AVISO IMPORTANTE

AVISO: Las informaciones contenidas en este blog pueden desentrañar importantes aspectos del argumento, incluso del final de la película en cuestión.
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jueves, 5 de marzo de 2009

La Ola

Añade la levadura y trabaja un poco la masa.
Déjala reposar. Fermentará sola.

Me lo dijo un panadero y nunca pensé emplearlo para hablar de psicología, pero ya ves... todo tiene relación. Mira "La Ola" y compruébalo.

Rainer Wenger (Jürgen Vogel) no es el típico profesor de instituto, es el profesor que a todos nos hubiese gustado tener. Carismático, imaginativo... motivador. Sus clases pueden ser cualquier cosa, pero no aburridas.

Él querría haber dado el curso sobre Anarquía, va con su manera de ser, hasta fue "okupa" en el pasado. Pero precisamente por su carácter desorganizado alguien se le adelanta y le toca explicar la Autarquía, algo que no concuerda con sus principios.

El referente más cercano que tienen los estudiantes es el del Imperio de la Gran Alemania, pero los chicos están hartos de que les hablen del Tercer Reich y les hagan sentirse culpables de las consecuencias del nazismo. Es algo que ya está superado y purgado, no se volverá a repetir, así que no merece la pena perder más tiempo en ello.

Rainer, sus alumnos le llaman así, no está de acuerdo y les propone una actividad práctica. Eligirán un líder que señalará las directrices a seguir. Los chicos aceptan con cierto escepticismo y le eligen a él. Poco a poco van viendo las ventajas que supone pertenecer a un un grupo cohesionado.




El "señor Wenger", ahora hay que tratarle con respeto, va introduciendo modificaciones que acrecientan la identidad de ese grupo social. Y los componentes de la clase, que hasta entonces tenían bastante poco en común, comienzan a funcionar como una unidad, adoptando una vestimenta distintiva, un saludo característico, un nombre y un símbolo. Sabiéndose mejores que los demás, defienden a los de su grupo de los extraños y no les dejan participar a estos en sus actividades.

Ahora La Ola tiene vida propia y lo que su creador no sabe es que ya no puede controlarla. Los estudiantes que intentan advertir del peligro son
segregados y marginados. Incluso Karo (Jennifer Ulrich), una chica popular y apreciada por sus compañeros, es mal vista cuando se niega a adoptar las normas que la clase sigue ahora con entusiasmo desmedido. Siempre ha sido el centro de atención y ahora se ve discriminada por pensar de manera diferente.

Es un golpe duro para la muchacha, pero otros compañeros, como Tim (Frederick Lau), están entusiasmados porque siempre se han esforzado por sentirse aceptados por el grupo y ahora, por primera vez se siente parte integrante de él.

¿Cómo terminará todo esto?. Es mejor que veas tú la película, lo compruebes y saques tus propias conclusiones.

Bajo mi punto de vista el proceso es poco creíble, aunque haya pasado de verdad. Me refiero a que las trasformaciones que sufre la clase para convertirse en "La Ola" funcionan demasiado bien. Pero es interesante prestar atención a la cadena de acontecimientos que provocan el cambio en el grupo. Sin darse cuenta sus componentes están experimentando la formación de un nuevo marco de referencia, de nuevos valores.

La identidad grupal tiene un carácter relacional:



  • Los demás son diferentes porque no son como nosotros.


  • Si nosotros tenemos los valores correctos y válidos, los de los demás no lo son.


  • Si alguien pertenece a mi grupo me identificaré con él frente a los demás.


  • Si tengo que tener un trato preferente lo haré con los de mi grupo.


  • Si alguien ha de salir perjudicado serán los otros.


¿Se os ocurre algo más?. La verdad es que se podría seguir hasta el infinito.



Estaríamos hablando de preferencias del endogrupo respecto al exogrupo. En concreto de etnocentrismo. Pero no nos asustemos. ¿Es algo malo?. Obviamente no. Preferir lo propio es algo legítimo y psicológicamente necesario para nuestro desenvolvimiento como personas sociales. Entonces ¿por qué pensamos que tiene connotaciones negativas?. Pues las tiene y muchas, cuando esa preferencia por lo propio se convierte en un desprecio y denigración de lo ajeno. Pero entonces estaríamos hablando de otras cosas. De xenofobia y de discriminación principalmente.

¿Se puede ser etnocentricamente positivo y no caer en los aspectos negativos?. Evidentemente sí, cuando al mismo tiempo de preferir lo nuestro sabemos apreciar lo ajeno, o por lo menos intentamos comprenderlo. Es fácil de conseguir si adoptamos una postura medianamente relativista.

Cada cultura que ha logrado consolidarse en cualquier parte del mundo, lo ha hecho porque ha sabido adoptar unos usos y costumbres que la han servido para sobrevivir y desarrollarse. El ambiente les ha moldeado hasta conseguirlo y si no lo hubiesen hecho no estarían aquí en la actualidad. Sus usos y costumbres han sido las mejores soluciones para adaptarse al entorno. Tan buenos y válidos como los nuestros, así que tendremos que saber darle el mérito que les corresponde y no extrañarnos de ello. Sobre todo teniendo en cuenta que en su lugar nosotros habríamos hecho lo mismo.

En cuanto a las causas de la transformación de los estudiantes, si quitamos las económicas, son prácticamente las mismas que ellos apuntan para la aparición de un régimen autoritario.



  • Insatisfacción con la situación actual.


  • Inseguridad.


  • Desempleo.


  • Crisis económica.


  • Necesidad de nuevos valores.


  • Aparición de un líder carismático.

Vaya, ya se me podía haber ocurrido todo esto cuando hablaba del 23-F.

Fuera de bromas, a veces nos es más cómodo dejarnos llevar y sentir que empezamos a formar parte de algo importante, trascendente... Si se dan las situaciones adecuadas podríamos sorprendernos en las filas de cualquier organización o secta.

¿Que no?, ¿que tú no?.

¿Nunca te has sorprendido haciendo algo que pensabas que no eras capaz, arropado por el resto de la gente que estaba en una fiesta, los espectadores de un concierto o la multitud de una manifestación?.


Ya, no es lo mismo. Pero a veces parece como que esa fiesta sea continua o que la manifestación va a durar siempre. Nuestro entusiasmo se retroalimenta con el de los demás y al final... "¡caramba!, ¿cómo empezó todo esto?". Volvemos al relativismo. Piensa que no eres tan diferente de los demás.

Una postura igualmente escéptica debieron tener los alumnos de Ron Jones, un profesor de historia en la Cubberley High School, de Palo Alto, California. Los estudiantes, sobre todo los que no eran de minorías raciales, no comprendían como era posible que en Alemania se hubiese permitido llegar al poder a un partido con la ideología nazi y luego les dejasen cometer, sin protestar, todas las atrocidades que ahora conocemos. ¿Cómo se podía apoyar entusiasticamente un partido tan nefasto?.

Era el año 1967 cuando el profesor Jones quiso demostrárselo de manera práctica. Fue introduciendo suaves cambios en la clase, su disposición física, objetivos y valores, medidas de disciplina… Constituyeron un grupo que se denominó “La Tercera Ola”, ya que según parece, la ola que hace el número tres es la mas fuerte. Con este símil marino se acabó de crear un grupo cohesionado que fue adquiriendo vida propia rápida e intensamente y alumnos de toda la escuela quisieron unirse a él.

