AVISO IMPORTANTE

AVISO: Las informaciones contenidas en este blog pueden desentrañar importantes aspectos del argumento, incluso del final de la película en cuestión.
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jueves, 11 de septiembre de 2008

28 Días (drogas en un entorno descafeinado)

Después de llevar un rato viendo esta película me empecé a preguntar "¿qué hago yo viendo esto?".

Tranquilos, a veces me pasa. Me agencio alguna película que trata de temas psicológicos o sociales y luego no me acuerdo por qué lo hice. Con ésta, al final recordé que preparando las líneas que escribí sobre Crash, leí en la biografía de Sandra Bullock (ya son ganas) que había estado una temporada en una clínica de desintoxicación para prepararse para el papel de adicta que hacía en "28 días".

Como diría Agustín "El Casta" "y ya me iba bien".



No me cuadraba mucho la Bullock en un papel dramático haciendo de drogadicta, pero si se había preparado...

Pues bien, la película está dirigida por Betty Thomas, con guión de Susannah Grant y protagonizada por la mencionda Sandra Bullock y Viggo Mortensen entre otros.

Ha tenido muy malas críticas, pero no es para tanto, no es que se mala, para mí lo peor que tiene es que es totalmente previsible. Según empiezas a verla ya sabes que pasará y no te equivocas. Es como si ya la hubieses visto.

Resumiendo mucho, es la historia de Gwen, una chica alocada que va de fiesta en fiesta y de borrachera en borrachera, que es condenada a pasar 28 días en una clínica de rehabilitación, después de haber tenido un accidente conduciendo bajo los efectos del alcohol.


En la clínica, que parece un centro de vacaciones, entra de listilla, menospreciando al personal y a los otros internos, que también la rechazan a ella.

La terapia empleada se fundamenta en la abstinencia y en el trabajo destinado a reforzar la autoestima, la confianza en el resto de las personas y la seguridad en uno mismo. Mucha terapia de grupo, hipoterapia y otras cosas así. A mí me recordaba a unos ejercicios espirituales, pero más "light".

Después de diversas vicisitudes, se da cuenta de lo equivocada que está y lo mal que va su vida. Da un giro radical, consiguiendo que ella y los otros internos tengan una adoración mutua. Y cuando ya todo el mundo es feliz, nos proporcionan el elemento emotivo típico de las películas americanas. La muerte por sobredosis de la más jovencita de las internas. Una chica que además estaba a punto de salir rehabilitada. Lo justo para que nos aflore una lagrimita.

Pero lo más increíble de todo es que después de los 28 días de "condena", Gwen vuelve a su domicilio habitual y se encuentra con su novio y sus amigos, todos unos fiesteros, que la esperan para volver a las andadas, sin embargo ella no recae, les despide y se dispone a comenzar una nueva vida. Con lo difícil que eso es en realidad y el altísimo porcentaje de recaídas que se produce al volver al entorno original.


En resumen, una película que trata el tema de las drogas con una mezcla de humor y drama que resulta bastante descafeinada. A mi juicio constituye un acercamiento erróneo al tema que sin embargo tiene alguna ventaja: se puede ver en familia y tiene un final esperanzador. Esto la puede hacer interesante si queremos emplearla, de manera ilustrativa, en actividades de prevención de drogodependencias en colegios o con adolescentes que se inician en la marcha recreativa.

No obstante, hay una cosa que no me resisto a matizar. Cuando se nos presenta la muerte por sobredosis, vemos en la imagen a la victima que se acaba de inyectar heroína con la habitual jeringuilla de insulina.



Pues bien, la inmensa mayoría de las muertes así no son por sobredosis, sencillamente porque la dosis de heroína necesaria para producir la muerte no es soluble en el volumen de una jeringuilla de insulina. La muerte súbita que se produce, se debe en realidad a una reacción alérgica a las sustancias de corte o impurezas que acompañan a las drogas que circulan de manera ilegal.



Si queremos ser veraces a la hora de tratar estos temas, conviene que llamemos a las cosas por su nombre. A mi juicio, si queremos prevenir el consumo de drogas tenemos que partir de una información exacta y amena. Las incorrecciones ya las encontramos constantemente a nuestro alrededor.

