AVISO IMPORTANTE

AVISO: Las informaciones contenidas en este blog pueden desentrañar importantes aspectos del argumento, incluso del final de la película en cuestión.
Mostrando entradas con la etiqueta estereotipo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta estereotipo. Mostrar todas las entradas

martes, 14 de diciembre de 2010

Up in the air - Psicología del trabajo en tiempos de crisis

El otro día una amiga me preguntó por “Up in the air”. Hacía como un año que la había visto y la verdad es que no me llamó demasiado la atención.

Lo que más recordaba es la aparente seguridad del protagonista y cómo la pierde cuando su trabajo, lo único que en realidad tiene, está a punto de cambiar.

El caso es que su consulta me picó la curiosidad, la acabo de volver a ver y mira… creo que esta vez le he sacado más jugo.

Dirigida por Jason Reitman, el argumento de la película se centra en el trabajo de Ryan Bingham, interpretado por George Clooney. Se trata de un personaje que, como ya he dicho, llama la atención por su seguridad y su meticulosidad. Su trabajo le hace viajar muchísimo. Va constantemente de acá para allá y prácticamente vive en los aviones, las salas VIP de los aeropuertos y los buenos hoteles en los que pernocta ocasionalmente en las ciudades en las que va a despedir gente, su trabajo.

Bueno, en realidad todo eso constituye su vida. Y su seguridad se la dan los conocimientos que tiene para manejarla, desde los trucos para elegir la cola adecuada para facturar en los aeropuertos, hasta la manera que tiene para elegir el mensaje adecuado que le da a la gente que despide.

Ryan se nos presenta como un hombre libre, sin ataduras, que realiza su trabajo con eficiencia y disfruta tanto viviendo en hoteles y aeropuertos, que el auténtico suplicio es volver a su casa.




La verdad es que viajar en primera y poder esperar tu vuelo en la sala VIP es bastante agradable, vamos, sin comparación a cuando lo haces en turista como un simple “peregrino”. Pero así y todo la vida de Ryan es absolutamente vacía y su máxima aspiración es simplemente viajar diez millones de kilómetros para conseguir una tarjeta de privilegiada en una compañía aérea.

Alex (Vera Farmiga), una mujer que viaja tanto como él, su alma gemela con la que inevitablemente entabla una relación sentimental, es la que le sacará de su paraíso itinerante y le obligará a poner los pies en la tierra. Ryan descubre que Alex sí, viaja tanto como él, disfruta de los hoteles y restaurantes que conoce, colecciona tarjetas de usuario privilegiado como él, pero a diferencia de él, ella tiene una casa a la que regresar y una familia que la espera.




Alex tiene una vida real cuya intimidad preserva celosamente y Ryan es sólo un "paréntesis" en ella, una relación que está a nivel distinto del real, sexo sin compromiso, sin problemas, una persona agradable con la que compartir las escalas de su viaje y nada más. Pero para Ryan la cosa es bien distinta, puesto que su vida es el viaje, pero se acaba de dar cuenta que no tiene ningún sitio a dónde ir.

Dirás que no tiene nada que ver, pero la escena en la que todo esto pasa me recordó muchísimo a diversas conversaciones que he mantenido sobre las relaciones personales en internet. En los chats y en los mundos virtuales, uno se mete en una realidad distinta a la suya cotidiana, su personalidad es diferente y su anonimato está garantizado. Uno se tiende a comportar como no lo hace realmente y las relaciones personales-sentimentales se establecen sin las ataduras e inhibiciones de la “vida normal”. Una de las cosas que más me llamó la atención cuando estudié este tema es que la inmensa mayoría de la gente que llegaba a tener “ciberamantes” no tenía sensación de infidelidad respecto a su pareja “real”. Eran relaciones distintas en mundos distintos y todo va bien mientras los dos conozcan y respeten las reglas.

Ryan y Alex no se mueven en un mundo virtual como pueda ser Second Life, pero cuando llegan a un aeropuerto el avión les transporta a una realidad en un plano diferente. Una cosa es lo que ocurra en el viaje y otra muy distinta lo que pasa en su casa. Toda va bien si los dos juegan a lo mismo. El problema de Ryan es que no sabe que Alex está “jugando”.