Los miembros, convencidos de la importancia de su propósito final, se empezaron a espiar unos a otros para vigilar el cumplimiento de las normas, adoptando formas coercitivas y violentas.

En definitiva la experiencia tuvo éxito, los estudiantes entendieron y vivieron lo que es el fascismo y cómo surge. Pero empezaron a actuar por su cuenta y se descontrolaron. La experiencia se volvió peligrosa y Jones tuvo que detenerla a los pocos días. Aquellos jóvenes estudiantes californianos estaban recreando un entorno totalitario, en la capitalista California de los años 60. ¿Os imagináis la mezcla?. La música de Beach Boys, los hippies, la revolución psicodélica, la revuelta estudiantil y… un movimiento neofascista. Pues pasó.




Aquí vemos al propio Ron Jones hablando sobre su experiencia (in english, sorry), pero hasta hace bien poco ha sido siempre reacio a hablar del tema, incluso lo han sido los alumnos participantes. Más adelante Morton Rhue (Todd Strasser) escribió la novela “La Ola” que Dennis Gansel adaptó en la película que hemos comentado hoy.

Si me aceptas un consejo, merece la pena verla. Y si me aceptas dos, aprovecha también para repasar las experiencias de Philip Zimbardo en La Cárcel de Stanford. Igualmente dieron pie a una interesante película de origen gérmano, “El Experimento”, que en su momento comentamos aquí.

En estas dos ocasiones han sido los alemanes los que le han sacado partido cinematográfico a las experiencias de psicología social de los americanos. Es curioso ¿verdad?. ¿Será que están más concienciados?.

Saludos,





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lunes, 9 de febrero de 2009

Chuecatown (la homosexualidad y el hipotálamo)

En Internet una cosa te lleva a la otra y a veces acabas en sitios que no esperabas. Algo parecido me pasó el otro día cuando estaba buscando materiales para ilustrar el comentario de la película XXY. Encontré unos interesantes fragmentos del programa Redes que hablaban sobre el cerebro y la diferenciación sexual. Pensé entonces que serían un interesante complemento para alguna película que hablase sobre la homosexualidad, pero ¿cuál elegir?.

La mayoría de las que se me ocurrían o eran muy dramáticas (Brokeback Mountain) o muy histriónicas (Las aventuras de Priscilla, reina del desierto) o hablaban más del SIDA (Philadelphia, Los testigos o incluso Gia). Vaya, me temo que las películas que he visto sobre el tema son un tanto melodramáticas, tendré que actualizar mi filmografía.

Al final me acordé de Chuecatown, una divertida comedia española que podría emplear para hablar de la homosexualidad de una manera más desenfadada.

La historia de la película se centra en el madrileño barrio de Chueca, una castiza zona en la que ahora hay una notable presencia gay, algo que en cierta forma ha cambiado la fisonomía y las costumbres del lugar.

Un promotor inmobiliario está empeñado en transformar la zona en un sitio de lujo para homosexuales. Para ello quiere comprar y reformar las viviendas que ocupan una serie de ancianas. Cuando alguna se resiste simplemente la asesina.

Una de las asesinadas ha dejado la casa en herencia a un gay, ello comienza a ocasionar una serie de problemas en los que se ven envueltos el joven, su novio, su madre, una inspectora de policía (que por cierto nos podría servir para hacer otro estudio por la gran cantidad de fobias que padece), el hijo de ésta y el promotor inmobiliario.

Este entramado nos ofrece una sucesión de escenas divertidas e intrascendentes que nos hacen pasar un rato agradable, además como podréis ver en la ficha de la película, el reparto es bastante bueno, así que ahí lo dejo por si os interesa verla.




Pero ahora bien, la pregunta es ¿qué hace que una persona sea homosexual?. Es decir, la mayoría de los hombres se sienten atraídos por mujeres y viceversa, entonces ¿cuál es la razón de que un hombre o una mujer prefieran a las personas de su mismo sexo?, ¿es algo puramente social o intervienen factores biológicos?. La psicóloga Melissa Hines piensa que la causa tiene su origen en un proceso hormonal que ocurre antes del nacimiento, cosa que no solo sucede en humanos.




Y de resultas de esos procesos, los cerebros masculinos y femeninos quedarían conformados con unas características distintas. Generalmente hablando, los hombres obtienen mejores resultados que las mujeres en algunas tareas, mientras que en otras son las mujeres las que aventajan a los hombres. La cuestión es que investigadores como el profesor Qazi Rahman han demostrado que los hombres gays tienen mayor similitud en sus cerebros con las mujeres y las mujeres lesbianas mayores similitudes con los hombres.




¡Que curioso esto de los hermanos mayores y la teoría de la inmunidad maternal! ¿verdad?.

Así que en definitiva hombres y mujeres tenemos diferencias en algunas zonas de nuestro cerebro, como el hipotálamo, lo que hace que el cerebro masculino sea distinto del femenino y que el de los gays sea más parecido al femenino, mientras que el de las lesbianas se parece más al masculino.




En estas variaciones pueden haber distintas intensidades, al igual que también las hay en la orientación sexual. Los homosexuales son personas que se sienten atraídas por otras de su mismo sexo. Los transexuales son personas que sienten que viven en un cuerpo con el sexo equivocado. Se hayan operado quirurgicamente o no, se sienten del sexo contrario. Son matices que a veces pasamos por alto pero que están ahí, como Beatriz, una transexual y el profesor Swaab nos explican en el siguiente reportaje.




Por último, aunque ya os lo puse cuando comentaba XXY, os vuelvo a añadir otro segmento de la entrevista con el profesor Swaab. Prestad especial atención a la historia de Bruce Reimer, un niño canadiense que siendo bebé perdió su pene por un error médico mientras le practicaban la circuncisión. El consejo médico a los padres fue que lo educasen como a una niña. Como era un bebé, si desde el principio se socializaba en femenino no tendría ningún problema.




Evidentemente el doctor John Money se equivocaba y la vida de ese niño educado en contra de sus genes y su cerebro fue un completo desastre. Si quieres leer la historia entera pulsa en este enlace, merece la pena.

Bien, como todo lo que tiene que ver con la mente humana, estamos ante fenómenos muy complejos y multicausales. En pocas ocasiones podemos presumir de conocer la verdad absoluta sobre algo. Sobre la orientación sexual se ha escrito mucho y se seguirá escribiendo, pero nos equivocaremos siempre que busquemos una explicación única y simple.

Las personas somos hombres y mujeres. A los hombres nos gustan las mujeres y a las mujeres los hombres, pero hay hombres que en mayor o menor grado se sienten atraídos por otros hombres y mujeres que en mayor o menor grado también se sienten atraídas por otras mujeres. Hay hombres que se sienten mujeres dentro de un cuerpo masculino y mujeres que se sienten hombres dentro de un cuerpo femenino. ¿Creéis que todo esto se puede explicar sólo por una causa, sea la genética, la endocrinología, la sociología o la educación?. Yo tampoco.


Si quieres que te avisen cuando pongan Chuecatown en televisión pulsa este enlace, si tienes más prisa pulsa este otro.