Si te he picado la curiosidad y quieres que te avisen cuando pongan esta película en la tele, pulsa el siguiente enlace.

Saludos,



domingo, 7 de septiembre de 2008

Las tres caras de Eva (el Trastorno de Personalidad Múltiple)

Las tres caras de Eva fue otra de las películas que comentamos en un cine fórum en el Centro Asociado de la UNED en Palma de Mallorca. Los alumnos la eligieron entre una lista que les pasé, porque se citaba este film en alguno de los textos de Psicopatología que tenían que estudiar.

De hecho la película es un clásico sobre el popular Trastorno de Personalidad Múltiple, denominación que aparece en el título de estas líneas por ser mucho más conocida que la actual: Trastorno de Identidad Disociativo (TID), patología que, como ya veremos, le debe mucho al cine.

Los trastornos psicológicos quedan muy bien en la pantalla. Los personajes que los sufren nos enternecen, nos sorprenden, nos asustan… Así que no es de extrañar que aparezca tanto “pirado” (con perdón) en las películas.

Pero dentro de esa panoplia de psicopatologías que nos ofrece el cine, el TID es uno de los más populares, mucho más de lo que su incidencia real justificaría su aparición en los films.

Es más, la incidencia de este trastorno es bastante baja y la inmensa mayoría de los casos se da en Estados Unidos (quizás por la cultura y por el sistema terapéutico), entre mujeres que suelen asimismo padecer un trastorno de estrés postraumático. No se conocen muy bien sus causas y hay quien dice que puede estar inducido por el propio terapeuta y sus técnicas.

La Asociación Americana de Psiquiatría (APA) incluye el entonces llamado Trastorno de Personalidad Múltiple en su Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders, (Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales), también conocido como DSM, en 1980, hasta entonces no se había considerado necesario. Pero el gran número de casos que se produjo en Estados Unidos después de un fenómeno mediático, la publicación en 1973 del best-seller “Sybil” (la historia, basada en la realidad, de una chica maltratada en la infancia por su propia madre, que luego llegó a desarrollar hasta dieciséis personalidades) y la emisión en 1976 de la adaptación que se hizo para televisión, hizo que la APA se replantease la cuestión.


Antes de que sigas adelante permíteme hacerte recapacitar sobre lo que acabas de leer. Hasta 1976 los casos de personalidad múltiple eran casi anecdóticos. Desde entonces crecen como la espuma, pero sólo en un país que se conmovió por la emisión de un telefilm. Y semejante impacto consiguió que algo que era una anécdota fuese institucionalizado… Como se diría popularmente “¡Que fuerteee!”.

Bien, sigamos. En 1994 se cambia la denominación a Trastorno de Identidad Disociativo, dando más importancia a la “disociación” que a la “multiplicidad”.

Actualmente en la última versión del DSM (IV TR), considerado hoy en día como el texto básico para el diagnóstico y clasificación de trastornos mentales, se nos dan estas pautas para determinar la existencia de TID:


Criterios para el diagnóstico deF44.81 Trastorno de identidad Disociativo

A. Presencia de dos o más identidades o estados de personalidad (cada una con un patrón propio y relativamente persistente de percepción, interacción y concepción del entorno y de sí mismo).

B. Al menos dos de estas identidades o estados de personalidad controlan de forma recurrente el comportamiento del individuo.

C. Incapacidad para recordar información personal importante, que es demasiado amplia para ser explicada por el olvido ordinario.

D. El trastorno no es debido a los efectos fisiológicos directos de una sustancia (p. ej., comportamiento automático o caótico por intoxicación alcohólica) o a una enfermedad médica (p. ej., crisis parciales complejas).

Nota: En los niños los síntomas no deben confundirse con juegos fantasiosos o compañeros de juego imaginarios.


En la práctica se observa que cada una de las identidades tiene su propia historia personal, con sus características peculiares, recuerdos, sentimientos, etc. Incluso se dan casos con características físicas y fisiológica distintas (por ejemplo diferente propensión a enfermedades, agudeza visual o auditiva…) y a veces se asume un distinto sexo.