Entevista con Vera Farmiga



Y hablando de relaciones virtuales, el sistema que intenta implantar Natalie (Anna Kendrick) para despedir a la gente por videoconferencia también tiene unas connotaciones psicológicas importantes. Cuando interaccionamos sin tener delante físicamente a nuestro interlocutor actuamos de manera distinta a cuando estamos literalmente con él. Solemos tener bastante menos en cuenta los convencionalismos sociales. Podría decirse que somos más lanzados e incluso menos educados. Es lógico. Piensa que estás cómodamente en tu casa, en la intimidad de tu habitación, en un entorno que dominas y solo, delante de la pantalla de tu ordenador. En ese momento, alguien con el que estás hablando te dice o escribe algo que consideras inconveniente. Si estuvieses sentado al lado suyo en la misma habitación, probablemente tu educación convencional te llevaría a mostrarte en desacuerdo pero evitando el conflicto: “mira, pienso que eso no es así”. En cambio, estando en la seguridad de tu casa y a kilómetros de la otra persona la probabilidad de contestar: “no digas estupideces” es muchísimo mayor y a partir de ahí ya comienzan las “hostialidades”.




Entrevista con Anna Kendrick



Este, entre otros factores, hace que las relaciones virtuales sean mucho más intensas para lo bueno y para lo malo. Si queremos implementar laboralmente un sistema por internet, ya sea de teletrabajo o para despedir a la gente por videoconferencia, como nos cuentan en la película, tendremos que tener en cuenta el aspecto psicológico distintivo que implican las relaciones virtuales. Mi regla de oro para estos casos es bien sencilla: “no decir o escribir nada que no le diríamos cara a cara a la otra persona”. Parece una tontería, pero ni te imagimas la de problemas que se evitarían si todo el mundo hiciese caso de ello.

Respecto a los aspectos que te interesan, es evidente que el protagonista tiene grandes conocimientos de psicología aplicada, pues la usa constantemente, aunque no se hable de ello en la película. Lo vemos en su dominio del entorno en el que se mueve, los aeropuertos y en su comportamiento en el desempeño de su trabajo.

Precisamente la Psicología del Trabajo se ocupa de estudiar el entorno en el que interrelaccionan el trabajador y la empresa. Sus intereses son temas tales como la ergonomía o la selección de personal y todo con una finalidad fundamentalmente económica. Cuanto más adecuada sea la persona para su puesto y cuanto más cómoda esté en éste, tanto mejor será su productividad, aunque a veces nos intenten "vender" el aspecto contrario, el del bienestar de los trabajadores.

Basándose precisamente en ese aspecto y en estos tiempos de crisis, la empresa de Ryan está en auge. Hay montones de gente a la que despedir y él lo sabe hacer con dignidad, intentando dar esperanzas a la persona que de repente se ve en la calle. El sistema no es nuevo y se trata de decir al trabajador “tengo que prescindir de ti pero te voy a ayudar a conseguir otro empleo, incluso mejor que este”.



La actividad laboral es quizás el principal elemento organizador de la vida de la persona. Perderlo no significa sólo quedarte sin ingresos, significa quedarte sin saber qué hacer después de tener tu vida organizada durante años. Esta nueva situación puede ser altamente destructiva para la persona y es lo que en muchas ocasiones pasa en la jubilación.

Ryan les ayuda a superar esa situación, ese “limbo” según sus propias palabras. Con aparente frialdad y sin ningún atisbo de compasión, su estudiada actitud pretende indicar que el cambio no tiene por qué implicar una situación desesperada y que no es necesario dramatizar, sino planificar el futuro.

Pero por muy bien que haga Ryan su trabajo, eso no significa que las noticias que lleva sean bien recibidas por los afectados y hay que destacar aquí las apariciones de los "despedidos" en la película. Son breves pero intensas. Cada frase que dicen es un problema de la vida real y creo que todos nos hemos sentido identificados con ellos pensando en nuestras propias reacciones si nos pasara algo semejante.