Saludos,


lunes, 5 de enero de 2009

Crazy in Love y otras películas sobre el autismo

Estaba pensando en comentar algo sobre “Mercury Rising” (Al rojo vivo), más que nada por acercarme al tema del autismo sin recurrir a la conocida “Rain man”, pero repasando mi videoteca me encontré con la romántica “Crazy in love”, más moderna, menos popular y que trata sobre el síndrome de Asperger, una variedad de autismo también menos conocida. De hecho este es el único largometraje, que yo sepa, que trata específicamente sobre este tema, aunque el trastorno es bastante popular entre los espectadores de televisión pues lo padece, levemente, la doctora Temperance Brennan (Emily Deschanel), la protagonista de la serie Bones, bueno en realidad quien más lo padece es el agente Seeley Booth (David Boreanaz) que es el más cercano a ella.

Los “asperger” tienen una especie de autismo leve, interpretan literalmente las cosas, por lo que carecen de sentido del humor y tienen dificultad para reconocer las emociones, lo que hace que también carezcan en gran medida de habilidades sociales y se tiendan a aislar en su propio mundo.

Estas características hacen que se concentren de manera obsesiva en diferentes actividades, dedicando a ellas toda su energía y recursos, haciendo que destaquen en ellas de manera notable, casi prodigiosa.

Pero permitidme que recupere el hilo inicial de mi idea y empiece hablando de Mercury Rising, una película de 1998 en la que el agente del FBI Art Jeffries (Bruce Willis) investiga el asesinato de los padres de Simon, un niño autista. Jeffries descubre que el niño, que no puede valerse por sí mismo ha sido capaz de descifrar la clave de un sistema de seguridad que una organización gubernamental, la NSA, había puesto a prueba publicándola en varias revistas de pasatiempos, teniendo la seguridad de que nadie hallaría la solución.

Cuando el jefe de la NSA, Nicholas Kudrow (Alec Baldwin), descubre que quien ha roto su código de seguridad indescifrable es un niño autista de nueve años y que la posibilidad de que otras personas hagan lo mismo es prácticamente nula, decide de que más fácil y menos costoso matar al niño que cambiar todo el sistema ya prácticamente montado. Lo que no tiene en cuenta es la perseverancia de agente Jeffries que protegerá a Simon, lo que proporciona la base para una interesante y entretenida película de acción que probablemente hayas visto pero de la que no voy a contar más, por si acaso.



Pero lo comentado nos sirve ya para introducir dos conceptos. Primero el de “autismo”, un trastorno neurológico de intensidad muy variable, que puede incapacitar grandemente a los que lo padecen en sus modalidades más severas o que puede hacer que cataloguemos de “raros” a los que lo padecen de manera muy leve.

Según el manual DSM IV se padece autismo si…

Criterios para el diagnóstico del F84.0 Trastorno autista

A. Existe un total de 6 (o más) ítems de 1, 2 y 3, con por lo menos dos de 1, y uno de 2 y de 3:

1. alteración cualitativa de la interacción social, manifestada al menos por dos de las siguientes características:
(a) importante alteración del uso de múltiples comportamientos no verbales, como son contacto ocular, expresión facial, posturas corporales y gestos reguladores de la interacción social. (b) incapacidad para desarrollar relaciones con compañeros adecuadas al nivel de desarrollo. (c) ausencia de la tendencia espontánea para compartir con otras personas disfrutes, intereses y objetivos (p. ej., no mostrar, traer o señalar objetos de interés). (d) falta de reciprocidad social o emocional.

2. alteración cualitativa de la comunicación manifestada al menos por dos de las siguientes características:
(a) retraso o ausencia total del desarrollo del lenguaje oral (no acompañado de intentos para compensarlo mediante modos alternativos de comunicación, tales como gestos o mímica).(b) en sujetos con un habla adecuada, alteración importante de la capacidad para iniciar o mantener una conversación con otros. (c) utilización estereotipada y repetitiva del lenguaje o lenguaje idiosincrásico. (d) ausencia de juego realista espontáneo, variado, o de juego imitativo social propio del nivel de desarrollo.

3. patrones de comportamiento, intereses y actividades restringidos, repetitivos y estereotipados, manifestados por lo menos mediante una de las siguientes características:
(a) preocupación absorbente por uno o más patrones estereotipados y restrictivos de interés que resulta anormal, sea en su intensidad, sea en su objetivo (b) adhesión aparentemente inflexible a rutinas o rituales específicos, no funcionales (c) manierismos motores estereotipados y repetitivos (p. ej., sacudir o girar las manos o dedos, o movimientos complejos de todo el cuerpo) (d) preocupación persistente por partes de objetos

B. Retraso o funcionamiento anormal en por lo menos una de las siguientes áreas, que aparece antes de los 3 años de edad: 1 interacción social, 2 lenguaje utilizado en la comunicación social o 3 juego simbólico o imaginativo.

C. El trastorno no se explica mejor por la presencia de un trastorno de Rett o de un trastorno desintegrativo infantil.



Y el segundo concepto que introducimos es el de “savant”. Persona de habilidades mentales propias de superdotados. Por ejemplo memoria aparentemente sin límites, capacidad de hacer cálculos matemáticos mejor y mas deprisa que un ordenador, increíble talento musical o capacidad de dibujar o pintar de manera fotográfica y sólo de memoria.

Uno de cada diez autistas presenta algún tipo de estas habilidades extraordinarias, proporción mucho más alta que en la población “normal”, de hecho más de la mitad de los savants son autistas.

Para ellos se ha acuñado la denominación de “idiot savant”, persona que destaca en una de estas facetas, pero que respecto a las demás puede considerarse un retrasado mental.


Esta figura se popularizó notablemente en 1988 con el estreno de Rain Man, la película de Barry Levinson en la que Dustin Hoffman interpreta a Raymond Babbitt un autista sorprendente inspirado en la persona de Kim Peek, a quien por sus habilidades mentales le han asignado el apodo de “Kimputer”, que tiene memorizados más de doce mil libros, siendo capaz de leer dos páginas en ocho segundos y lo digo así, el lugar de decir que lee una página en cuatro segundos, por el hecho de que emplea cada ojo para leer una página distinta. Aunque todo esto no obsta para que sin embargo sea incapaz de vestirse solo.


Esta aparente contradicción hace que frecuentemente sean noticia estas personas que nos impactan tanto por lo que pueden hacer como por lo que no pueden.

Quizá uno de los más populares sea Stephen Wiltshire, un joven autista británico del que Oliver Sacks habló en su best seller “Un antropólogo en Marte” cuando Stephen aún era un niño. Actualmente se ha hecho famoso con el apodo de “la cámara viviente” por su capacidad de dibujar ciudades enteras de memoria, después de haberlas sobrevolado brevemente en helicóptero.



En cambio los “asperger” son menos espectaculares, como he dicho antes padecen una forma de autismo más leve, pueden desenvolverse por sí mismos y llevar una vida normal. Quienes les conocen, como mucho les califican de “raros” y esta rareza hace que a veces sea difícil convivir con ellos.