Una de las personalidades es la principal o dominante, las otras que concurren son secundarias y pueden llegar a ser hasta más de cien.

Suele aparecer por lo menos una que es seria y formal y otra que es la opuesta, más infantil y conflictiva. El cambio de una a otra suele ocurrir en momentos de tensión y puede ser muy rápido y difícil de percibir.

Algunas veces estas personalidades se conocen y se relacionan entre sí, llevando una existencia en ocasiones armónica y en otras ocasiones bastante problemática. Frecuentemente este conocimiento no es simétrico y algunas personalidades saben de la existencia de otras, pero estas otras no saben de la existencia de la primera.

Aunque en algunas ocasiones una personalidad puede estar consciente mientras que la que tiene el control es otra, lo normal es que estos cambios originen episodios de amnesia, en los que no se sabe qué se ha hecho en el tiempo en el que actuaba la otra personalidad. Esto hace que la existencia del sujeto sea bastante… “complicada”.

Como decía antes, es frecuente encontrar un trastorno de estrés postraumático subyacente al TID, en muchas ocasiones por abusos sexuales durante la infancia. La creación de otras personalidades sería entonces un mecanismo de defensa mediante el cual el sujeto se distancia de la experiencia traumática.

El tratamiento, recordemos que la mayoría de casos se presentan en Estados Unidos, se realiza mediante psicoanálisis e hipnosis, para poder acceder a cada una de las personalidades e intentar aunarlas.

Obviamente, el cine se ha hecho cargo de todas estas características y ha encontrado una mina argumental para contar historias truculentas, en las que el malo de la película era una de las identidades de un personaje del que no sospechábamos en absoluto. Un “as en la manga” de los guionistas que ha dado mucho de sí y que ha permitido tanto acercamientos dramáticos como humorísticos a la misma historia. Pensemos en la múltiples versiones que desde 1920 se hacen de la novela de Robert Louis StevensonEl extraño caso del doctor Jekyll y mister Hyde”. Y en las versiones humorísticas que con mayor o menor ingenio hicieron Jerry Lewis y Eddie Murphy de “El profesor chiflado” (1963 y 1996 respectivamente).



Pero en Las tres caras de Eva el acercamiento es distinto. Tipo documental periodístico. Se nos plantean unos hechos basados en la realidad, presentados y narrados por el propio Alistair Cooke, un conocido periodista y comentarista de radio, que en aquella época tenía un programa de análisis de la actualidad y que posteriormente también intervendría en algunas series de televisión.

La historia se basa en el libro que los psiquiatras Corbett Thipgen y Hervey M. Cleckly escribieron sobre una paciente suya, Christine "Chris" Costner-Sizemore, que había acudido a su consulta tras el fracaso de otros médicos para encontrar explicación a los fuertes dolores de cabeza que padecía. Chris, educada, tranquila y sosegada, sorprendió a los doctores al revelar en consulta otra personalidad distinta, mucho más dinámica y descarada.

En el film, Joanne Woodward da vida a Eva White, la joven dócil y recatada. A Eva Black, la personalidad seductora y descarada. Y a la definitiva Jane, la personalidad que surge en la terapia y que será definitiva para la curación.

En el siguiente video vemos a Nunnally Jhonson hablando de la película y sus personajes.



Buscando información para completar estas líneas encontré en YouTube (qué sería de nosotros sin la red), un vídeo que supuestamente los doctores Thipgen y Cleckly grabaron a su paciente en sus tres identidades. Dudo de la autenticidad de la filmación, de la que no he podido obtener más datos, pero en todo caso me ha parecido suficientemente interesante como para poneros el enlace e insertarlo aquí. Si alguien puede conseguir más detalles le agradeceré que me los pase o los cuelgue como comentario.


Y digo que dudo de la grabación, fundamentalmente porque la verdadera “Eva” (Chris) llegó en realidad a desarrollar más de veinte personalidades diferentes, como contó en las memorias que publicó sólo un año después, bajo el pseudónimo de Evelyn Lancaster y que se tituló “La cara final de Eva”. Más tarde publicó otro bajo su verdadero nombre y que se llamó “Yo soy Eva”. Siendo el final de la historia real no tan feliz como el de la película.