Entrevista con Jason Reitman



Y también Ryan es un gran conferenciante, aunque el mensaje que transmite es bastante deprimente. Con su simbólica mochila nos hace ver que todas nuestras “posesiones”, todas nuestras relaciones y compromisos pesan, nos atan y en el fondo nos impiden movernos. Como cualquier excursionista sabe, iríamos mucho más deprisa, nos cansaríamos menos y seríamos mucho más libres si vaciásemos esa mochila. Bien, es cierto y tiene su lógica, pero a veces necesitas llevar cosas en la mochila, aunque pesen, para poder sobrevivir. Sólo al final se da cuenta Ryan de que su mensaje es equivocado y que precisamente esas cargas de la mochila son lo que hace felices a las personas.

Así, la vida de Ryan da un vuelco importante. Consigue conservar su trabajo tal y como él quería, pero sus viajes ya no serán su objetivo de vida y además, trabajo por trabajo y por muy bien que lo haga, él, más que la gente que despide, es el que tiene uno desagradable y desagradecido, aunque tarde toda la película en darse cuenta de ello.

Saludos,



Compartir

viernes, 5 de marzo de 2010

Celda 211

Vi Celda 211 después de la entrega de los Goya de este año. Craso error y lo sabía. Después del rotundo éxito de la película en dicho certamen tienes las expectativas muy altas. Pero afortunadamente no me decepcionó. La historia está muy bien planteada, la interpretación por lo general me pareció estupenda, igual que la narración, la ambientación, el ritmo y todo lo demás. En definitiva, una muy buena película de Daniel Monzón.




Desde el punto de vista psicológico, es evidente que la historia de una revuelta en una cárcel nos dibuja un marco ideal para estudiar situaciones límite y la respuesta humana ante ellas. Aspectos como el liderazgo, la autoridad, la sumisión, las emociones, la ansiedad, el estrés y la necesidad de adaptación a una situación que cambia rápidamente es algo que nos queda tremendamente claro viendo la película.




La verdad es que estaba tentado a tratar de todo ello en esta entrada, pero es algo que ya comenté hablando de “El Experimento” (recordad la respuesta que Philip Zimbardo daba a la pregunta de ¿por qué las personas buenas hacen en ocasiones cosas malas?), “La Ola” e incluso "La Naranja Mecánica".

Por ello, en el aspecto de la Psicología en general y de la Psicología Social en particular, Celda 211 no nos sirve para abrir ningún debate nuevo, sino para ponerla en relación con las películas anteriormente comentadas. Por mi parte, intentar otra cosa sería repetitivo.

En cuanto a la historia ya he dicho que me parece excelente, y que retrata fenomenalmente el ambiente carcelario. En el marco de la UNED he asistido varias veces al Centro Penitenciario de Palma de Mallorca (nada que ver con el que aparece en la película) y sí, hay una cosa que te llama la atención, sobre todo la primera vez que entras. Es cuando en los sucesivos controles vas dejando tus efectos personales (documentación, móvil, llaves...) y vas viendo (sintiendo) cómo se cierran las puertas tras de ti. Inconscientemente no puedes evitar preguntarte si luego se volverán a abrir.

Algunos de los reclusos con los que traté tenían bastante semblanza con los de la película, incluso con "Malamadre" (Luis Tosar), duros que en el fondo son ingénuos. Otros sorprendían por su cultura y educación y no sabías bien qué es lo que hacían allí.



Pero volviendo a la trama de la película, no puedo evitar comentar dos puntos que no dejan de chirriarme.

El primero es la historia de Elena (Marta Etura), la encantadora mujer embarazada de Juan "Calzones" (Alberto Ammann). Lo siento por ella, pero en cuanto te la presentan ya te imaginas cómo va a acabar. Ese final de su historia me parece un recurso fácil para emocionar al espectador y que sobraba por previsible.




El segundo es la actuación del súper duro Utrilla (Antonio Resines). Entiendo su papel de malo en la historia. Es el responsable de la seguridad del centro penitenciario. Ya le vale que se pase en los interrogatorios, pero francamente ¿qué necesidad tenía él de coger un casco y una porra y salir a la calle?, ¿a qué?, ¿no había más malos para hacer eso?, ¿tiene él la exclusiva para hacer todas las maldades en esa cárcel?. Es cierto que de no ser así el desenlace de la película no sería el mismo, pero me parece que ahí han forzado un poco el guión.