Según el DSM IV se padece el Síndrome de Asperger si…

Criterios para el diagnóstico del F84.5 Trastorno de Asperger

A. Alteración cualitativa de la interacción social, manifestada al menos por dos de las siguientes características:

1. importante alteración del uso de múltiples comportamientos no verbales como contacto ocular, expresión facial, posturas corporales y gestos reguladores de la interacción social 2. incapacidad para desarrollar relaciones con compañeros apropiadas al nivel de desarrollo del sujeto 3. ausencia de la tendencia espontánea a compartir disfrutes, intereses y objetivos con otras personas (p. ej., no mostrar, traer o enseñar a otras personas objetos de interés) 4. ausencia de reciprocidad social o emocional

B. Patrones de comportamiento, intereses y actividades restrictivos, repetitivos y estereotipados, manifestados al menos por una de las siguientes características:

1. preocupación absorbente por uno o más patrones de interés estereotipados y restrictivos que son anormales, sea por su intensidad, sea por su objetivo 2. adhesión aparentemente inflexible a rutinas o rituales específicos, no funcionales 3. manierismos motores estereotipados y repetitivos (p. ej., sacudir o girar manos o dedos, o movimientos complejos de todo el cuerpo) 4. preocupación persistente por partes de objetos

C. El trastorno causa un deterioro clínicamente significativo de la actividad social, laboral y otras áreas importantes de la actividad del individuo.

D. No hay retraso general del lenguaje clínicamente significativo (p. ej., a los 2 años de edad utiliza palabras sencillas, a los 3 años de edad utiliza frases comunicativas).

E. No hay retraso clínicamente significativo del desarrollo cognoscitivo ni del desarrollo de habilidades de autoayuda propias de la edad, comportamiento adaptativo (distinto de la interacción social) y curiosidad acerca del ambiente durante la infancia.

F. No cumple los criterios de otro trastorno generalizado del desarrollo ni de esquizofrenia.


En “Crazy in love” nos encontramos con una pareja de enamorados que padecen este síndrome. Sin ser savants los dos son muy inteligentes, pero ambos tienen una vida profesional muy por debajo de sus capacidades intelectuales, simplemente porque no encajan en los empleos que podrían desempeñar.

Donald (Josh Hartnett) ha formado un grupo de autoayuda para autistas y se desvive por ellos. Isabelle (Radha Mitchell) es una nueva integrante del grupo, ha acudido por recomendación de su psiquiatra, que está convencida que le irá bien relacionarse con otras personas que comparten su problema.

En esta película, dirigida por el noruego Petter Næss en el año 2005, destacan las modestas, aunque muy bien conseguidas, interpretaciones de Sheila Kelley, John Carroll Lynch y sobre todo Rusty Schwimmer, que representan los papeles de miembros destacados del grupo de Donald.


El argumento y fundamentalmente los personajes de Donald e Isabelle están basados en la historia real de Jerry Newport y Mary Meinel, que en verdad lucharon por superar todas las vicisitudes que imponía el “asperger” a su relación personal. No os digo cómo termina la historia por no adelantar acontecimientos. Es mejor que la veáis vosotros.

Si os interesa el tema, además de mirar todos los enlaces que os he puesto, también os recomiendo una novela: “El curioso incidente del perro a medianoche”, de Mark Haddon. La historia de un chico con este trastorno que, obsesionado con Sherlock Holmes, pone en juego todas sus habilidades para averiguar quién ha matado a un perro en el vecindario.

Su investigación destapa más problemas de los que resuelve y, en todo caso, nos hace ver las dificultades que puede entrañar la convivencia con un familiar con este síndrome.

Esto es todo por hoy, para ser la primera entrada de 2009 creo que ya le vale.

No he encontrado referencias sobre posibles pases por TV de "Crazy in love" pero pulsa en los respectivos nombres si quieres que te avisen cuando pongan "Mercury Rising" o "Rain man".

¡Feliz Año!.



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lunes, 29 de septiembre de 2008

Kinsey, hablemos de sexo (y practiquémoslo)

Que aburrido sería el mundo sin el sexo. Es que está detrás de todo. La publicidad, la moda y el humor, por citar sólo una pequeña muestra, no serían lo que son sin el sexo. Y nosotros tampoco, claro está.

Pensar que algo tan fundamental ha sido y es tabú en tantas culturas… Sin ir más lejos, en la cristiano occidental que, por suerte o por desgracia me ha tocado vivir, es que todo lo que a uno le gusta resulta que es inmoral, ilegal o engorda, como bien afirma el dicho popular.

Evidente error este de intentar preservar las buenas costumbres prohibiendo. Todos sabemos que las cosas no permitidas son las más apetecibles. De todos modos, la naturaleza es muy sabia y no se anda con tonterías, por eso ha asociado el mecanismo de la reproducción al sexo, la actividad natural más placentera y así se ha asegurado la supervivencia de la especie, incluso en la épocas más “difíciles”, superando todo tipo de contingencias. Pues el motivo sexual es uno de los que más frecuentemente está detrás de la conducta de las personas.

Para hablar de estos temas os he traído la película “Kinsey, el hombre que desnudó América” (aunque yo prefiero la traducción del título en inglés: Kinsey, hablemos de sexo). Se trata de una cinta del año 2004, dirigida por Bill Condon, en la que se nos narra con bastante exactitud la biografía de Alfred Kinsey y las vicisitudes de su investigación.

También os presento algunas imágenes del documental “Alfred Kinsey, el científico del sexo”, que emitió hace un par de años la cadena Documanía (acualmente Odisea) y que os recomiendo ver, porque es un buen complemento a la película. Entre otras cosas, te permite poner imágenes reales a las personas que intervinieron en la historia y a los lugares en los que se desarrolló.

Kinsey está interpretado en la película por Liam Neeson, que le da un aire serio y de permanente preocupación, como a todos sus personajes. Era zoólogo, especializado en entomología, para gran disgusto de su padre, un rígido y conservador predicador metodista, profesor de mecánica, que quería que Alfred siguiese sus pasos.

La escena en la que el padre hace que Alfred, siendo menor de edad, vaya a una tienda a comprar tabaco y, si se lo vendían, denunciar al tendero es rigurosamente cierta. Y la de sus sermones imagino que también.




Educado en semejante ambiente, no es extraño que Kinsey tuviese algunos problemas con el sexo, pero al contrario que a su padre, los estudios de biología y su interés por los insectos, le llevaron a abrir su mente y a aceptar la diversidad como forma viable de expresar la sexualidad.

En 1938, siendo ya profesor de entomología en la Universidad de Indiana, se percató de la falta de información que tenían los estudiantes sobre el sexo y le propuso al rector, Herman Wells, dar un curso sobre matrimonio, idea que Wells no se atrevió a aceptar, dejando el tema de la educación sexual a Thurman Rice, un médico detractor de Kinsey que ya daba un curso de higiene en la universidad.



Tal parece que las clases de Rice no eran excesivamente convincentes y que el procedimiento de inducir miedo no era demasiado pedagógico. Los propios estudiantes reclamaron informaciones más claras y útiles, de tal manera que al final Wells no tuvo más remedio que dar un voto de confianza a Kinsey y dejarle hacer su curso sobre matrimonio. Fue un bombazo, una auténtica revolución en la tranquila comunidad universitaria de Indiana. Recordemos que nos encontramos en 1938, años de preguerra en la américa puritana.



Esta escena, dramatizada para la película, resulta evidente e intencionadamente atractiva, incluyendo el chiste final. Pero no se debió diferenciar demasiado de lo que sintieron los estudiantes asistentes, a juzgar por las imágenes que vemos en el documental.