La película: director y actores:

- Nunnally Johnson. Además fue el guionista y entre su filmografía encontramos: El hombre que entendía a las mujeres y La viuda negra. Fue nominado cuatro veces al Oscar.

- Joanne Woodward. Filmografía: Philadelphia, Harry e hijo, Con el agua al cuello, El efecto de los rayos gamma sobre las margaritas, Quinientas millas, Desde la terraza, Largo y cálido verano y Sybil.
Ganadora de un Oscar y otros 27 premios más de cine.

- David Wayne. Su cara nos suena más por su intervención en múltiples series de televisión como: Las chicas de oro, Vacaciones en el mar, Se ha escrito un crimen, Con ocho basta, Dallas, Hawai 5-0, Ironside, etc. Fue nominado para el Emmy.

- Lee J. Cobb. Filmografía: El exorcista, El oro de Mackenna, Las Vegas 500 millones, Éxodo, Doce hombres sin piedad, La ley del silencio, Secreto de familia, El Virginiano (TV). Nominado dos veces al Oscar.


La película (no soy muy extenso porque imagino que la habréis visto y si no, querréis verla vosotros mismos) nos narra lo más escrupulosamente posible la historia de Eva, la aparición de los primeros síntomas, las incidencias de la terapia, la aparición de las otras personalidades y sus características peculiares, terminando con la salida a la luz del problema que originó todo en un principio y que desde entonces Eva se había ocultado. Todo ello facilita la consecución de Jane, la personalidad preponderante, que será la única que tendrá continuidad y una existencia feliz.

Está narrada en un estilo veraz, llano y sencillo, sin recurrir a espectaculares trucos dramáticos, sin embargo la fuerza de la propia historia nos engancha de principio a fin, por lo que es una película ideal para reflexionar sobre el Trastorno de Identidad Disociativo.


Curiosidades de Las tres caras de Eva

- Nunnally Johnson, pensó primero en Judy Garland para el papel de la protagonista, pero al no ser “fiable” se decantó por la entonces poco conocida Joanne Woodward y la impuso ante los ejecutivos del estudio.

- En una entrevista de televisión, June Allyson dijo que también le ofrecieron el papel de la protagonista, pero su marido, Dick Powell, la convenció para no aceptarlo diciendo que sería un fiasco. No sé cómo acabarían las relaciones después de semejante profecía.

- En un principio se propuso a Orson Welles para el papel del Dr. Luther, que finalmente hizo Lee J. Cobb. Pero Welles estaba dirigiendo Sed de Mal (Touch of Evil, 1958) y no aceptó. Welles incluso leyó el guión y dijo a Nunnally Johnson que quienquiera que hiciese el papel principal ganaría el Oscar (Joanne Woodward, de hecho lo ganó). Éste estuvo bastante más acertado en sus predicciones.


- La auténtica Eva, Chris Sizemore, no asistió a los actos del estreno de la película, ni cuando le dieron el oscar a Joanne Woodward, no sé si por deseo propio o por prescripción facultativa. Para remediar esta ausencia, 50 años más tarde se le hizo un homenaje en el Augusta's Imperial Theatre. Así es ahora Chris:



- Los cambios de una identidad a otra se manifiestan con gestos, entornando los ojos, cambiando la voz y con una música de clarinete que anuncia a Eva Black. Estos recursos han sido empleados posteriormente en otras películas.

Igualito que cuando Carlos Jesús cambiaba a Micael…


¡Perdón! Es mi lado oscuro (friki), no he podido resistirlo.



ALGUNOS CASOS REALES DE TRASTORNOS DE IDENTIDAD DISOCIATIVA CITADOS EN LOS MANUALES DE PSICOPATOLOGÍA


- El médico alemán Eberhardt Gmelin describe en 1791 el primer caso conocido, una chica de su país, de unos veinte años, que comenzó un día a hablar en francés e incluso al hablar normalmente lo hacía con acento francés.


- En 1816 se describe el primer caso realmente documentado, el de Mary Reynolds, una joven tímida e introvertida que tras seis semanas de ceguera y sordera inexplicable se despierta siendo otra persona, sin memoria, sin recuerdos, sin saber quien era ni reconocer a nadie, sin saber leer ni escribir, pero siendo una persona muy alegre, extrovertida.