Quitando estos dos puntos, sobre los que he plateado mi opinión estrictamente personal y que no tiene por qué coincidir con la tuya, he de decir que Celda 211 me parece una excelente película que además de verla por el placer de contemplar algo bien hecho, nos puede servir para reflexionar ampliamente sobre la Psicología de sus complejos personajes.

Saludos y que la disfrutes,



Compartir

martes, 14 de abril de 2009

La clase - Entre les murs

Adolescencia, multiculturalidad y educación

Imagina un instituto en un barrio de las afueras de París. Tienes que enseñar lengua a chicos de de 14 años. La mayoría son hijos de inmigrantes y son de todos los orígenes, los hay magrebíes, subsaharianos, antillanos, asiáticos… Algunos no conocen bien el idioma. Pocos se sienten identificados y menos aún integrados en la cultura de acogida. ¿Cómo te plantearías las clases?.

Probablemente con muy buenas intenciones, como los profesores de esta película. Pero la docencia es una profesión difícil, les envidiamos por las vacaciones, pero pocas veces pensamos que llevar bien una clase de chicos no conflictivos es bastante difícil. Si lo son, puedes comenzar a plantearte que lo de las vacaciones igual no es suficiente. Piensa además que los chicos de la película no son excesivamente problemáticos y que la situación planteada no es del todo ficticia. En cualquier colegio público de nuestro país te encuentras con una diversidad semejante.



Trailer de "La clase"


Y de eso pensé que iba a ir la película, de la problemática generada por la diversidad, del afrontamiento de la multiculturalidad. Pero no, esos son aspectos que componen el escenario pero no son parte del problema. Los principales conflictos los genera la actitud de algunos chicos, “pasotas” y descarados a partes iguales, que no cesan de poner en tela de juicio los métodos y la autoridad de los profesores. Ello hace cundir el desánimo en algunos docentes y la aparición de ansiedad y estrés, junto con claros síntomas de “burnout”, cosa que es bastante frecuente en las profesiones vocacionales, sobre todo cuando los desengaños del trabajo diario frustran el entusiasmo inicial.

Todo ello se nos cuenta en un docudrama sobre la novela “Entre les murs”, de François Bégaudeau, que encarna a François, el profesor de lengua protagonista de la película. El libro está basado en las propias experiencias de Bégaudeau y el hecho de que él mismo protagonice la película es algo que contribuye a dar mayor credibilidad a lo que estamos viendo.

Las escenas transcurren totalmente en el instituto y casi siempre en la propia clase, pero contrariamente a lo que pueda parecer en un principio, ello no hace que la película sea monótona. De hecho el ambiente interior es tan intenso que no echas de menos escenas de la vida de los protagonistas fuera de las aulas. El instituto es el mundo en el que ocurre todo.

Y lo que ocurre está cargado de tensión, pero no porque haya problemas de racismo en un entorno tan variado. Como apuntaba antes, la multiculturalidad es algo que todos tienen asumido y ojo, que digo multiculturalidad y no interculturalidad, porque se admite y se convive con las peculiaridades culturales de los demás sin que ello genere especiales problemas, pero no hay transvase cultural de unos a otros, no hay un espacio común ni un aprovechamiento de las experiencias y vivencias de los demás. Ni siquiera un intento de integración en la cultura de acogida, que es criticada por unos y otros, en una especie de xenofobia contraria.

Así en el retrato de los personajes no nos encontramos el “moro”, el “negro”, el “chino”, etc., sino el “listillo”, el “chulito”, el “pasota”, el “raro”... es decir como en cualquier colegio. En ese ambiente entonces la tensión viene por factores asociados a la adolescencia, así que son inherentes a la edad que tienen los alumnos y a la etapa por la que están pasando, no a su distinta procedencia racial o cultural.

Ya hemos hablado en ocasiones de la adolescencia y de la función evolutiva que cumple. El adolescente ha de encontrar su propio espacio vital y delimitarlo a costa del espacio de los demás, así es normal que surjan problemas entre los propios muchachos y por supuesto también con los profesores.