Estas imágenes tienen un cierto sabor añejo, pero quizás estés de acuerdo conmigo si opinas que respecto al conocimiento hemos avanzado bastante poco. Muchos de nuestros jóvenes y adolescentes le han perdido el miedo al sexo, pero no es que estén mucho mejor informados. Y entendámonos, información hay muchísima más que entonces, pero el que esa información llegue y sea asimilada es otra cosa.

Volviendo a Kinsey, el éxito de sus cursos y sus antecedentes como entomólogo, le hicieron plantearse el objetivo de su vida, estudiar la conducta sexual de los estadounidenses. Y tal como hiciese con las avispas, se puso a recopilar casos, cuantos más mejor pues estaba convencido de que cada uno era diferente de los demás. Material tenía con todos los alumnos de sus cursos y cuando se acabaron estos siguió con los demás estudiantes y luego con el personal de la universidad. Imagino que el bueno de “Prok”, como le llamaban, se convirtió en una pesadilla para todos los que pasaban por allí.

Formó a tres investigadores en su particular metodología de trabajo y entre los cuatro iniciaron entusiasticamente la investigación.



El rector Wells, ante las quejas recibidas, le dio un ultimátum. Si quería seguir con su curso tenía que dejar las investigaciones, o si seguía con las investigaciones dejar el curso. Kinsey decidió seguir de lleno con las investigaciones y contando con la financiación adecuada, se lanzó a hacer entrevistas por todo el país.



Con ese equipo totalmente entregado, ellos y sus mujeres participaban activamente en las investigaciones, incluso haciendo de “conejillos de indias”, recopiló más de cinco mil historiales de hombres, con los que en 1948 publicó el Informe Kinsey sobre la sexualidad masculina, todo un éxito de ventas del que se editaron más de doscientas mil copias.

Kinsey y sus investigadores se hicieron tremendamente populares y animados por el éxito emprendieron la elaboración del informe sobre la sexualidad femenina, que se publicó en 1953 después de haber entrevistado a seis mil mujeres.


El resultado fue aún más impactante que el del primero y resumiendo ambos, tenemos que:

- Más del 90% de los hombres y del 60% de las mujeres se ha masturbado alguna vez.

- Aproximadamente la mitad de los hombres y mujeres casados han practicado el sexo oral.

- El 37% de los hombres entrevistados experimentaron alguna vez un orgasmo homosexual después de la adolescencia. Por el contrario, sólo un 13% de mujeres habían experimentado algún orgasmo homosexual en la misma época.

- Casi la mitad de la población masculina ha mantenido relaciones sexuales con hombres y mujeres en su vida adulta.

- La mitad de los hombres casados y la cuarta parte de las mujeres han tenido alguna experiencia sexual fuera del matrimonio.

- Hasta un 98% de los hombres y la mitad de las mujeres han tenido relaciones sexuales antes del matrimonio.

- El 10% de las mujeres nunca había llegado al orgasmo en sus relaciones sexuales.

- El 69% de los hombres ha tenido alguna vez experiencias con prostitutas.


Sirva esto como muestra para imaginar la controversia que se formó. Si bien Kinsey se hizo mucho más popular, también aumentaron mucho sus enemigos. Le surgieron detractores por todas partes. Se cuestionaron sus métodos de investigación, argumentando que ante la falta de un proceso realmente estadístico, sus resultados estaban sesgados.

Más aún, en plena caza de brujas de McCarthy, se le acusó de no facilitar los datos que tenía sobre homosexuales y comunistas, como si fuesen lo mismo.

En fin, después de tantísimo éxito se le retiraron los fondos para sus investigaciones y tuvo que pasar los últimos años de su vida intentando conseguir financiación. Murió en 1956 a los 62 años.

Es cierto que los métodos de Kinsey adolecieron de una falta de rigor estadístico, pero es que no creía en el muestreo de probabilidades. Él se basó en conseguir cuantos más historiales mejor e hizo un trabajo ímprobo, aun así sus entrevistados eran en su mayoría de población acomodada y raza blanca, haciendo mucho énfasis en la población homosexual.

Se echan de menos entonces datos de minorías raciales, incluida la negra y de poblaciones económicamente desfavorecidas, incluso de segmentos religiosos que, por sus convicciones, jamás contestarían a las preguntas propuestas. Además no tuvo en cuenta aspectos como las diferencias culturales o el amor, cosas difícilmente medibles.

Quizás lo más curioso, es que los expertos estadísticos afirmaron que con un muestreo aleatorio de cuatrocientas personas se habrían obtenido unos resultados más fiables y sin sesgo alguno.

Lo que no podemos negar es que Kinsey despertó un interés por la investigación de la sexualidad, acercándola a los laboratorios, donde ya la tomaron otros investigadores como William H. Masters y Virginia E. Johnson, que siguieron aportándonos más datos y sorpresas.

Bueno, más adelante podremos seguir hablando de sexo, material no falta. Si de momento quieres ver la película y que te avisen cuando la emitan por televisión, pulsa este enlace. El documental es más difícil, pero si me entero de cómo consguirlo también os avisaré.

Saludos,



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lunes, 15 de septiembre de 2008

Charly (más listo que un ratón)

Vi Charly (The Two Worlds of Charly Gordon) hace más de treinta años, una vez que la pusieron por televisión. Me gustó mucho y me dejó muy buen recuerdo. Luego me enteré que estaba basada en una novela de Daniel Keyes “Flores para Algernon”, relato que, no sé muy bien la razón, algunos califican dentro del género de ciencia ficción. Imagino que porque cuando se escribió, el nudo argumental estaba bastante más lejos de la realidad que ahora.

Estrenada en 1968 y con una música estupenda de Ravi Shankar, nos cuenta la historia de un hombre de 32 años, Charly Gordon, que según los datos que nos facilitan tiene un coeficiente de inteligencia de 59, verbal 69 y general 70, lo que según el DSM IV nos indicaría que padece un retraso mental leve.

Charly tiene muy buen carácter y pone mucho interés en hacer bien las cosas. Vive solo, trabaja limpiando y haciendo los recados en una panadería, asiste a la escuela nocturna para aprender a leer y escribir, tarea en la que progresa lentamente y con bastante dificultad, despertando el interés de su profesora, la psicóloga Alice Kinian.

En el trabajo es objeto de todo tipo de bromas y sus compañeros se ríen de él cruelmente, pero Charly no se da cuenta de ello y es feliz, incluso les considera sus mejores amigos.

Por mediación de la señorita Kinian le someten a un tratamiento experimental que mejora su inteligencia. Un procedimiento quirúrgico mediante el que reparan las partes de su cerebro que causan la deficiencia y que hasta ahora sólo se había probado en ratones, uno de los cuales se llama Algernon, un ratoncito muy, muy listo.

Pero la operación surte efecto y Charly se va haciendo cada vez más inteligente. Supera a Algernon, todo un logro para él, y supera a sus compañeros de la panadería que se sienten humillados al ver que “el tonto” hace cosas de las que ellos no son capaces. Lo que tiene como consecuencia que lo despidan del trabajo.


Se convierte en una nueva persona, culta, educada y muy inteligente. Se enamora de su profesora y es correspondido. Sorprende a los investigadores con sus progresos, que incluso lo presentan en un congreso como el primero de las muchas personas que mejorarán su inteligencia por el procedimiento que han probado.