Esta transición de personalidades continúa durante quince años, siempre con estos periodos de letargo entre una y otra.

Al cabo de treinta años desde su inicio, se impone la segunda personalidad que ha tenido que volver a aprender todo desde cero.


- En 1905 Morton Prince describe el caso de Clara Norton Fowler, el más citado en la bibliografía, aunque con el nombre de Christine Beauchamp, una estudiante aplicada y trabajadora, que fue a la consulta quejándose de fatiga.

Desarrolló varias personalidades de características contrapuestas.

La más interesante era Sally, rebelde, juguetona y de mal genio. Siempre estaba consciente, fuese cual fuese la personalidad que actuaba en ese momento. Decía ser un espíritu y de hecho actuaba como si fuese una entidad que en determinados momentos poseyese el cuerpo de Christine.

En ocasiones se dedicaba a incordiar a la personalidad primaria, por ejemplo yendo en el último tren de la noche a alguna población distante y luego devolviendo el control a otra personalidad, para que la otra tuviese que volver andando y sin saber cómo había llegado allí.

Al final de la terapia, se consiguió aunar a todas las personalidades menos a Sally.


- Otro caso curioso fue el de Kenneth Bianchi, asesino en serie de los años 70 en Estados Unidos en principio fue diagnosticado de TID, aunque se necesitó la opinión de varios expertos para determinarlo y siempre hubo bastantes y fundadas dudas.

El asesino era una de las dos personalidades que tenía y que se llamaba “Steve Walker”. Más adelante se comprobó que Bianchi había visto la película Sybil y se inspiró en ella para simular el trastorno y eludir todo el peso de la justicia.

Se procedió a ponerle una trampa para intentar desenmascararlo. De una manera sutil se le informó que en los trastornos de TID siempre suelen aparecer más de dos personalidades. En la siguiente entrevista con el terapeuta, tal y como se esperaba, Bianchi mostró una nueva personalidad, “Billy”, la tercera.

Esta historia inspiró el film “Las dos caras de la verdad”, de 1996.


- En España se registró en 2003 un caso curioso. Se encontró el cadáver de un recién nacido en un contenedor de basura, dentro de una bolsa de deporte. Las investigaciones llevaron hasta una chica de 27 años, que ya había sido madre soltera y que negaba cualquier implicación con el caso. Decía que sólo conocía el suceso por la televisión y afirmaba tener una bolsa igual a la que se había visto en las noticias.

Un reconocimiento médico reveló que había dado a luz muy recientemente, hecho que causó gran sorpresa en la joven, que lo negaba, así como la gente de su entorno.

Siendo la joven condenada y siguiendo el tratamiento en la cárcel, se manifestó una disociación de personalidad aflorando la causante de los hechos relatados.

Los médicos aseguran que la sujeto no fingía.



Bueno, como veréis hay mucho de lo que hablar sobre estos temas, mucha bibliografía que comentar y muchas películas que ver. No pretendo cansaros, pero si buscáis información en la red la encontraréis a raudales, aunque personalmente os recomiendo ser un poco selectivo e ir directamente al excelente artículo de Beatriz Vera Poseck ¡El asesino era yo! o el trastorno de identidad disociativo en el cine. Y si aún queréis más, echadle un vistazo a su libro: “Imágenes de la locura. La psicopatología en el cine” . Calamar Ediciones. Madrid 2006. A mi juicio, lo mejor que sobre psicología y cine se ha publicado en España.

Nada más por hoy.

Si quieres que te avisen cuando pongan Las tres caras de Eva por televisión, pulsa este enlace.

Saludos,





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martes, 26 de agosto de 2008

Memento, si llegas tarde te perderás el final

Tengo debilidad por esta película, incluso la empleé en un cine fórum que sobre la amnesia hicimos el pasado mes de abril, con alumnos de Psicología, en el Centro Asociado de la UNED en Palma de Mallorca.