Por todo ello, la adolescencia puede ser considerada como un factor de riesgo que facilita la realización de determinadas conductas problemáticas, pero no debemos olvidar que también es un paso obligado para la formación de la personalidad del adulto y que como consecuencia de ese paso podremos adquirir las experiencias y valores necesarios para afrontar el futuro con éxito. Por lo que también es conveniente que consideremos esa adolescencia como un factor de protección.



Montaje de fotos


Además, de todo conflicto se pueden y se deben sacar consecuencias positivas. Huir del conflicto implica negar problemas que tarde o temprano habrá que resolver, así que es mejor enfrentarse a la situación y resolverla.

Algo así debe pensar el propio François que incluso aprovecha los agrios debates verbales que se desatan en la clase para analizar cómo expresa cada uno sus ideas y si sus frases coinciden con lo que en realidad quieren decir, aprovechando así las discusiones para que los chavales aprenda algo.

Y es que es un profesor curioso, que no rehúye el debate ni cuando los alumnos se meten con él directamente, ni cuando cuestionan sus decisiones, a veces de manera maleducada y poco respetuosa. Sin embargo, monta el cólera cuando en medio de una discusión Souleymane le tutea. No sé, llámalo transferencia de la ira, la gota que colmó el vaso o lo que quieras.


Bueno, ya sabes de qué va la película. Pretende no ser una más de las muchas que hay de ambiente estudiantil. Es un buen intento de reflejar la situación que se vive en las aulas de países como el nuestro, aunque siempre encontraremos que le falta algo para ser real. Ese algo variará en función de nuestra propia experiencia en los ambientes educativos. Pero tenemos que reconocerle la buena intención de hacernos pensar y poner en tela de juicio nuestras propias ideas sobre la educación, la adolescencia y el magisterio como vocación.

Si quieres leer más información sobre "La clase" pulsa en este enlace o en este otro para acceder a una entrevista con François Bégaudeau.

Saludos,



Compartir

jueves, 5 de marzo de 2009

La Ola

Añade la levadura y trabaja un poco la masa.
Déjala reposar. Fermentará sola.

Me lo dijo un panadero y nunca pensé emplearlo para hablar de psicología, pero ya ves... todo tiene relación. Mira "La Ola" y compruébalo.

Rainer Wenger (Jürgen Vogel) no es el típico profesor de instituto, es el profesor que a todos nos hubiese gustado tener. Carismático, imaginativo... motivador. Sus clases pueden ser cualquier cosa, pero no aburridas.

Él querría haber dado el curso sobre Anarquía, va con su manera de ser, hasta fue "okupa" en el pasado. Pero precisamente por su carácter desorganizado alguien se le adelanta y le toca explicar la Autarquía, algo que no concuerda con sus principios.

El referente más cercano que tienen los estudiantes es el del Imperio de la Gran Alemania, pero los chicos están hartos de que les hablen del Tercer Reich y les hagan sentirse culpables de las consecuencias del nazismo. Es algo que ya está superado y purgado, no se volverá a repetir, así que no merece la pena perder más tiempo en ello.

Rainer, sus alumnos le llaman así, no está de acuerdo y les propone una actividad práctica. Eligirán un líder que señalará las directrices a seguir. Los chicos aceptan con cierto escepticismo y le eligen a él. Poco a poco van viendo las ventajas que supone pertenecer a un un grupo cohesionado.




El "señor Wenger", ahora hay que tratarle con respeto, va introduciendo modificaciones que acrecientan la identidad de ese grupo social. Y los componentes de la clase, que hasta entonces tenían bastante poco en común, comienzan a funcionar como una unidad, adoptando una vestimenta distintiva, un saludo característico, un nombre y un símbolo. Sabiéndose mejores que los demás, defienden a los de su grupo de los extraños y no les dejan participar a estos en sus actividades.

Ahora La Ola tiene vida propia y lo que su creador no sabe es que ya no puede controlarla. Los estudiantes que intentan advertir del peligro son
segregados y marginados. Incluso Karo (Jennifer Ulrich), una chica popular y apreciada por sus compañeros, es mal vista cuando se niega a adoptar las normas que la clase sigue ahora con entusiasmo desmedido. Siempre ha sido el centro de atención y ahora se ve discriminada por pensar de manera diferente.

