy in love" pero pulsa en los respectivos nombres si quieres que te avisen cuando pongan "Mercury Rising" o "Rain man".
¡Feliz Año!.
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lunes, 13 de octubre de 2008
Réquiem por un sueño (lo que no querrías saber sobre las drogas)
Cuando haces campañas de prevención a veces tienes la tentación de emplear recursos impactantes, fundamentalmente imágenes. Accidentes aparatosos en las de tráfico, cánceres en las del tabaco o personajes degradados en las de las drogas. Esto es un arma de doble filo, pues las imágenes desagradables no nos gustan, tendemos a apartar la mirada y el mensaje no llega.De todas maneras, de vez en cuando conviene remover un poco las conciencias, así que hoy os traigo una película un tanto dura para hablar sobre el tema de las drogas, pero ya veréis que se le puede sacar mucho partido. Se trata de “Réquiem por un sueño”, una película de la que quizás lo que más os suene, no es un chiste, es su excelente banda sonora.
Con ella aprovecharé para hacer un cine forum, igual que con “Crash”, pero en esta ocasión os daré algunas respuestas, las mías, a los puntos de reflexión. Si vosotros tenéis algo más que añadir ya sabéis que éste es un espacio abierto.
Recordad también que si queréis algo más “blandito” sobre este tema le podéis echar un vistazo a “28 días”.
FICHA TÉCNICA
País y año: USA, 2000.
Director: Darren Aronofsky (la película suya que más me ha impactado es Pi, fe en el caos)
Guión: Hubert Selby Jr. Adaptado de su propia novela del mismo título.
Protagonistas:
- Ellen Burstyn (en “W.”, la última película de Oliver Stone, interpreta el papel de Bárbara Bush. También hemos podido verla en The wicker man, La fuente de la vida, La telaraña de Carlota, en diversas producciones de televisión y en series como Ley y Orden).
- Jared Leto (El señor de la guerra, Alejandro Magno, La habitación del pánico, American Psycho, Inocencia interrumpida, El club de la lucha, La delgada línea roja)
- Jennifer Connelly (La veremos junto a Keanu Reeves en el remake de Ultimatum a la Tierra, que se estrenará en diciembre. La podemos recordar en Un cruce en el destino, Diamante de sangre, Juegos secretos o La huella, entre otras).
- Marlon Wayans (Pequeño pero matón, Ladykillers, Scary movie 1 y 2, Experimento chiflado…).
Música: Clint Mansell (también ha compuesto la música de otras películas de Aronofsky, como Pi o La fuente de la vida). Seguro que conoces su excelente tema “Lux aeterna”, leitmotiv de esta película.
Fotografía: Matthew Libatique (igualmente, también trabajó con Aronofsky en Pi y La fuente de la vida)
Duración: 102 minutos.
Premios: Lo más notable quizás sea la nominación de Ellen Burstyn como mejor actriz en la edición de los Oscar de 2001.
Argumento:
Harry (Jared Leto) es un joven como tantos otros. Vive en los suburbios de Nueva York. Está muy unido a su novia Marion (Jennifer Connelly) y a un amigo, Tyrone (Marlon Wayans). Los tres consumen drogas, aunque su relación con esas sustáncias no es demasiado problemática, sólo las emplean para colocarse de vez en cuando.
La situación no sería demasiado complicada si no fuese porque ninguno tiene trabajo y Harry tiene que empeñar habitualmente las pertenencias de su madre, Sara (Ellen Burstyn), para conseguir droga.
Sara es viuda y su existencia, triste, está mediada por su gran afición a los concursos de televisión y por la relación con su hijo que se le está yendo de las manos.
Planteada esta situación, asistimos a dos historias paralelas que se entrecruzan. Por un lado la de Harry, su amigo y su novia. A ellos se les ocurre dar un golpe de timón a su vida y triunfar de una manera fácil. Pretenden comprar una cantidad de heroína, cortarla y revenderla ganando el doble de lo que invirtieron. Procedimiento que seguirán hasta que consigan una buena partida que les retire de las calles y Marion, que es diseñadora de modas, podrá montar su propio negocio.
Su plan parece funcionar y durante un tiempo el dinero no para de ingresar, lo que les proporciona un acceso fácil a droga de buena calidad. Pero la desafortunada coincidencia de una lucha entre bandas y el aumento de la presión policial, les hace perderlo prácticamente todo cuando ya se habían acostumbrado a ello.
Su anteriormente idílica existencia se reduce ahora a intentar encontrar la cantidad suficiente de droga para pasar el día. Se ven obligados a plantearse cualquier recurso que les ayude a conseguir la sustancia, al precio que sea.
Por el otro lado, la historia de Sara es aún más impactante. Un día recibe una llamada que le avisa que ha sido seleccionada para salir en uno de los programas de televisión que ella sigue. La ilusión de su vida puede verse cumplida y quiere estar bien para cuando ocurra. Tiene que perder unos cuantos kilos para salir guapa en pantalla.
Le cuesta seguir un régimen para perder peso, así que recurre a un médico del que la han hablado, que emplea unas pastillas que te hacen no pensar en la comida.
Los comprimidos son a base de anfetaminas. Sara está feliz, animada y pierde peso. A medida que progresa el tratamiento va encontrando que las pastillas no le hacen tanto efecto como antes, así que aumenta la dosis por su cuenta, cayendo en una sobredosificación que la lleva a la psicosis.
Bien, no os voy a contar nada más de la película. Si la habéis visto ya sabréis cómo termina la historia y si no, tampoco es muy difícil de imaginar. Convendréis conmigo en que el argumento parece un poco forzado y exagerado. Me refiero a que a un grupo de personas es difícil que tantas cosas les vayan tan mal al mismo tiempo, pero es que si no nos lo contasen así la historia no sería tan impactante. Además, también he de deciros que conozco casos peores, así que no nos rasguemos las vestiduras y vamos a ver algunos puntos interesantes.