Charly ya va más allá que sus propios sanadores y comprende que el proceso no es permanente. Es reversible y pronto volverá a ser como antes. Ahora todo se convierte en una carrera contra reloj en la que él mismo lidera las investigaciones para evitar su regresión.

En este marco se nos presenta una historia muy humana y romántica, con el personaje central excelentemente retratado. De hecho, su interpretación le sirvió a Cliff Robertson para ganar el Oscar al mejor actor en 1969. Curiosamente no se presentó a recogerlo y en su nombre lo hizo Gregory Peck.

Cuando hace unos días volví a ver la película, ya no me gustó tanto como la primera vez. A veces las expectativas creadas y los recuerdos nos juegan esas malas pasadas. Pero de todos modos, es un excelente film con muchas cosas que comentar.

Principalmente el personaje del propio Charly y su evolución a lo largo de la historia. Primero sencillo, bonachón e ingenuo, aunque con mucho orgullo, que manifiesta con Algernon, su rival y compañero de vicisitudes.


Sabe que no es igual que la gente que le rodea, que hablan y hacen cosas que no entiende. Les admira y les imita, le gustaría ser como ellos, pero no les envidia, es feliz con su existencia.

Sin embargo, cuando le proponen hacer una carrera con Algernon está seguro de ganar, “yo soy mucho más grande”, pero lo que no sabe es que van correr por un laberinto y en igualdad de condiciones. Y Algernon gana. Siempre.

Charly se siente frustrado. Sabe que los demás hacen cosas que le superan, pero no le importa, lo tiene asumido. Ahora, que le gane un ratoncillo… Es demasiado para su autoestima.

Comprenderéis lo cruel y, a mi juicio, innecesario de este procedimiento. Si pretendo medir la habilidad de alguien en una determinada prueba, basta con cronometrar sus actuaciones y si quiero, ya las compararé con otros registros de él mismo, de otras personas, ratones o lo que se me ocurra. Los resultados serán mucho más fiables.

Pero hacer competir a ambos es cruel para el sujeto, sobre todo si pasa lo que vemos en el film. Ahora bien, tenemos que admitir que el impacto dramático de la escena es mucho mayor si la prueba la planteamos en forma de carrera. Además, para Charly tiene un efecto enormemente motivador. Superar al ratón es un reto que tiene que lograr.

El resto de pruebas le producen fundamentalmente sorpresa. Le dejan un tanto descolocado. En el test del principio le piden que imagine qué es lo que les pasa a las personas que aparecen en los dibujos que le presentan. Él dice que no puede saber qué les ocurre a personas que no conoce. Es evidente que otras capacidades no tendrá, pero lógica no le falta.

La prueba parece una variante una variante del Test de Apercepción Temática (TAT).


O quizás del Multi-Motive Grid (MMG).


Por lo poco que se ve no estoy seguro, si alguien lo identifica que por favor nos lo diga. De todos modos y a pesar de lo populares que son, los test proyectivos no son lo mío. No es que desconfíe de ellos, pero es que a veces pienso que miden más los motivos del terapeuta que del sujeto.

A diferencia de la película, en la novela emplean el más conocido Test de Rorschach, el de las manchas de tinta, y resulta enternecedor cómo Charly se enfrenta a él:

"(…) Bueno a dicho Burt (el terapeuta) que bes tu en esa carta. Yo beia tinta y e tenido miedo aunqe llebaba mi pata de conejo en mi bolsiyo porqe cuando era peqeño me eqibocaba en todos los tests de la escuela y tanbien derrame tinta.
Le dige a Burt veo tinta derramada sobre una carta blanca. Burt digo si y sonrio y eso me tranqiliso. El continuo bolbiendo mas cartas y yo le dige que algien abia derramado tinta negra y tinta roga sobre todas las cartas. (…)

(…) Burt es mui amable y abla lentamente como aze miss Kinnian en su clase para adultos retasados donde boi a aprender a leer. El me a esplicado que eso era un test de ro chac. Dise que ai gente que be cosas en la tinta. Le pedi que me mostara donde. No me lo mosto pero me digo piensa imagina que ai algo en la carta. Yo le dige yo pienso en una mancha de tinta y el sacudio la cabeza y digo dime en que te ase pensar esa mancha. Imagina que bes algo. Piensa que podria ser. Yo serre los ojos un buen rato para imaginar y dige imagino una boteya de tinta derramada sobre una carta blanca. En aqel momento la punta de su lapis se ronpio y nos lebantamos y salimos.
Pienso que no e pasado el test de ro chac
.”

Yo lo que pienso es que Charly estuvo genial.

Fijaros en cómo están escritos los párrafos que os acabo de transcribir. La novela está redactada en forma de diario que escribe el propio sujeto y va anontando lo que le pasa y cómo ve él sus progresos. El texto, torpemente escrito al principio, se va puliendo en calidad, estilo y profundidad a medida que la terapia progresa, cosa que así “vemos” de manera incluso más gráfica que en la película.

Con su estilo, cada vez menos ingenuo, Charly nos va explicando su propia madurez, cómo se da cuenta de la simplicidad de su existencia anterior, de la mala fe de la actuación de sus “amigos” de la panadería, del despertar de sus sentimientos hacia la señorita Kinian, con la que empieza a tener sueños eróticos. Sueños, estos y otros, que interpreta por el método de asociación de ideas que le explicaron sus terapeutas.

En un momento dado, mes y medio después de la operación, le vuelven a pasar el test, pero ya lo interpreta y lo cuenta de otra manera:

“Volví al laboratorio con Burt y emprendimos de nuevo el Rorschach. Examinamos lentamente las cartas. Esta vez mis respuestas eran distintas. "Veía" cosas en las manchas de tinta. Un par de murciélagos que se agarraban mutuamente. Dos hombres que hacían esgrima. Imaginaba todo tipo de cosas. Pero, pese a todo, me di cuenta de que todavía no tenía plena confianza en Burt. Continuaba girando y dando vuelta a las cartas para mirar la parte de atrás y ver si había algo oculto allí.
Eché una ojeada a las notas que estaba escribiendo. Pero todas ellas estaban escritas en código, y se leían más o menos así:

WF + A DdF - Ad orig. WF - A SF + obj.

El test seguía sin tener sentido. Creo que cualquiera puede contar mentiras acerca de imágenes aunque no las haya visto realmente. ¿Cómo pueden saber que no me burlo de ellos diciéndoles cosas que ni siquiera he pensado?”.

Nuevamente genial Charly. Mirad el siguiente vídeo, es de otra película pero viene "al pelo".


Son unas imágenes que saqué de un capítulo de Stargate SG1, serie de ciencia ficción que a veces tiene cosas muy interesantes (para más información pulsa aquí).


Bueno, volviendo finalmente a Charly, creo que antes de terminar tenemos que reflexionar sobre los sentimientos, la felicidad, que experimenta el personaje a lo largo de la historia. Los espectadores nos sentimos tristes al ver el final, incluso él se asusta cuando ve el futuro que le espera.

Pero ¿cuál es la última imagen que se nos presenta? ¿Cuándo es más feliz Charly? Para nosotros es desde luego un final triste, pero ¿lo es para él?

Os dejo que yo ya me he enrollado bastante.