Es un golpe duro para la muchacha, pero otros compañeros, como Tim (Frederick Lau), están entusiasmados porque siempre se han esforzado por sentirse aceptados por el grupo y ahora, por primera vez se siente parte integrante de él.

¿Cómo terminará todo esto?. Es mejor que veas tú la película, lo compruebes y saques tus propias conclusiones.

Bajo mi punto de vista el proceso es poco creíble, aunque haya pasado de verdad. Me refiero a que las trasformaciones que sufre la clase para convertirse en "La Ola" funcionan demasiado bien. Pero es interesante prestar atención a la cadena de acontecimientos que provocan el cambio en el grupo. Sin darse cuenta sus componentes están experimentando la formación de un nuevo marco de referencia, de nuevos valores.

La identidad grupal tiene un carácter relacional:



  • Los demás son diferentes porque no son como nosotros.


  • Si nosotros tenemos los valores correctos y válidos, los de los demás no lo son.


  • Si alguien pertenece a mi grupo me identificaré con él frente a los demás.


  • Si tengo que tener un trato preferente lo haré con los de mi grupo.


  • Si alguien ha de salir perjudicado serán los otros.


¿Se os ocurre algo más?. La verdad es que se podría seguir hasta el infinito.



Estaríamos hablando de preferencias del endogrupo respecto al exogrupo. En concreto de etnocentrismo. Pero no nos asustemos. ¿Es algo malo?. Obviamente no. Preferir lo propio es algo legítimo y psicológicamente necesario para nuestro desenvolvimiento como personas sociales. Entonces ¿por qué pensamos que tiene connotaciones negativas?. Pues las tiene y muchas, cuando esa preferencia por lo propio se convierte en un desprecio y denigración de lo ajeno. Pero entonces estaríamos hablando de otras cosas. De xenofobia y de discriminación principalmente.

¿Se puede ser etnocentricamente positivo y no caer en los aspectos negativos?. Evidentemente sí, cuando al mismo tiempo de preferir lo nuestro sabemos apreciar lo ajeno, o por lo menos intentamos comprenderlo. Es fácil de conseguir si adoptamos una postura medianamente relativista.

Cada cultura que ha logrado consolidarse en cualquier parte del mundo, lo ha hecho porque ha sabido adoptar unos usos y costumbres que la han servido para sobrevivir y desarrollarse. El ambiente les ha moldeado hasta conseguirlo y si no lo hubiesen hecho no estarían aquí en la actualidad. Sus usos y costumbres han sido las mejores soluciones para adaptarse al entorno. Tan buenos y válidos como los nuestros, así que tendremos que saber darle el mérito que les corresponde y no extrañarnos de ello. Sobre todo teniendo en cuenta que en su lugar nosotros habríamos hecho lo mismo.

En cuanto a las causas de la transformación de los estudiantes, si quitamos las económicas, son prácticamente las mismas que ellos apuntan para la aparición de un régimen autoritario.



  • Insatisfacción con la situación actual.


  • Inseguridad.


  • Desempleo.


  • Crisis económica.


  • Necesidad de nuevos valores.


  • Aparición de un líder carismático.

Vaya, ya se me podía haber ocurrido todo esto cuando hablaba del 23-F.

Fuera de bromas, a veces nos es más cómodo dejarnos llevar y sentir que empezamos a formar parte de algo importante, trascendente... Si se dan las situaciones adecuadas podríamos sorprendernos en las filas de cualquier organización o secta.

¿Que no?, ¿que tú no?.

¿Nunca te has sorprendido haciendo algo que pensabas que no eras capaz, arropado por el resto de la gente que estaba en una fiesta, los espectadores de un concierto o la multitud de una manifestación?.


Ya, no es lo mismo. Pero a veces parece como que esa fiesta sea continua o que la manifestación va a durar siempre. Nuestro entusiasmo se retroalimenta con el de los demás y al final... "¡caramba!, ¿cómo empezó todo esto?". Volvemos al relativismo. Piensa que no eres tan diferente de los demás.