Puntos de reflexión para el debate:
- ¿Qué sabes de las drogas?.
- Si se sabe que las drogas tienen efectos negativos ¿por qué se siguen consumiendo?.
- Si las drogas son tan perjudiciales ¿por qué hay tanta gente de prestigio que las utiliza?.
- ¿Cuál es la droga más peligrosa?.
- ¿Qué diferencia hay entre tolerancia, dependencia y síndrome de abstinencia?.
- ¿Cuáles son las fases de la adicción?.
- ¿Por qué ha bajado el consumo de heroína?.
- Si el problema es la situación asociada a la ilegalidad ¿por qué no se legalizan?.
- ¿Por qué se habla de drogas ilegales si el consumo no está penalizado?.
- Si el tabaco es legal ¿por qué no lo es la marihuana?.
- Si los nativos del altiplano andino necesitan consumir “coca” ¿por qué se dice que es tan mala la cocaína?.
- ¿Es verdad que el éxtasis líquido es un medicamento y que tiene muchos menos problemas que el éxtasis en pastillas?.
- ¿Los medicamentos son drogas?.
- ¿Son malos los tratamientos de adelgazamiento?.
- ¿Qué postura debemos tomar frente a alguien que decide consumir drogas?.
- ¿Qué es la “reducción de daños”?, ¿es efectiva?.
- ¿Cuál es la mejor manera entonces de hacer una prevención efectiva?.
Bien, medita un poco sobre estos puntos y seguidamente mira si estás de acuerdo conmigo:
- ¿Qué sabes de las drogas?. En general creemos que tenemos un conocimiento suficiente. Es mucha la información que sobre el tema hay a nuestro alrededor y tendemos a dar por sentado que con eso basta. En realidad no sabemos tanto como creemos, fundamentalmente porque bastantes de esas informaciones que manejamos no son absolutamente ciertas. Muchas veces son datos sesgados e interesados.
Según la Organización Mundial de la Salud, “Droga es cualquier sustancia que provoca en el individuo que la consume cambios de conducta, de carácter y, sobre todo, pérdida de libertad para dejar de consumirla”. Son muchas las sustancias que entran en esta definición y muchos los efectos que pueden producir en el organismo.
- Si se sabe que las drogas tienen efectos negativos ¿por qué se siguen consumiendo?. Lo primero que tenemos que reconocer es que las drogas tienen un efecto agradable y placentero que es sumamente atractivo. Este efecto además es inmediato, con lo que se refuerza positivamente la conducta del consumo.
Por el contrario, los efectos negativos que todos sabemos que tienen, se presentan mucho después que los positivos. Esta dilatación temporal hace que se le pierda el miedo a la sustancia y que aunque asumamos que el efecto negativo llegará, confiemos en que pase mucho tiempo hasta que eso ocurra. “Ya sé que el tabaco mata lentamente, pero como yo no tengo prisa…”.
Además, una vez que se ha establecido la adicción el consumo se realiza prácticamente sin pensar, por lo menos sin meditar sobre ello.
- Si las drogas son tan perjudiciales ¿por qué hay tanta gente de prestigio que las utiliza?. Es cierto que muchos intelectuales y artistas consumen este tipo de sustancias, incluso alardean de ello o les atribuyen parte de su proceso creativo. Bien, cada uno es libre de hacer con su cuerpo lo que quiera, y si se tiene el dinero suficiente y la posibilidad de acceder a sustancia de calidad, puede que la relación con las drogas no se complique. El problema es que no todos tenemos tanto dinero y facilidades de recursos, e incluso contando con ellos se pueden llegar a casos de finales no demasiado felices. Intervienen muchos factores no sólo económicos, sino también psicológicos y personales.
- ¿Cuál es la droga más peligrosa? Piénsalo, te doy un poco de tiempo, tic tac, tic tac, tic tac.
No sé qué has contestado, pero te diré un par de datos. En España la sustancia que más muertes directas causa es el tabaco y la que más problemas sociales genera es el alcohol. Entre las dos consumen más recursos sanitarios que todas las demás sustancias.
Dirás que es cuestión de estadística, que hay muchísimos más consumidores de tabaco y de alcohol que de las otras sustancias, así que es normal que los afectados sean más, pero que eso no quiere decir que sean las sustancias más peligrosas. Bien, es cierto, tienes razón. Pero también es conveniente que pienses en lo que te digo.
Ahora, por no eludir mi propia pregunta, te diré que para mí la droga más peligrosa es la heroína, por sus propias características psicoactivas y por la vía de administración que normalmente se emplea. Aunque te advierto que a esa pregunta mucha gente contestaría de otra manera distinta.
- ¿Qué diferencia hay entre tolerancia, dependencia y síndrome de abstinencia? Son esas características que hacen que las drogas tengan esa “pérdida de libertad para dejar de consumirla” de la que hablaba antes. De una manera sencilla:
Se llama tolerancia al hecho de que cada vez tengamos que ingerir más cantidad de sustancia para conseguir el mismo efecto. Se debe a que el organismo cada vez adquiere más eficacia en los procesos de metabolización del producto.
La dependencia se produce cuando ya el organismo se ha acostumbrado a la sustancia y se necesita ingerirla para encontrarse bien. Puede ser física, cuando el organismo ha alterado su metabolismo para “funcionar” con la sustancia y ya “no sabe” hacerlo sin ella. O psicológica, cuando lo que ocurre es que el individuo ha asociado el consumo de una sustancia a una determinada conducta y cada vez que se encuentra en la misma circunstancia consume esa sustancia, pues ya se ha acostumbrado a que las dos ocurran juntas. Es lo que le pasa al fumador que se ha acostumbrado al cigarrito de después de comer y si le falta ese cigarrito parece que no ha comido bien.
