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sábado, 20 de septiembre de 2008

La extraña que hay en ti (estrés postraumático sin trastorno)

No sé si a vosotros os pasa, a mí cada vez me da más pereza ir al cine. Me he acostumbrado a ver las películas cómodamente recostado en el sofá y con el mando a distancia en la mano, yendo hacia atrás y hacia delante en determinadas escenas que quiero ver con detenimiento. Ir al cine es un agradable acto social, pero para disfrutar de las películas requiero mi silenciosa burbuja de espacio personal, que cada vez es más grande, pues, como los gases nobles, tiendo a expandirme en mi sillón, rodeándome de mandos, libros y papel para tomar notas. Además, al igual que el helio y demás elementos de su grupo, en esa situación tiendo a interaccionar bastante poco con los que me rodean.

Dicho todo esto, entenderéis por qué mi filmografía no es demasiado actual. En su mayoría dependo de las películas que ya se han editado en DVD, que adquiero compulsivamente, como los libros, y que luego ni veo ni leo hasta meses o años después. Así que cuando me entra el mono cinematográfico me dirijo al montón que tengo apilado y juego un poco a la lotería. Cojo una película al azar y sin mirar nada más dejo que la suerte me sorprenda. Total, si esta allí, se supone que es porque en un momento me interesó.



Pues así me encontré viendo “La extraña que hay en ti” (The brave one), una película que tenía desde el pasado mes de febrero. Al principio pensé que la suerte me había jugado una mala pasada, pero el hecho de que estuviese protagonizada por Jodie Foster me hizo persistir. “Suele hacer películas interesantes”, me dije intentando autoconvencerme. No me equivoqué.

A los pocos minutos la historia se definió, eso pensaba. Unos gamberros les atacan salvajemente a ella y a su novio, que estaban paseando al perro en un parque. Al novio, Naveen Andrews, el actor que interpreta a Sayid Jarrah en Perdidos, lo matan cuando prácticamente le estaba pidiendo matrimonio. Ella queda varias semanas en coma. Para aumentar el efecto dramático sólo faltaba que estuviese embarazada. Pero no, la cosa no iba por ahí.

Jodie Foster representa el papel de Erica Bain, una periodista que tiene un programa en la radio en el que reflexiona sobre lo que pasa en su ciudad, Nueva York. Le encantan los sonidos triviales y recorre las calles grabándolo todo. Es una testigo de lo que pasa y lo cuenta en su programa, desmasificando la gran urbe, convirtiéndola en una sucesión de historias personales y muy cercanas para los oyentes.


Después del ataque todo cambia para Erica. Pensé que la historia continuaría describiendo su trastorno de estrés postraumático. Además, parecía darle miedo salir de casa, así que muy profesionalmente deduje que el cuadro estaba asociado con agorafobia. Pero no, la cosa tampoco iba por ahí.


Como toda víctima, pronto descubre que las cosas no se resuelven tan fácilmente como a uno le gustaría. Para la policía es uno de tantos casos y se harta de esperar a que le den resultados.

El miedo le hace comprar una pistola y llevándola, se ve envuelta en una serie de situaciones en las que la tiene que emplear. En la primera no le queda más remedio. En la segunda podría haber huido como hicieron otros, pero no lo hace. A partir de la tercera, las busca ella. Uno piensa que o bien Nueva York no es una ciudad tan segura como dicen (la más segura del mundo según las estadísticas) o esta chica tiene muy mala suerte.


La policía se va encontrando con una serie de extrañas muertes. Delincuentes pobablemente sorprendidos en flagrante delito. Alguien parece estar “limpiando” las calles y a ese alguien la prensa le empieza a llamar “el justiciero” (vigilante en el inglés original).

Este planteamiento, que parece el inicio de Batman, no nos lleva a un thriller de acción, como se podría pensar. Nos lleva a un dilema moral sobre lo que cada uno estaríamos dispuestos a aceptar para defender el bien y luchar contra el mal.

Y en ese dilema entramos de una manera plenamente parcial, porque a esas alturas ya estamos totalmente de parte de la protagonista, que nos ha cautivado con su reflexión personal, igual que hace con sus oyentes.


Hemos visto evolucionar a Erica, partiendo de una mujer inteligente y reflexiva, a una persona asustada e indefensa, que ve cómo de su interior surge alguien que no conoce, alguien que primero pierde la ingenuidad y luego el miedo. Alguien que hace lo que tiene que hacer, primero por obligación y luego por convencimiento. Pero alguien, que no le gusta y con el que lucha, aunque que no le queda más remedio que aceptarlo.

Es muy interesante ver cómo se nos presenta ese cambio en su personalidad. Su manera de vestir se vuelve más oscura, sus expresiones más duras… La cámara que nos hace ver la historia, pasa de mostrarnos imágenes un tanto caóticas y hasta temblorosas en la fase inicial de su transformación, a definirse de manera totalmente segura al final.


El contrapunto moral de Erica lo constituye el detective Mercer. Un policía íntegro, que actúa cumpliendo las leyes siempre y que se siente un tanto frustrado cuando los criminales se le escapan de las manos empleando argucias legales. Mercer se da cuenta que “el justiciero” está haciendo su trabajo, pero no puede aceptarlo porque actúa fuera de la ley. En cambio, ello no impide que se sienta fascinado por esa figura misteriosa que intenta comprender.


Cuando Erica y el detective se conocen, cada uno se siente atraído por la personalidad del otro. A ella, además de saber cómo van las investigaciones sobre "el justiciero", le interesa conocer cómo el policía afronta su lucha contra el mal, sin caer en el mal mismo. A él, le interesa saber cómo ella superó el trauma que ha vivido. Erica le dice que no lo ha superado, pero no le cuenta lo que eso ha supuesto en realidad.

Uno no puede evitar pensar que es una lástima que se hayan conocido en tan difíciles circunstancias, pues en el fondo hacen buena pareja.


Bueno, y hasta aquí puedo leer. Dado que esta película no es muy antigua y que quizás alguno no la haya visto, no voy a contar nada del final. De hecho, no he desvelado nada que no se intuya en el propio trailer.




Si os animáis a verla estad atentos al retrato psicológico de los dos personajes que he comentado. Merece mucho la pena.

Si quieres que te avisen cuando la pongan por la tele, pulsa este enlace.


Saludos,




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