Saludos,




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jueves, 11 de septiembre de 2008

28 Días (drogas en un entorno descafeinado)

Después de llevar un rato viendo esta película me empecé a preguntar "¿qué hago yo viendo esto?".

Tranquilos, a veces me pasa. Me agencio alguna película que trata de temas psicológicos o sociales y luego no me acuerdo por qué lo hice. Con ésta, al final recordé que preparando las líneas que escribí sobre Crash, leí en la biografía de Sandra Bullock (ya son ganas) que había estado una temporada en una clínica de desintoxicación para prepararse para el papel de adicta que hacía en "28 días".

Como diría Agustín "El Casta" "y ya me iba bien".



No me cuadraba mucho la Bullock en un papel dramático haciendo de drogadicta, pero si se había preparado...

Pues bien, la película está dirigida por Betty Thomas, con guión de Susannah Grant y protagonizada por la mencionda Sandra Bullock y Viggo Mortensen entre otros.

Ha tenido muy malas críticas, pero no es para tanto, no es que se mala, para mí lo peor que tiene es que es totalmente previsible. Según empiezas a verla ya sabes que pasará y no te equivocas. Es como si ya la hubieses visto.

Resumiendo mucho, es la historia de Gwen, una chica alocada que va de fiesta en fiesta y de borrachera en borrachera, que es condenada a pasar 28 días en una clínica de rehabilitación, después de haber tenido un accidente conduciendo bajo los efectos del alcohol.


En la clínica, que parece un centro de vacaciones, entra de listilla, menospreciando al personal y a los otros internos, que también la rechazan a ella.

La terapia empleada se fundamenta en la abstinencia y en el trabajo destinado a reforzar la autoestima, la confianza en el resto de las personas y la seguridad en uno mismo. Mucha terapia de grupo, hipoterapia y otras cosas así. A mí me recordaba a unos ejercicios espirituales, pero más "light".

Después de diversas vicisitudes, se da cuenta de lo equivocada que está y lo mal que va su vida. Da un giro radical, consiguiendo que ella y los otros internos tengan una adoración mutua. Y cuando ya todo el mundo es feliz, nos proporcionan el elemento emotivo típico de las películas americanas. La muerte por sobredosis de la más jovencita de las internas. Una chica que además estaba a punto de salir rehabilitada. Lo justo para que nos aflore una lagrimita.

Pero lo más increíble de todo es que después de los 28 días de "condena", Gwen vuelve a su domicilio habitual y se encuentra con su novio y sus amigos, todos unos fiesteros, que la esperan para volver a las andadas, sin embargo ella no recae, les despide y se dispone a comenzar una nueva vida. Con lo difícil que eso es en realidad y el altísimo porcentaje de recaídas que se produce al volver al entorno original.


En resumen, una película que trata el tema de las drogas con una mezcla de humor y drama que resulta bastante descafeinada. A mi juicio constituye un acercamiento erróneo al tema que sin embargo tiene alguna ventaja: se puede ver en familia y tiene un final esperanzador. Esto la puede hacer interesante si queremos emplearla, de manera ilustrativa, en actividades de prevención de drogodependencias en colegios o con adolescentes que se inician en la marcha recreativa.

No obstante, hay una cosa que no me resisto a matizar. Cuando se nos presenta la muerte por sobredosis, vemos en la imagen a la victima que se acaba de inyectar heroína con la habitual jeringuilla de insulina.



Pues bien, la inmensa mayoría de las muertes así no son por sobredosis, sencillamente porque la dosis de heroína necesaria para producir la muerte no es soluble en el volumen de una jeringuilla de insulina. La muerte súbita que se produce, se debe en realidad a una reacción alérgica a las sustancias de corte o impurezas que acompañan a las drogas que circulan de manera ilegal.



Si queremos ser veraces a la hora de tratar estos temas, conviene que llamemos a las cosas por su nombre. A mi juicio, si queremos prevenir el consumo de drogas tenemos que partir de una información exacta y amena. Las incorrecciones ya las encontramos constantemente a nuestro alrededor.

Si te he picado la curiosidad y quieres que te avisen cuando pongan esta película en la tele, pulsa el siguiente enlace.

Saludos,



martes, 2 de septiembre de 2008

CRASH (2004) y un cine fórum virtual

Hola. Hoy os voy a proponer participar en un cine fórum virtual.

Como ya había comentado en mi presentación, el cine a veces tiene la virtud de hacernos vivir situaciones que pueden estar lejos de nuestra vida cotidiana. Ello nos hace plantearnos de una manera consciente sucesos que pueden estar alejados de nuestra experiencia, tanto en espacio como en tiempo.

Todos sabemos que ésta es una de las características que se puede aprovechar al organizar un cine fórum, para “meternos” en estos sucesos y luego tener la oportunidad de meditar y discutir sobre ellos de una manera práctica.

Desde el punto de vista docente, siempre pensé que este tipo de actividades sería muy útil para cualquier asignatura, principalmente las de mi campo, la Psicología, ya que se prestan mucho a la discusión de temas de actualidad. Con lo que además de aprender, podemos comprender qué es lo que ocurre a nuestro alrededor.

Desde el curso 2004 – 2005 venimos organizando en el Centro Asociado de la UNED en Baleares actividades de cine forum, iniciativa muy bien acogida por los alumnos, pero con algunas dificultades logísticas en un centro que tiene el alumnado repartido en tres islas y este tipo de actividades hay que realizarlo por videoconferencia entre las sedes de Mallorca, Menorca e Ibiza.

Para paliar estos inconvenientes es para lo que se ha diseñado esta actividad en “modalidad virtual” que fundamentalmente consiste en proponer una película que los alumnos ven cuando tienen oportunidad y luego los comentarios se hacen en el foro que tienen en internet, sin límite de tiempo. Este sistema proporciona una flexibilidad ideal, pues la actividad puede realizarse auténticamente a distancia y no sólo por los alumnos que acuden al centro o a la tutoría.

Pues eso es lo que os propongo, realizar aquí un cine fórum virtual trabajando sobre esta película:




Estoy seguro que casi todos habréis visto Crash (2004), película que enmarcamos dentro del campo de la Psicología Social y que nos puede servir fundamentalmente para reflexionar sobre los conceptos de IDENTIDAD, PREJUICIO, ESTEREOTIPO y RACISMO, discutiendo sobre ellos y viendo su significación en un entorno ficticio y forzado, pero que es una manera de emular la realidad en tan poco tiempo.


Y aunque ya la conocéis, no me resisto a decir que es una excelente película, dirigida por Paul Haggis, sobre una historia y guión propios, que obtuvo tres oscars. Está protagonizada por Sandra Bullock, Don Cheadle, Matt Dillon, Jennifer Esposito y Brendan Fraser entre muchos otros.

El film está rodado en secuencias cortas y aparentemente independientes, que se van entrelazando poco a poco mostrándonos una historia única en la que los distintos personajes contribuyen a la construcción de un drama de gran contenido humano.

Pues bien, si os parece empecemos por ver la película, si alguien no la tiene, en la barra lateral hay sitios en los que se puede encontrar información... y más cosas.



También podéis echarle un vistazo a este material...

- Información sobre el film según la página oficial y la ficha técnica de la película.

... y reflexionar sobre este cuestionario.

¿Has visto algún ejemplo de...?

-Identidad (de cualquier tipo).