El síndrome de abstinencia es el malestar que se produce en el organismo cuando, después de haberle acostumbrado a que funcione con una determinada sustancia, luego se la suprimimos. Es lo que vulgarmente se llama “mono” y el más típico es el de la heroína, aunque aseguran que el más duro es el del tabaco.
- ¿Cuáles son las fases de la adicción? Difiere según los autores. Para mí fundamentalmente son tres:
Inicio, en la que se prueba la sustancia, por diversos motivos, curiosidad, deseo de experimentar sensaciones nuevas, presión del grupo…
Mantenimiento. Experimentamos los efectos agradables de la droga y todavía no se han presentado los desagradables. Se tiene sensación de dominar el problema, de que se puede usar la sustancia y dejar cuando se quiera. Es que lo a veces se denomina como “noviazgo”.
Adicción propiamente dicha. El organismo se acostumbra a la sustancia y luego le resulta difícil prescindir de ella. En muchas ocasiones el motivo de seguir consumiendo no es obtener el placer de la droga sino evitar el “mono”.
Evidentemente no todos los que prueban “drogas” pasan por estas tres fases, algunos las dejan nada más probarlas, otros lo hacen en la fase de mantenimiento, todo depende de las características personales y de las motivaciones del individuo.
Lo complicado viene cuando se alcanza la tercera fase, la de adicción.
- ¿Por qué ha bajado el consumo de heroína?. Afortunadamente, en España la tendencia es a la baja en la mayoría de las drogas de abuso. Respecto a la heroína quizás sea por lo que os decía antes, la percepción de riesgo asociada a esa sustancia se ha visto enormemente aumentada. Primero porque hemos visto muchos ejemplos de gente degradada y destruida por esa droga, que llegan a hacer lo que sea por conseguirla. Y segundo, por las enfermedades asociadas a su vía de administración, hepatitis y fundamentalmente SIDA, aunque también son frecuentes otras infecciones bacterianas que pueden causar lesiones gangrenosas como la fascitis necrotizante que se le forma a Harry en el brazo.

Pensemos que la administración intravenosa de sustancias que se han producido de manera clandestina y sin control en cuanto a pureza, composición e higiene, es muy problemática y que tenemos que contar no sólo con la propia peligrosidad de las sustancias, sino también con la de las impurezas fruto del deficiente proceso de elaboración y las sustancias de corte que se le añaden para aumentar las ganancias.
Un ejemplo, todos hemos leído en ocasiones una noticia que hace unos años era tristemente frecuenta y que nos contaba la aparición del cadáver de un heroinómano muerto por sobredosis, que aún tenía incluso la jeringuilla clavada. Pues bien, en la inmensa mayoría de los casos esa muerte no era por sobredosis, sencillamente porque la cantidad de heroína necesaria para producir la muerte no es soluble en el volumen de una jeringuilla de insulina, que es la que normalmente se emplea. La muerte era producida por una intensa reacción alérgica a las impurezas contaminantes que se inyectó y a las que ya estaba previamente sensibilizado por consumos anteriores.
- Si el problema es la situación asociada a la ilegalidad ¿por qué no se legalizan? Cuando me hacen esta pregunta siempre contesto que afortunadamente no soy yo el que tiene que decidir sobre eso. Reconozco que esto es una manera sutil de eludir la contestación directa: NO LO SÉ.
Por una parte tendría sus ventajas. La pureza e higiene de la sustancia y su elaboración estarían garantizados. La venta controlada, igual que en el tabaco y el alcohol, hay quien incluso afirma que así el estado podría sacar más dinero en impuestos. Las mafias de traficantes dejarían de presionar para el consumo, pues el precio bajaría muchísimo y se podría adquirir las sustancias de calidad garantizada en sitios autorizados.
Por otra parte tendríamos bastantes inconvenientes difíciles de solucionar. Recordemos que hemos dicho que las sustancias que más recursos sanitarios consumen son el tabaco y el alcohol, las ya legales. Tendríamos que evitar que se llegase a lo mismo si se legalizasen las otras. Además tendría que ser una postura tomada coordinadamente por todos los países, por lo menos de un entorno determinado. De lo contrario se produciría un notable “efecto llamada” que generaría importantes problemas, por lo menos sociales. Pensemos por ejemplo en las quejas de los vecinos de los “cofee shop” de Holanda, algo de lo que pocas veces se habla.
- ¿Por qué se habla de drogas ilegales si el consumo no está penalizado?. En España el consumo privado no está penalizado, el consumo en lugares públicos puede conllevar multas de hasta 6.000 euros.
Además se consideran delito el tráfico, el cultivo, la elaboración y cualquier actividad que favorezca el consumo ilegal, pudiendo ocasionar penas de hasta veinte años de cárcel.
- Si el tabaco es legal ¿por qué no lo es la marihuana? Normalmente se añade “que es una sustancia natural, ecológica y terapéutica”. Bueno, la respuesta es la misma de antes: NO LO SÉ, aunque me atrevería a aventurar que es una cuestión cultural.
Me refiero a que el tabaco es conocido y usado en nuestra cultura desde que fue traído de América, hace más de quinientos años. Hemos crecido con él y está insertado en nuestras costumbres y tradiciones. Lo mismo pasa con nuestra otra droga legal, el alcohol. Todas las culturas han fermentado sustancias para obtener bebidas alcohólicas y lo han hecho desde la prehistoria. Difícilmente encontramos actos sociales que se precien en los que no se sirva alcohol.
La marihuana no es culturalmente nuestra, nos ha llegado hace relativamente poco tiempo y, de momento, no está insertada en nuestra cultura, al igual que las otras drogas ilegales que tampoco lo están.
De todas maneras, lo curioso es que se nos añada lo de que es una sustancia “natural y terapéutica” como argumento para justificar su consumo libre.