Y por cierto que a alguno de los asistentes le pasó eso, llegó tarde y se perdió "el final", ya que la historia comienza al revés y en la primeras escenas te dan las claves para indicar cómo transcurre el tiempo. Al faltarte esto el tema de comprender la película se te hace más... "interesante".

Encuentro que es el ejemplo ideal para hablar de psicología en el cine, no sólo porque el tema principal sea el trastorno mental que sufre su protagonista, sino porque se intenta que el espectador sea partícipe de dicho trastorno y sienta lo mismo que el personaje de la historia.

Pero antes de llegar a eso vamos con una serie de datos técnicos.

Se trata de una cinta del año 2000, dirigida por Christopher Nolan (El caballero oscuro, El truco final - El prestigio, Batman Begins, Insomnio…). Fue Nominado en los Oscar de 2002 por Memento, como mejor guión y puesta en escena.
El guión está co-escrito con su hermano Jhon Nolan.

Entre sus protagonistas principales encontramos:


- Guy Pearce (Lenny): Le vemos prácticamente por primera vez en la serie “Neighbours” (vecinos), aunque también ha actuado en otras películas como Las aventuras de Priscilla. Reina del desierto (Adam Whitely / Felicia Jollygoodfellow), LA Confidencial o Primera nevada.



- Carrie-Anne Moss (Natalie): Principalmente la conocemos por su papel en la trilogía Matrix, obteniendo diversos premios por su actuación en ella.

- Joe Pantoliano (Teddy Gammell): Le hemos visto también en Matrix (Cifra), Bad Boys I y II, Congo y diversas series: Los sopranos (gana un Emmy por su participación), La ley de Los Ángeles…

- Stephen Tobolowsky (Sammy): Habitual en diversas series de televisión, quizás recordemos más su papel (Bob Bishop) en la serie Héroes que están emitiendo actualmente diversas cadenas.



Argumento: Es la historia de Lenny, un hombre que padece amnesia anterógrada como consecuencia de un hecho traumático, el asesinato de su esposa, del que fue testigo.

Hasta ese momento sus recuerdos son normales, pero a partir de ahí no puede formar recuerdos nuevos, vive sólo el presente y se le olvida constantemente lo que acaba de ocurrir hace unos minutos.

Para reconocer a las personas de su círculo y llevar su vida de una manera organizada recurre al truco de apuntar los nombres en fotos, que hace con una cámara Polaroid, y hacerse tatuajes con los hechos fundamentales. Así se construye su propia memoria.

De esta manera emprende la tarea que constituye su objetivo de vida, encontrar al asesino de su esposa y vengar su muerte.



Particularidades de la película:

Como decía antes, se intenta hacer partícipe al espectador de la patología del protagonista. Dejamos de ser unos meros observadores de lo que ocurren en la pantalla para experimentar también la confusión que llena la vida de Lenny.

Se nos presentan las secuencias en segmentos de unos cinco minutos, en color, y ordenados hacia atrás en el tiempo. Corresponden a la existencia en el presente del protagonista.

Se intercalan fragmentos en blanco y negro de un minuto, que avanzan de manera cronológica real y corresponden a sus recuerdos, concretamente a la historia de Sammy Jankis.

Si no fuese por esta modalidad narrativa, por esta alteración del espacio temporal, la película en sí tendría bastante poco que comentar.

En la amnesia anterógrada el paciente vive el presente, pero no en fragmentos tan largos como presenta esta película. Estos fragmentos nos ayudan a ver la vida como el protagonista y nos puede resultar una experiencia perturbadora. En la realidad estos espacios del presente duran sólo un par de minutos como máximo, lo que en cambio sí nos dicen cuando hablan de Sammy, el protagonista de la historia en blanco y negro y que en realidad es el alter ego de Lenny. Bueno, de hecho la relación entre ambos es mucho mas compleja de lo que parece ¿verdad?. (Busca la imagen anterior en la película ¿eres capaz de encontrarla?. A mí se me escapó, pero a mi alumna Lluïsa no ¡muchas gracias maja!).

Esta vida en fragmentos de dos minutos es mucho más perturbadora aún, pero fragmentos tan cortos, aunque más reales, harían imposible el guión.