Una postura igualmente escéptica debieron tener los alumnos de Ron Jones, un profesor de historia en la Cubberley High School, de Palo Alto, California. Los estudiantes, sobre todo los que no eran de minorías raciales, no comprendían como era posible que en Alemania se hubiese permitido llegar al poder a un partido con la ideología nazi y luego les dejasen cometer, sin protestar, todas las atrocidades que ahora conocemos. ¿Cómo se podía apoyar entusiasticamente un partido tan nefasto?.

Era el año 1967 cuando el profesor Jones quiso demostrárselo de manera práctica. Fue introduciendo suaves cambios en la clase, su disposición física, objetivos y valores, medidas de disciplina… Constituyeron un grupo que se denominó “La Tercera Ola”, ya que según parece, la ola que hace el número tres es la mas fuerte. Con este símil marino se acabó de crear un grupo cohesionado que fue adquiriendo vida propia rápida e intensamente y alumnos de toda la escuela quisieron unirse a él.

Los miembros, convencidos de la importancia de su propósito final, se empezaron a espiar unos a otros para vigilar el cumplimiento de las normas, adoptando formas coercitivas y violentas.

En definitiva la experiencia tuvo éxito, los estudiantes entendieron y vivieron lo que es el fascismo y cómo surge. Pero empezaron a actuar por su cuenta y se descontrolaron. La experiencia se volvió peligrosa y Jones tuvo que detenerla a los pocos días. Aquellos jóvenes estudiantes californianos estaban recreando un entorno totalitario, en la capitalista California de los años 60. ¿Os imagináis la mezcla?. La música de Beach Boys, los hippies, la revolución psicodélica, la revuelta estudiantil y… un movimiento neofascista. Pues pasó.




Aquí vemos al propio Ron Jones hablando sobre su experiencia (in english, sorry), pero hasta hace bien poco ha sido siempre reacio a hablar del tema, incluso lo han sido los alumnos participantes. Más adelante Morton Rhue (Todd Strasser) escribió la novela “La Ola” que Dennis Gansel adaptó en la película que hemos comentado hoy.

Si me aceptas un consejo, merece la pena verla. Y si me aceptas dos, aprovecha también para repasar las experiencias de Philip Zimbardo en La Cárcel de Stanford. Igualmente dieron pie a una interesante película de origen gérmano, “El Experimento”, que en su momento comentamos aquí.

En estas dos ocasiones han sido los alemanes los que le han sacado partido cinematográfico a las experiencias de psicología social de los americanos. Es curioso ¿verdad?. ¿Será que están más concienciados?.

Saludos,





Compartir


martes, 2 de septiembre de 2008

CRASH (2004) y un cine fórum virtual

Hola. Hoy os voy a proponer participar en un cine fórum virtual.

Como ya había comentado en mi presentación, el cine a veces tiene la virtud de hacernos vivir situaciones que pueden estar lejos de nuestra vida cotidiana. Ello nos hace plantearnos de una manera consciente sucesos que pueden estar alejados de nuestra experiencia, tanto en espacio como en tiempo.

Todos sabemos que ésta es una de las características que se puede aprovechar al organizar un cine fórum, para “meternos” en estos sucesos y luego tener la oportunidad de meditar y discutir sobre ellos de una manera práctica.

Desde el punto de vista docente, siempre pensé que este tipo de actividades sería muy útil para cualquier asignatura, principalmente las de mi campo, la Psicología, ya que se prestan mucho a la discusión de temas de actualidad. Con lo que además de aprender, podemos comprender qué es lo que ocurre a nuestro alrededor.

Desde el curso 2004 – 2005 venimos organizando en el Centro Asociado de la UNED en Baleares actividades de cine forum, iniciativa muy bien acogida por los alumnos, pero con algunas dificultades logísticas en un centro que tiene el alumnado repartido en tres islas y este tipo de actividades hay que realizarlo por videoconferencia entre las sedes de Mallorca, Menorca e Ibiza.