En primer lugar, que algo sea natural no quiere decir que no sea peligroso. Hay muchísimas sustancias naturales que son mortales, por ejemplo el curare, plantas como la cicuta o setas como la Amanita phalloides.
En segundo lugar, es cierto que se están probando los efectos terapéuticos del Tetra Hidro Cannabinol (THC), la principal sustancia del cannabis. Parece que los resultados son esperanzadores y que quizás en un futuro no muy lejano se puedan incorporar al arsenal terapéutico medicamentos con este principio activo. Los que ahora se están ensayando tienen la forma de aerosol sublingual o de cápsulas de gelatina. En ningún caso se fuma la planta o compuestos de ella.
También tenemos que tener en cuenta que en farmacia hay multitud de sustancias terapéuticas que serían muy peligrosas si su consumo fuese incontrolado.
Por último, no me voy a meter ahora en los efectos psicoactivos del cannabis, pero sí quiero apuntar dos consideraciones finales sobre este tema.
Una, fumar un porro tiene muchos más efectos nocivos que fumar un cigarrillo de tabaco.
Dos, el THC es una sustancia que se acumula en el tejido graso de nuestro organismo y se va eliminando muy lentamente. Un consumidor habitual que deje de fumar marihuana hoy, estará dando positivo en las analíticas de orina para detección del consumo durante un mes.
Resumiendo, una cosa es que el tabaco sea nocivo y sea legal, pero si legalizamos la marihuana estaremos legalizando una sustancia igualmente nociva.
- Si los nativos del altiplano andino necesitan consumir “coca” ¿por qué se dice que es tan mala la cocaína? La coca que consumen son las hojas de la planta “Erythroxylum coca”. Se hace masticando la hoja o en infusión y se ha usado para mitigar las sensaciones de hambre y cansancio. Recordemos que se está a mucha altitud y el cuerpo no responde bien ante la falta de oxígeno. El uso de una sustancia estimulante puede ser de ayuda, aunque no es estrictamente cierto que se necesite, de hecho el consumo fue promovido por los conquistadores españoles para lograr un mayor rendimiento de los nativos.
La cocaína es una sustancia que se obtiene de las hojas de coca, en las que está en una riqueza que no llega al uno por ciento. Es un potente estimulante del sistema nervioso central, actuando sobre la liberación de un neurotransmisor, la dopamina. Su consumo en un principio se restringía a personas de nivel social alto, que también la empleaban para mantener su nivel de rendimiento. Se consideraba que no tenía prácticamente efectos nocivos y que no producía dependencia. Actualmente su consumo se ha generalizado, se ha visto que produce una gran dependencia psicológica y la demanda de atención médica de los consumidores de cocaína ha superado a los de heroína.
- ¿Es verdad que el éxtasis líquido es un medicamento y que tiene muchos menos problemas que el éxtasis en pastillas? El éxtasis es una cosa y la mayoría de las cosas que venden en las discotecas es otra, sea en pastillas o el polvitos para diluir en agua. Son los problemas que tiene el mercado clandestino.
El éxtasis es un derivado anfetamínico ( Metilen Dioxi Meta Anfetamina, MDMA) que tiene propiedades estimulantes y alucinógenas. Se suele vender en comprimidos (vulgarmente “pastillas”) con logotipos troquelados que nos sirven para identificarlas. El hecho de que se venda en comprimidos de apariencia profesional da la falsa seguridad de que es un producto de elaboración controlada, pero en comprimidos de igual forma y aspecto se pueden encontrar muchas variaciones en cuanto a composición y riqueza, lo que puede originar serios problemas de sobredosis.
El llamado “éxtasis líquido” es una sustancia que se utilizó en medicina como anestésico y su uso ha decaído porque es muy difícil de separar las dosis terapéuticas de las tóxicas. Es un depresor del sistema nervioso central (todo lo contrario que el anterior) que tiene por nombre Gamma Hidroxi Butirato, GHB. Se comercializa en polvitos que se disuelven en agua y se beben a sorbos. La dificultad de dosificar una sustancia de estas características es alta y los problemas intoxicación son muy frecuentes.
- ¿Los medicamentos son drogas? Algunos sí otros no. Muchos de ellos pueden englobarse dentro de la definición de droga de la OMS que citaba antes. Pero hay unas características fundamentales de los medicamentos que no hemos de olvidar.
Se prescriben por un especialista, el médico, y se dispensan bajo la supervisión de otro especialista, el farmacéutico, con un fin determinado y con unas pautas de dosificación y tiempo de utilización establecidas.
Si este proceso se respeta, normalmente no hay problemas respecto a la utilización. Si se salta y se consume el medicamento en dosis no adecuadas o cuando no está prescrito, se pueden presentar los mismos efectos y problemas que cualquier droga.
Como ejemplo pensemos en el inteligente y mordaz doctor House, con todo lo listo que es resulta que es adicto a un analgésico con efectos estupefacientes.

Además, hay sustacias que hasta hace relativamente poco tiempo estaban registradas y se utilizaban como medicamento y ahora se han retirado del uso clínico por la gran cantidad de efectos "no deseados" que originan. Es el caso de las ya mencionadas anfetaminas.
- ¿Son malos los tratamientos de adelgazamiento? Hay personas para las que adelgazar es difícil y se recurre a cualquier cosa que ayude a hacerlo, normalmente con mayor rapidez que la adecuada. Si se quiere adelgazar lo mejor es ponerse en manos de un especialista (endocrinólogo) que supervise el proceso.
Lo que ocurre es que ha habido medicamentos que han sido bastante problemáticos, por ejemplo los que llevaban anfetaminas, que podían ocasionar problemas tanto a las personas que las empleaban como tratamiento prescrito, como a aquellas otras que las consumían sin necesitarlo, simplemente porque llevaban dichas anfetaminas.