Esto hace que Sammy, se pase la vida viendo televisión y que lo que más le guste sean los anuncios, porque las películas no puede recordar de qué van.
Normalmente, en la realidad los amnésicos anterógrados son conscientes de su enfermedad y al igual que lo que se nos presenta aquí, tienen distintas estrategias para paliar sus efectos:

- Obsesión por el orden y los hábitos.
- Dejarse notas para recordar, aunque no tan sofisticadas como las de Lenny, que en las fotos anota quién es el personaje y el tipo de relación que mantiene con él. Y lo mismo con los tatuajes.

Los tatuajes son muy importantes para él, sobre todo dos: “Remember Sammy Jankis” y “ John G. raped and murdered my wife”. Estas dos frases son cruciales. La primera le impulsa a revisar todas sus notas. La segunda es su objetivo de vida.



También hay que destacar “I’ve done it” que aparece al final de la película y que antes no tenía. Así que dado que el tiempo transcurre al revés no tengo claro si es una visión de futuro, una fantasía o una confesión. Según lo traduzcamos por "lo he hecho" o "yo lo he hecho" podemos pensar que se refiere a que ya asesinó al violador de su mujer o que fue él mismo el que ocasionó la muerte de ella. Observa quién es la chica que aparece con él en la foto y saca tus conclusiones.


Pero las estrategias de Lenny no funcionan, la gente se aprovecha de él y le manipula. Además, al final de la película descubrimos que ya se ha vengado en otras ocasiones porque él vive siempre en su propio presente y la venganza es su objetivo de vida. Él mismo se deja pistas falsas para poder mantener su existencia.



Algunos datos sobre amnesia anterógrada en la realidad:

- Síndrome amnésico

Se produce por una lesión cerebral, normalmente física (accidente o cirugía) o por una enfermedad (por ejemplo el herpes que puede atacar el lóbulo temporal).

Hay dos casos muy documentados en la bibliografía y que conocemos por las siglas de los sujetos: HM y NA.

Al sujeto HM se le sometió a una operación para curar la epilepsia, produciéndole una lesión bilateral de gran parte del hipocampo.

El sujeto sufrió NA lesión accidental con un florete que le penetró por una fosa nasal.

El síndrome amnésico que se produce conlleva amnesia anterógrada con presencia o no de amnesia retrógrada.

La anterógrada, como ya hemos visto, se caracteriza por la incapacidad para formar recuerdos nuevos. El individuo vive un presente continuo.

El sujeto es consciente de su problema.

Puede no tener deterioro intelectual y conservar su C.I. No están desorientados y no presentan confabulaciones a diferencia de los pacientes con Korsakoff.

Estudios sobre memoria procedimental demuestran que los sujetos van mejorando sus habilidades para realizar ciertas tareas a medida que las practican, aunque para ellos cada ocasión es la primera vez que lo hacen.


- Síndrome de Korsakoff

Se produce en alcohólicos por una carencia de la vitamina tiamina. Estos sujetos tienen una dieta muy deficiente y obtienen la mayoría de las calorías del alcohol.

Tienen amnesia anterógrada, pero no son conscientes de ella, se sorprenden del envejecimiento de sus conocidos y de su propia imagen en el espejo. Si estás interesado en estos temas te recomiendo leer la historia de “El marinero perdido” que se encuentra en el libro de Oliver SacksEl hombre que confundió a su mujer con un sombrero”.


La amnesia en otras películas:

El cine normalmente tiene preferencia por la amnesia retrógrada. Por ejemplo: las películas de acción The Bourne Identity (más que las otras que siguieron).



La llamativa Memoria letal.



La comedieta Un mar de líos.


O la mítica Recuerda, entre otras.



En la mayoría de las historias el protagonista no recuerda nada de su vida antes de un momento dado, ni su identidad. Eso no es así en la realidad. La amnesia retrógrada no abarca toda la vida y no se pierde la identidad.

En otras películas, como “Las tres caras de Eva”, se habla de trastornos disociativos en los que el sujeto pierde en distintos momentos los recuerdos de alguna de sus personalidades.

Pero de todo eso ya hablaremos más adelante.

Si quieres que te avisen cuando pongan Memento por televisión, pulsa este enlace.

Saludos,



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