-Estereotipo.

-Utilización política de la problemática social.

-Prejuicio.

-Proyección en otras personas de los propios prejuicios y consecuencias que ello conlleva.

-Profecías que se autocumplen.

-Actitudes racistas.

-Conductas racistas.

-Importancia de la comunicación no verbal.

-Estigma.

-Xenofobia.

-Islamofobia.

-Discriminación, positiva o negativa.

-Identidad desviada.

-Identidad social negativa.


Y más puntos de reflexión...


- Los personajes ¿actúan libremente o están condicionados por sus propios prejuicios?. ¿Por qué lo piensas?.

- Las personas que hemos visto con actitudes y/o conductas racistas ¿son intrínsecamente malas?.

- ¿Qué razones hay detrás de esa manera de actuar?.

- Admitiendo como real el marco social de la ciudad de Los Ángeles que se nos presenta ¿qué medidas se podrían tomar para mejorar la convivencia de los distintos colectivos?.

- ¿Alguna de las medidas tomadas sería satisfactoria para todos?, ¿estarían todos dispuestos a sacrificarse para mejorar la situación de los demás?.

- Los acontecimientos que vemos en la película ¿serían extrapolables a nuestra comunidad o nuestra ciudad?.

- Los ejemplos de prejuicios que vemos ¿son propios de un grupo o los podría tener cualquiera?. Piensa en un ejemplo concreto en el que la respuesta fuese afirmativa y otro en el que fuese negativa.

- En la ficha de la película podemos leer: "Crash sigue la pista del encuentro fugaz entre un grupo de personajes de diferentes razas... “ ¿Crees que el término “razas” está bien empleado?.

- Si tuvieses que cambiar el título del film ¿cuál elegirías para sustituir a Crash?.

- Desde la óptica de la asignatura ¿qué otras preguntas plantearías tú sobre la película y qué otros conceptos no planteados añadirías?.

- ¿Se te ocurre alguna otra película adecuada para ilustrar estos temas?. ¿Cuál?. ¿Por qué?.



Y hasta aquí mi tarea, ahora empieza la vuestra. ¿Alguna idea sobre lo que he propuesto?, ¿algún punto que se me haya pasado?...



No os digo más pero dejo la línea abierta para que podáis vosotros exponer vuestras propias ideas.

Si quieres que te avisen cuando emitan Crash por televisión, pulsa este enlace.


Saludos y... ¡ánimo!




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miércoles, 27 de agosto de 2008

LA NARANJA MECÁNICA

En la última película que comenté me puse muy académico, pero es que el tema se prestaba. Veré si con la de hoy lo remedio.

La naranja mecánica, es quizás la obra más polémica de Stanley Kubrick. Basada en una novela del mismo título de Anthony Burgess, se estrenó en Estados Unidos en 1972 y a España no llegó hasta 1975, año en la que yo la vi por primera vez.

Me impactó todo, la historia, la violencia, las imágenes y su estética, la música (principalmente la de Walter Carlos, ahora Wendy Carlos), el lenguaje… En definitiva, la manera que tiene Kubrick de jugar con la cámara y la historia.

La novela de Burgess es ya de por sí complicada. Parece que está inspirada en un hecho que sufrió muy de cerca, la violación de su propia esposa por unos soldados durante la Segunda Guerra Mundial.



El título también parece que es simbólico, puesto que “ourang” en Malasia, donde vivió el autor por un tiempo, significa “persona”, así que la traducción del título “A colckwork orange” podría querer decir “La persona mecánica”, es decir la que actúa movido por resortes (ambientales) y no por su propia voluntad. Muy skinneriano ¿verdad?.




ARGUMENTO

La película la protagoniza el actor inglés Malcolm McDowell, que en uno de sus mejores papeles da vida a Alex, el líder de una pandilla de gamberros, extremadamente violento y obsesionado con la música de Beethoven.


Después de una de sus fechorías es traicionado por sus compañeros y detenido por la policía. En la cárcel se somete voluntariamente a un tratamiento de rehabilitación que concluye con aparente éxito, saliendo en libertad, pero a partir de ahí dejará de ser dueño de sus actos y será llevado de un sitio a otro por los acontecimientos que le harán enfrentarse con su vida anterior y saldar unas cuantas cuentas pendientes.


La película nos lleva a meditar sobre el hecho de la maldad.

Alex ¿es malo de por sí, o son las circunstancias que le llevan a serlo?.

¿Es más malo él o los que intentan modificar su conducta antisocial mediante un tratamiento polémico?. Tratamiento del que hablaré seguidamente.

Es peor él o los políticos que primero se ponen medallas por su curación y luego por su vuelta a la “normalidad”, es decir por el proceso contrario.

Así podríamos seguir constantemente, hasta llegar a la conclusión de que algo falla en la sociedad.


En fin, que hay mucho para “comerse el coco” y no quiero ser exhaustivo, pero para mí lo más importante desde el punto de vista psicológico son los cambios que se dan en la personalidad de Alex, que primero es dueño de sus actos, aunque sean antisociales, y luego se convierte en una marioneta a la que los acontecimientos llevan de un sitio a otro.

Quizás el primero de esos acontecimientos y en el que nos fijamos todos los psicólogos, sea “El Tratamiento Ludovico” al que se somete al protagonista, un Condicionamiento Clásico al más puro estilo pavloviano.

A Alex le suministran una sustancia emética que le produce nauseas. Le hacen ver al mismo tiempo imágenes agradables para él, palizas, violaciones, escenas de guerra… Y todo con una banda sonora también agradable para él, obras de “Ludwig van”.


Al cabo de poco tiempo se produce la asociación entre las escenas y la música que antes le gustaban con las terribles nauseas. Es decir, convierten un estímulo apetitivo en uno aversivo.

Lo dicho, un condicionamiento “de libro”.


Otra cosa curiosa es la jerga que emplean los pandilleros, el “Nadsat” una mezcla muy particular de palabras de origen ruso con otras que inventó el propio Burgess y que hablan Alex y sus colegas (“drugos”). Más ejemplos se pueden encontrar en el Glosario Nadsat-Español.

Existen otros antecedentes de lenguajes inventados, se me ocurren ahora las lenguas élficas (las más populares son el Sindarin y el Quenya) creadas por Tolkien y empleadas en El Señor de los Anillos o el Idioma Klingon que Marc Okrand creó para la película Star Trek (¿se nota que me gusta la ciencia ficción?).



Y hablando de ciencia ficción, en esta película Kubrick nos permite ver la cara del actor David Prowse. "¿Y quién es ese señor?" preguntaréis algunos, porque otros, los más aficionados a las curiosidades cinematográficas, ya sabéis que es el actor que daba vida a Darth Vader en la trilogía de Star Wars. Súper famoso, pero nadie sabía quién estaba debajo del disfraz.

Aquí Prowse actúa en el papel de Julian, el guardaespaldas forzudo del escritor que acoge a Alex, hasta que al oirle cantar se da cuenta de que es el que violó a su mujer. Videa la siny, drugo:


Hace tiempo, cuando ocurrió la violación, dicho escritor y su mujer se encontraban en su casa en el campo y él escribía una novela que se llamaría "A clockwork orange".

Si quieres que te avisen cuando emitan La naranja mecánica por televisión, pulsa este enlace.

Saludos,




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