- ¿Qué postura debemos tomar frente a alguien que decide consumir drogas? A mi juicio lo mejor que podemos hacer es promover el acceso a la información. Los consumidores de drogas manejan mucha información sesgada por los propios interesados en fomentar el consumo y el “boca a boca” de un consumidor a otro tampoco ayuda demasiado. El prohibir conlleva el problema de que normalmente lo prohibido es más apetecible, así que tampoco se arregla demasiado.
Lo mejor entonces es informar de manera clara, imparcial y sencilla sobre las características, efectos y consecuencias de las drogas. No hay que ocultar que estas sustancias pueden producir un placer sumamente intenso e inmediato en el consumidor, pero tampoco que las consecuencias negativas, normalmente más tardías, acaban llegando.
- ¿Qué es la “reducción de daños”?, ¿es efectiva?. Cualquier información que ayude a evitar el consumo “sin ton ni son” es efectiva. Pero cuando hablamos de sustancias ilegales, tenemos que tener en cuenta que su elaboración es clandestina y el control de calidad nulo. Por mucho que se nos informe de las características de una sustancia, difícilmente podremos prevenir problemas si no conocemos la dosis en la que está ni las otras sustancias “de corte” que contiene.
- ¿Cuál es la mejor manera entonces de hacer una prevención efectiva? Pues como he dicho antes, la mejor estrategia es el uso de la información, pero más que facilitar simplemente la información necesaria, hacer que el sujeto genere y encuentre sus propios datos. Uno se convence más fácilmente de la información que ayuda a generar y además no se olvida. De una manera constructivista, mejor que facilitar a alguien respuestas, es ayudarle a que las encuentre por sí mismo. Evidentemente este proceso ha de ser tutelado y las informaciones encontradas han de ser sometidas a discusión y crítica. No todo lo que se encuentre en Internet o se vea por televisión es cierto.
Quizás un ejemplo práctico de lo anteriormente expuesto sea la siguiente actividad creada con Webquest: ¿Qué sabes del cannabis?.
Y para terminar tan musicalmente como empezamos os dejo con un excelente tema del grupo Mecano. Se titula "Esto no es una canción" y la letra merece la pena:
La primera vez apenas me gustó
Fue por la nariz
Por no decir que no
Que el no es de cobardes
Y a los dieciseis
Se prueba como es de hondo
El rio con los dos pies
La segunda vez, me fue gustando mas
Senti su poder
Su sensación de paz
Y a los pocos meses
Me empecé a picar
Yo siempre pensé que lo podria controlar
Lo de dejarlo ya lo intentado mas de una vez
Y mas de cinco y mas diez
Pero no hay forma no hay manera
Con la mierda del caballo no hay quién pueda
Olerla es
Meter los pies
Cuando no quedó ya nada que robarles
Me empecé a chutar
Delante de mis padres
Pero me agobiadan
Venga a preguntar
Dinos hijo mio: Qué es lo que hemos hecho mal
Lo de dejarlo ya lo intentado mas de una vez
Y mas de cinco y mas diez
Pero no hay forma no hay manera
Con la mierda del caballo no hay quién pueda
Si estas enganchao
Te quedan dos de dos
Robar pa comprar
O venderla y sisar
Y las dos terminan antes o después
Con el culo roto y el sida en Carabanchel
Lo de dejarlo
Lo de dejarlo...
Y esto ya sí que estodo por hoy. Espero que todo te haya resultado interesante. Mañana más.
Si te gustó la película y quieres que te avisen si la emiten por televisión, pulsa este enlace.
Saludos,
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lunes, 29 de septiembre de 2008
Kinsey, hablemos de sexo (y practiquémoslo)
Que aburrido sería el mundo sin el sexo. Es que está detrás de todo. La publicidad, la moda y el humor, por citar sólo una pequeña muestra, no serían lo que son sin el sexo. Y nosotros tampoco, claro está.Pensar que algo tan fundamental ha sido y es tabú en tantas culturas… Sin ir más lejos, en la cristiano occidental que, por suerte o por desgracia me ha tocado vivir, es que todo lo que a uno le gusta resulta que es inmoral, ilegal o engorda, como bien afirma el dicho popular.
Evidente error este de intentar preservar las buenas costumbres prohibiendo. Todos sabemos que las cosas no permitidas son las más apetecibles. De todos modos, la naturaleza es muy sabia y no se anda con tonterías, por eso ha asociado el mecanismo de la reproducción al sexo, la actividad natural más placentera y así se ha asegurado la supervivencia de la especie, incluso en la épocas más “difíciles”, superando todo tipo de contingencias. Pues el motivo sexual es uno de los que más frecuentemente está detrás de la conducta de las personas.
Para hablar de estos temas os he traído la película “Kinsey, el hombre que desnudó América” (aunque yo prefiero la traducción del título en inglés: Kinsey, hablemos de sexo). Se trata de una cinta del año 2004, dirigida por Bill Condon, en la que se nos narra con bastante exactitud la biografía de Alfred Kinsey y las vicisitudes de su investigación.
También os presento algunas imágenes del documental “Alfred Kinsey, el científico del sexo”, que emitió hace un par de años la cadena Documanía (acualmente Odisea) y que os recomiendo ver, porque es un buen complemento a la película. Entre otras cosas, te permite poner imágenes reales a las personas que intervinieron en la historia y a los lugares en los que se desarrolló.
Kinsey está interpretado en la película por Liam Neeson, que le da un aire serio y de permanente preocupación, como a todos sus personajes. Era zoólogo, especializado en entomología, para gran disgusto de su padre, un rígido y conservador predicador metodista, profesor de mecánica, que quería que Alfred siguiese sus pasos.
La escena en la que el padre hace que Alfred, siendo menor de edad, vaya a una tienda a comprar tabaco y, si se lo vendían, denunciar al tendero es rigurosamente cierta. Y la de sus sermones imagino que también.