Para paliar estos inconvenientes es para lo que se ha diseñado esta actividad en “modalidad virtual” que fundamentalmente consiste en proponer una película que los alumnos ven cuando tienen oportunidad y luego los comentarios se hacen en el foro que tienen en internet, sin límite de tiempo. Este sistema proporciona una flexibilidad ideal, pues la actividad puede realizarse auténticamente a distancia y no sólo por los alumnos que acuden al centro o a la tutoría.

Pues eso es lo que os propongo, realizar aquí un cine fórum virtual trabajando sobre esta película:




Estoy seguro que casi todos habréis visto Crash (2004), película que enmarcamos dentro del campo de la Psicología Social y que nos puede servir fundamentalmente para reflexionar sobre los conceptos de IDENTIDAD, PREJUICIO, ESTEREOTIPO y RACISMO, discutiendo sobre ellos y viendo su significación en un entorno ficticio y forzado, pero que es una manera de emular la realidad en tan poco tiempo.


Y aunque ya la conocéis, no me resisto a decir que es una excelente película, dirigida por Paul Haggis, sobre una historia y guión propios, que obtuvo tres oscars. Está protagonizada por Sandra Bullock, Don Cheadle, Matt Dillon, Jennifer Esposito y Brendan Fraser entre muchos otros.

El film está rodado en secuencias cortas y aparentemente independientes, que se van entrelazando poco a poco mostrándonos una historia única en la que los distintos personajes contribuyen a la construcción de un drama de gran contenido humano.

Pues bien, si os parece empecemos por ver la película, si alguien no la tiene, en la barra lateral hay sitios en los que se puede encontrar información... y más cosas.



También podéis echarle un vistazo a este material...

- Información sobre el film según la página oficial y la ficha técnica de la película.

... y reflexionar sobre este cuestionario.

¿Has visto algún ejemplo de...?

-Identidad (de cualquier tipo).


-Estereotipo.

-Utilización política de la problemática social.

-Prejuicio.

-Proyección en otras personas de los propios prejuicios y consecuencias que ello conlleva.

-Profecías que se autocumplen.

-Actitudes racistas.

-Conductas racistas.

-Importancia de la comunicación no verbal.

-Estigma.

-Xenofobia.

-Islamofobia.

-Discriminación, positiva o negativa.

-Identidad desviada.

-Identidad social negativa.


Y más puntos de reflexión...


- Los personajes ¿actúan libremente o están condicionados por sus propios prejuicios?. ¿Por qué lo piensas?.

- Las personas que hemos visto con actitudes y/o conductas racistas ¿son intrínsecamente malas?.

- ¿Qué razones hay detrás de esa manera de actuar?.

- Admitiendo como real el marco social de la ciudad de Los Ángeles que se nos presenta ¿qué medidas se podrían tomar para mejorar la convivencia de los distintos colectivos?.

- ¿Alguna de las medidas tomadas sería satisfactoria para todos?, ¿estarían todos dispuestos a sacrificarse para mejorar la situación de los demás?.

- Los acontecimientos que vemos en la película ¿serían extrapolables a nuestra comunidad o nuestra ciudad?.

- Los ejemplos de prejuicios que vemos ¿son propios de un grupo o los podría tener cualquiera?. Piensa en un ejemplo concreto en el que la respuesta fuese afirmativa y otro en el que fuese negativa.

- En la ficha de la película podemos leer: "Crash sigue la pista del encuentro fugaz entre un grupo de personajes de diferentes razas... “ ¿Crees que el término “razas” está bien empleado?.

- Si tuvieses que cambiar el título del film ¿cuál elegirías para sustituir a Crash?.

- Desde la óptica de la asignatura ¿qué otras preguntas plantearías tú sobre la película y qué otros conceptos no planteados añadirías?.

- ¿Se te ocurre alguna otra película adecuada para ilustrar estos temas?. ¿Cuál?. ¿Por qué?.



Y hasta aquí mi tarea, ahora empieza la vuestra. ¿Alguna idea sobre lo que he propuesto?, ¿algún punto que se me haya pasado?...



No os digo más pero dejo la línea abierta para que podáis vosotros exponer vuestras propias ideas.

Si quieres que te avisen cuando emitan Crash por televisión, pulsa este enlace.


Saludos y... ¡ánimo!




Compartir

LinkWithin

Related Posts with Thumbnails