Educado en semejante ambiente, no es extraño que Kinsey tuviese algunos problemas con el sexo, pero al contrario que a su padre, los estudios de biología y su interés por los insectos, le llevaron a abrir su mente y a aceptar la diversidad como forma viable de expresar la sexualidad.
En 1938, siendo ya profesor de entomología en la Universidad de Indiana, se percató de la falta de información que tenían los estudiantes sobre el sexo y le propuso al rector, Herman Wells, dar un curso sobre matrimonio, idea que Wells no se atrevió a aceptar, dejando el tema de la educación sexual a Thurman Rice, un médico detractor de Kinsey que ya daba un curso de higiene en la universidad.
Esta escena, dramatizada para la película, resulta evidente e intencionadamente atractiva, incluyendo el chiste final. Pero no se debió diferenciar demasiado de lo que sintieron los estudiantes asistentes, a juzgar por las imágenes que vemos en el documental.
Estas imágenes tienen un cierto sabor añejo, pero quizás estés de acuerdo conmigo si opinas que respecto al conocimiento hemos avanzado bastante poco. Muchos de nuestros jóvenes y adolescentes le han perdido el miedo al sexo, pero no es que estén mucho mejor informados. Y entendámonos, información hay muchísima más que entonces, pero el que esa información llegue y sea asimilada es otra cosa.
Volviendo a Kinsey, el éxito de sus cursos y sus antecedentes como entomólogo, le hicieron plantearse el objetivo de su vida, estudiar la conducta sexual de los estadounidenses. Y tal como hiciese con las avispas, se puso a recopilar casos, cuantos más mejor pues estaba convencido de que cada uno era diferente de los demás. Material tenía con todos los alumnos de sus cursos y cuando se acabaron estos siguió con los demás estudiantes y luego con el personal de la universidad. Imagino que el bueno de “Prok”, como le llamaban, se convirtió en una pesadilla para todos los que pasaban por allí.
Formó a tres investigadores en su particular metodología de trabajo y entre los cuatro iniciaron entusiasticamente la investigación.
Con ese equipo totalmente entregado, ellos y sus mujeres participaban activamente en las investigaciones, incluso haciendo de “conejillos de indias”, recopiló más de cinco mil historiales de hombres, con los que en 1948 publicó el Informe Kinsey sobre la sexualidad masculina, todo un éxito de ventas del que se editaron más de doscientas mil copias.
Kinsey y sus investigadores se hicieron tremendamente populares y animados por el éxito emprendieron la elaboración del informe sobre la sexualidad femenina, que se publicó en 1953 después de haber entrevistado a seis mil mujeres.
Sirva esto como muestra para imaginar la controversia que se formó. Si bien Kinsey se hizo mucho más popular, también aumentaron mucho sus enemigos. Le surgieron detractores por todas partes. Se cuestionaron sus métodos de investigación, argumentando que ante la falta de un proceso realmente estadístico, sus resultados estaban sesgados.
Más aún, en plena caza de brujas de McCarthy, se le acusó de no facilitar los datos que tenía sobre homosexuales y comunistas, como si fuesen lo mismo.
En fin, después de tantísimo éxito se le retiraron los fondos para sus investigaciones y tuvo que pasar los últimos años de su vida intentando conseguir financiación. Murió en 1956 a los 62 años.
Se echan de menos entonces datos de minorías raciales, incluida la negra y de poblaciones económicamente desfavorecidas, incluso de segmentos religiosos que, por sus convicciones, jamás contestarían a las preguntas propuestas. Además no tuvo en cuenta aspectos como las diferencias culturales o el amor, cosas difícilmente medibles.
Quizás lo más curioso, es que los expertos estadísticos afirmaron que con un muestreo aleatorio de cuatrocientas personas se habrían obtenido unos resultados más fiables y sin sesgo alguno.
Lo que no podemos negar es que Kinsey despertó un interés por la investigación de la sexualidad, acercándola a los laboratorios, donde ya la tomaron otros investigadores como William H. Masters y Virginia E. Johnson, que siguieron aportándonos más datos y sorpresas.
Bueno, más adelante podremos seguir hablando de sexo, material no falta. Si de momento quieres ver la película y que te avisen cuando la emitan por televisión, pulsa este enlace. El documental es más difícil, pero si me entero de cómo consguirlo también os avisaré.
Saludos,
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lunes, 15 de septiembre de 2008
Charly (más listo que un ratón)
Estrenada en 1968 y con una música estupenda de Ravi Shankar, nos cuenta la historia de un hombre de 32 años, Charly Gordon, que según los datos que nos facilitan tiene un coeficiente de inteligencia de 59, verbal 69 y general 70, lo que según el DSM IV nos indicaría que padece un retraso mental leve.
Charly tiene muy buen carácter y pone mucho interés en hacer bien las cosas. Vive solo, trabaja limpiando y haciendo los recados en una panadería, asiste a la escuela nocturna para aprender a leer y escribir, tarea en la que progresa lentamente y con bastante dificultad, despertando el interés de su profesora, la psicóloga Alice Kinian.
En el trabajo es objeto de todo tipo de bromas y sus compañeros se ríen de él cruelmente, pero Charly no se da cuenta de ello y es feliz, incluso les considera sus mejores amigos.
Por mediación de la señorita Kinian le someten a un tratamiento experimental que mejora su inteligencia. Un procedimiento quirúrgico mediante el que reparan las partes de su cerebro que causan la deficiencia y que hasta ahora sólo se había probado en ratones, uno de los cuales se llama Algernon, un ratoncito muy, muy listo.
Pero la operación surte efecto y Charly se va haciendo cada vez más inteligente. Supera a Algernon, todo un logro para él, y supera a sus compañeros de la panadería que se sienten humillados al ver que “el tonto” hace cosas de las que ellos no son capaces. Lo que tiene como consecuencia que lo despidan del trabajo.
Se convierte en una nueva persona, culta, educada y muy inteligente. Se enamora de su profesora y es correspondido. Sorprende a los investigadores con sus progresos, que incluso lo presentan en un congreso como el primero de las muchas personas que mejorarán su inteligencia por el procedimiento que han probado.
Charly ya va más allá que sus propios sanadores y comprende que el proceso no es permanente. Es reversible y pronto volverá a ser como antes. Ahora todo se convierte en una carrera contra reloj en la que él mismo lidera las investigaciones para evitar su regresión.
En este marco se nos presenta una historia muy humana y romántica, con el personaje central excelentemente retratado. De hecho, su interpretación le sirvió a Cliff Robertson para ganar el Oscar al mejor actor en 1969. Curiosamente no se presentó a recogerlo y en su nombre lo hizo Gregory Peck.
Cuando hace unos días volví a ver la película, ya no me gustó tanto como la primera vez. A veces las expectativas creadas y los recuerdos nos juegan esas malas pasadas. Pero de todos modos, es un excelente film con muchas cosas que comentar.
Principalmente el personaje del propio Charly y su evolución a lo largo de la historia. Primero sencillo, bonachón e ingenuo, aunque con mucho orgullo, que manifiesta con Algernon, su rival y compañero de vicisitudes.
Sabe que no es igual que la gente que le rodea, que hablan y hacen cosas que no entiende. Les admira y les imita, le gustaría ser como ellos, pero no les envidia, es feliz con su existencia.
Sin embargo, cuando le proponen hacer una carrera con Algernon está seguro de ganar, “yo soy mucho más grande”, pero lo que no sabe es que van correr por un laberinto y en igualdad de condiciones. Y Algernon gana. Siempre.
Charly se siente frustrado. Sabe que los demás hacen cosas que le superan, pero no le importa, lo tiene asumido. Ahora, que le gane un ratoncillo… Es demasiado para su autoestima.
Comprenderéis lo cruel y, a mi juicio, innecesario de este procedimiento. Si pretendo medir la habilidad de alguien en una determinada prueba, basta con cronometrar sus actuaciones y si quiero, ya las compararé con otros registros de él mismo, de otras personas, ratones o lo que se me ocurra. Los resultados serán mucho más fiables.
Pero hacer competir a ambos es cruel para el sujeto, sobre todo si pasa lo que vemos en el film. Ahora bien, tenemos que admitir que el impacto dramático de la escena es mucho mayor si la prueba la planteamos en forma de carrera. Además, para Charly tiene un efecto enormemente motivador. Superar al ratón es un reto que tiene que lograr.
El resto de pruebas le producen fundamentalmente sorpresa. Le dejan un tanto descolocado. En el test del principio le piden que imagine qué es lo que les pasa a las personas que aparecen en los dibujos que le presentan. Él dice que no puede saber qué les ocurre a personas que no conoce. Es evidente que otras capacidades no tendrá, pero lógica no le falta.
La prueba parece una variante una variante del Test de Apercepción Temática (TAT).

O quizás del Multi-Motive Grid (MMG).

Por lo poco que se ve no estoy seguro, si alguien lo identifica que por favor nos lo diga. De todos modos y a pesar de lo populares que son, los test proyectivos no son lo mío. No es que desconfíe de ellos, pero es que a veces pienso que miden más los motivos del terapeuta que del sujeto.
A diferencia de la película, en la novela emplean el más conocido Test de Rorschach, el de las manchas de tinta, y resulta enternecedor cómo Charly se enfrenta a él:
"(…) Bueno a dicho Burt (el terapeuta) que bes tu en esa carta. Yo beia tinta y e tenido miedo aunqe llebaba mi pata de conejo en mi bolsiyo porqe cuando era peqeño me eqibocaba en todos los tests de la escuela y tanbien derrame tinta.
Le dige a Burt veo tinta derramada sobre una carta blanca. Burt digo si y sonrio y eso me tranqiliso. El continuo bolbiendo mas cartas y yo le dige que algien abia derramado tinta negra y tinta roga sobre todas las cartas. (…)
(…) Burt es mui amable y abla lentamente como aze miss Kinnian en su clase para adultos retasados donde boi a aprender a leer. El me a esplicado que eso era un test de ro chac. Dise que ai gente que be cosas en la tinta. Le pedi que me mostara donde. No me lo mosto pero me digo piensa imagina que ai algo en la carta. Yo le dige yo pienso en una mancha de tinta y el sacudio la cabeza y digo dime en que te ase pensar esa mancha. Imagina que bes algo. Piensa que podria ser. Yo serre los ojos un buen rato para imaginar y dige imagino una boteya de tinta derramada sobre una carta blanca. En aqel momento la punta de su lapis se ronpio y nos lebantamos y salimos.
Pienso que no e pasado el test de ro chac.”
Yo lo que pienso es que Charly estuvo genial.
Fijaros en cómo están escritos los párrafos que os acabo de transcribir. La novela está redactada en forma de diario que escribe el propio sujeto y va anontando lo que le pasa y cómo ve él sus progresos. El texto, torpemente escrito al principio, se va puliendo en calidad, estilo y profundidad a medida que la terapia progresa, cosa que así “vemos” de manera incluso más gráfica que en la película.
Con su estilo, cada vez menos ingenuo, Charly nos va explicando su propia madurez, cómo se da cuenta de la simplicidad de su existencia anterior, de la mala fe de la actuación de sus “amigos” de la panadería, del despertar de sus sentimientos hacia la señorita Kinian, con la que empieza a tener sueños eróticos. Sueños, estos y otros, que interpreta por el método de asociación de ideas que le explicaron sus terapeutas.
En un momento dado, mes y medio después de la operación, le vuelven a pasar el test, pero ya lo interpreta y lo cuenta de otra manera:
“Volví al laboratorio con Burt y emprendimos de nuevo el Rorschach. Examinamos lentamente las cartas. Esta vez mis respuestas eran distintas. "Veía" cosas en las manchas de tinta. Un par de murciélagos que se agarraban mutuamente. Dos hombres que hacían esgrima. Imaginaba todo tipo de cosas. Pero, pese a todo, me di cuenta de que todavía no tenía plena confianza en Burt. Continuaba girando y dando vuelta a las cartas para mirar la parte de atrás y ver si había algo oculto allí.
Eché una ojeada a las notas que estaba escribiendo. Pero todas ellas estaban escritas en código, y se leían más o menos así:
WF + A DdF - Ad orig. WF - A SF + obj.
El test seguía sin tener sentido. Creo que cualquiera puede contar mentiras acerca de imágenes aunque no las haya visto realmente. ¿Cómo pueden saber que no me burlo de ellos diciéndoles cosas que ni siquiera he pensado?”.
Nuevamente genial Charly. Mirad el siguiente vídeo, es de otra película pero viene "al pelo".
Son unas imágenes que saqué de un capítulo de Stargate SG1, serie de ciencia ficción que a veces tiene cosas muy interesantes (para más información pulsa aquí).
Bueno, volviendo finalmente a Charly, creo que antes de terminar tenemos que reflexionar sobre los sentimientos, la felicidad, que experimenta el personaje a lo largo de la historia. Los espectadores nos sentimos tristes al ver el final, incluso él se asusta cuando ve el futuro que le espera.
Pero ¿cuál es la última imagen que se nos presenta? ¿Cuándo es más feliz Charly? Para nosotros es desde luego un final triste, pero ¿lo es para él?
Os dejo que yo ya me he enrollado bastante.
Saludos,
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jueves, 11 de septiembre de 2008
28 Días (drogas en un entorno descafeinado)
Después de llevar un rato viendo esta película me empecé a preguntar "¿qué hago yo viendo esto?".Tranquilos, a veces me pasa. Me agencio alguna película que trata de temas psicológicos o sociales y luego no me acuerdo por qué lo hice. Con ésta, al final recordé que preparando las líneas que escribí sobre Crash, leí en la biografía de Sandra Bullock (ya son ganas) que había estado una temporada en una clínica de desintoxicación para prepararse para el papel de adicta que hacía en "28 días".
Como diría Agustín "El Casta" "y ya me iba bien".
No me cuadraba mucho la Bullock en un papel dramático haciendo de drogadicta, pero si se había preparado...
Pues bien, la película está dirigida por Betty Thomas, con guión de Susannah Grant y protagonizada por la mencionda Sandra Bullock y Viggo Mortensen entre otros.
Ha tenido muy malas críticas, pero no es para tanto, no es que se mala, para mí lo peor que tiene es que es totalmente previsible. Según empiezas a verla ya sabes que pasará y no te equivocas. Es como si ya la hubieses visto.
Resumiendo mucho, es la historia de Gwen, una chica alocada que va de fiesta en fiesta y de borrachera en borrachera, que es condenada a pasar 28 días en una clínica de rehabilitación, después de haber tenido un accidente conduciendo bajo los efectos del alcohol.
En la clínica, que parece un centro de vacaciones, entra de listilla, menospreciando al personal y a los otros internos, que también la rechazan a ella.
La terapia empleada se fundamenta en la abstinencia y en el trabajo destinado a reforzar la autoestima, la confianza en el resto de las personas y la seguridad en uno mismo. Mucha terapia de grupo, hipoterapia y otras cosas así. A mí me recordaba a unos ejercicios espirituales, pero más "light".
Después de diversas vicisitudes, se da cuenta de lo equivocada que está y lo mal que va su vida. Da un giro radical, consiguiendo que ella y los otros internos tengan una adoración mutua. Y cuando ya todo el mundo es feliz, nos proporcionan el elemento emotivo típico de las películas americanas. La muerte por sobredosis de la más jovencita de las internas. Una chica que además estaba a punto de salir rehabilitada. Lo justo para que nos aflore una lagrimita.
Pero lo más increíble de todo es que después de los 28 días de "condena", Gwen vuelve a su domicilio habitual y se encuentra con su novio y sus amigos, todos unos fiesteros, que la esperan para volver a las andadas, sin embargo ella no recae, les despide y se dispone a comenzar una nueva vida. Con lo difícil que eso es en realidad y el altísimo porcentaje de recaídas que se produce al volver al entorno original.
En resumen, una película que trata el tema de las drogas con una mezcla de humor y drama que resulta bastante descafeinada. A mi juicio constituye un acercamiento erróneo al tema que sin embargo tiene alguna ventaja: se puede ver en familia y tiene un final esperanzador. Esto la puede hacer interesante si queremos emplearla, de manera ilustrativa, en actividades de prevención de drogodependencias en colegios o con adolescentes que se inician en la marcha recreativa.
No obstante, hay una cosa que no me resisto a matizar. Cuando se nos presenta la muerte por sobredosis, vemos en la imagen a la victima que se acaba de inyectar heroína con la habitual jeringuilla de insulina.
Pues bien, la inmensa mayoría de las muertes así no son por sobredosis, sencillamente porque la dosis de heroína necesaria para producir la muerte no es soluble en el volumen de una jeringuilla de insulina. La muerte súbita que se produce, se debe en realidad a una reacción alérgica a las sustancias de corte o impurezas que acompañan a las drogas que circulan de manera ilegal.
Si queremos ser veraces a la hora de tratar estos temas, conviene que llamemos a las cosas por su nombre. A mi juicio, si queremos prevenir el consumo de drogas tenemos que partir de una información exacta y amena. Las incorrecciones ya las encontramos constantemente a nuestro alrededor.
Si te he picado la curiosidad y quieres que te avisen cuando pongan esta película en la tele, pulsa el siguiente enlace.
Saludos,
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